El bienestar psicológico, la autoestima y la autoeficacia

en personas mayores

Es un importante indicador de salud y bienestar, se define generalmente como una actitud o ‘sentimiento positivo o negativo hacia la persona, basada en la evaluación de sus propias características, e incluye sentimientos de satisfacción consigo mismo’.

La importancia de la autoestima radica en que es un factor clave en el desarrollo de un buen ajuste emocional, cognitivo y práctico; afectando –de un modo muy importante– todas las áreas de la vida. En algunas investigaciones, se propone que ésta va disminuyendo durante la edad madura y la vejez.

LA AUTOESTIMA ES CLAVE

Para la tercera edad, la autoestima es clave, debido a que el anciano debe valorar sus habilidades y características, las que han sufrido cambios objetivos en comparación con años atrás.

La dificultad radica, principalmente, en el contexto en el cual se realiza esta evaluación; ya que el anciano se encuentra en una situación física, social y culturalmente menoscabada, motivo por el cual se sienten rechazados y perciben que la sociedad los valora negativamente, debido al mayor aprecio de los valores asociados a la belleza juvenil por parte de la sociedad y del menor aprecio a la experiencia y sabiduría, como valores propios de la ancianidad.

Se sabe que entre los aspectos más importantes de la autoestima se encuentran todas aquellas conductas promotoras de salud,  que actuarían por medio de un efecto directo a través del enfrentamiento a retos y amenazas o indirectos a través del afrontamiento al estrés, por tal motivo es trascendental mantenerlos y promocionarlos para mantener niveles de bienestar adecuados, con adultos mayores participando activamente en la consecución de tareas relacionadas principalmente con su estado de bienestar y salud.

En resumen, la autoestima es uno de los elementos psicológicos más importantes en la valoración del adulto mayor, sobre la cual se requiere especial atención y fortalecimiento en el trabajo diario con el anciano. Además se debe estimular la investigación al respecto para conocer cuál es la realidad en nuestro país y de acuerdo a nuestras características socioculturales.

AUTOEFICACIA

La autoeficacia se entiende como ‘el conjunto de creencias en las propias capacidades para organizar y ejecutar los cursos de acción requeridos para producir determinados logros o resultados’.

La importancia de la autoeficacia radica en que hace referencia a la confianza que tiene la persona en sus capacidades para lograr los cursos de acción necesarios para alcanzar los resultados deseados y determinaría la cantidad de esfuerzo para realizar una conducta y cómo las personas recuperarán su estabilidad en la vida frente a situaciones adversas.

Para los adultos mayores, la autoeficacia conlleva un significado mucho más allá de la superación de tareas del orden físico, su importancia se asocia al ‘sentimiento de poder ser capaces de participar en la solución de conflictos que surgen en la vida cotidiana, aportando soluciones, todo esto les permite crear estrategias de afrontamiento necesarias para hacer frente a las adversidades’.

Los ancianos que no perciben niveles adecuados de autoeficacia tienden a mostrar una baja autoestima y sentimientos negativos sobre sus capacidades, ya que no son capaces de solucionar aquellos estresores propios de la ancianidad; es más difícil para ellos motivarse con las capacidades que ahora poseen y así lograr sus metas.

En consecuencia, realizan una valoración negativa de su vida. Del modo opuesto, las personas mayores con percepción de autoeficacia facilitan la cognición de las habilidades propias, actuando con pensamientos motivadores de la acción.

BUENA AUTOESTIMA

Recomendaciones para desarrollar

una buena autoestima

Aprender a perdonar; no guardar resentimiento.

Dése permiso para hacer lo que quiera.

Cierre asuntos inconclusos.

Descubra sus talentos.

Invierta tiempo en usted.

No haga comparaciones perjudiciales. Elimine las comparaciones; estas no tienen objeto y conducen a sentirse mal.

Agradezca y acepte los elogios; comunique que se ama a sí mismo.

No hable mal de usted mismo ante los demás.

Finalice sus proyectos: organice su tiempo.

Aprenda a controlar sus pensamientos: recuerde que es dueño de ellos.

Hable en positivo.

Escriba una carta con las experiencias dolorosas que le hayan marcado. Hágalo varias veces hasta que se vacié, hasta que sienta que no tiene nada que decir.

Tenga presente que todas las personas son buenas por algo; así que descubra sus capacidades y potencialidades.

Ayúdese de lectura enriquecedora.

NO utilice calificativos negativos o peyorativos cuando se refiera a sí mismo y a los demás.

Utilice frases constructivas como: «la próxima vez lo are mejor».

Aprenda a perdonarse, o reconciliarse con usted mismo.

Destierre de su cabeza frases como «yo no puedo», «yo no sirvo».

Sepa que SIEMPRE hay tiempo para cambiar; solo basta desearlo. Obviamente, hay casos que no se pueden cambiar de hoy para mañana, pero es menester ir dando un paso cada DIA.

Deje de culparse y de quejarse por lo que fue y no pudo ser.

Recuerde que la perfección no existe.

Busque siempre superarse.

NO idealice a los demás.

Evaluar las cualidades y los defectos: cambie lo que no guste.

Controlar los pensamientos.

No buscar la aprobación de los demás.

Tomar las riendas de la propia vida.

Afrontar los problemas sin demora.

No exigirse demasiado.

ACEPTAR el propio cuerpo.

Cuidar la salud.

Disfrutar del presente.

Ser independiente.

Darse permiso.

Aprender de los errores.

Eres lo que eres

Una reflexión encontrada en Internet 

Eres lo que eres

Tal vez deseas ser más delgado, o más grueso.

A lo mejor, te gustaría parecerte a algún artista que admiras.

Es posible, que pienses que sería maravilloso, ser ese famoso que trabaja poco.

Puede ser…

Pero, tú eres tú.

Y eres una persona estupenda y maravillosa, con tu cuerpo y tu mente.

Sin parecidos, sin deseos que te agobian…

También eres una persona muy afortunada. Tienes una vida, llena de motivos para ser feliz. Aunque no los veas, hay muchos motivos para levantarte todos los días cantando y bailando.

¡Estás vivo! Y tienes la capacidad para cambiar.

Todos la tenemos.

Tengamos las circunstancias que tengamos, tanto físicas, como materiales, como mentales.
Somos seres adaptativos.

Ante cualquier adversidad o ante cualquier evento positivo en nuestra vida, somos capaces de adaptar nuestras necesidades al momento que vivimos.

Puedes cambiar tu manera de ver las circunstancias que te rodean.

Puedes hacer que tu mente esté tranquila y serena, aunque fuera haya tormenta.

Acepta quién eres y como eres, sin dejar de lado tus anhelos y ganas de vivir.

Sé quién eres, sin remordimientos del: “quizá podría ser de otra manera”.

Disfruta de tu presente.

Disfruta de quién eres y de lo que tienes, sin dejar de desear.

Deseos reales y adaptados a ti.

Tal vez no tengas ese cuerpo sano que deseas, pero puedes poner los medios para comenzar a moverlo.

A lo mejor no te gusten algunos de tus modos de reaccionar, pero puedes comenzar poco a poco a cambiar tu mente.

Es posible, que no te apetezca ser quién eres, porque trabajas mucho y no descansas o porque no consigas un trabajo, pero puedes disfrutar de lo que haces y poner los medios para ser y estar contento todos los días.

Puede ser…

Casi siempre decimos que queremos cambiar, pero casi nunca empezamos, o si lo hacemos, nos cansamos enseguida.

Comienza aceptando quién eres.

Tan solo eso.

¡Acéptate!

ALGUNAS FRASES

«Si crees totalmente en ti mismo,

no habrá nada que este fuera de tus posibilidades»

Wayne Dyer 

«La religión de todas las personas debería ser

la de creer en sí mismos»

Jiddu Krishnamurti

«No corras, ve despacio,

que adonde tienes que ir es a ti solo»

Juan Ramón Jiménez


 BIBLIOGRAFÍA

DRESEL Walter: Toma un café contigo mismo (2012). ED. Planeta.

BRANDEN. Nathaniel: Los seis pilares de la autoestima. ED. Paidos Ibérica.

ORTIZ ARRIAGADA, Juana y CASTRO SALAS, Manuel: Bienestar psicológico de los adultos mayores, su relación con la autoestima y la autoeficacia. Contribución de enfermería.