Tuve un compañero hace años que me enseñó que la mejor manera de ayudar a la gente a pensar era preguntando. Y, con cierta gracia, añadía que los dos grupos más cualificados para preguntar eran las mujeres y los gallegos. Bromas aparte, preguntar/se es un buen modo de reflexionar sobre las realidades que nos interesan.

Un día, a finales de Noviembre pasado, se me ocurrió preguntar si te tomabas en serio las altas capacidades. Unos breves puntos que profesores o directores deberían responder respecto a su centro y su trabajo. Ya dí respuesta sobre posibles cauces de acción en: 11 modificaciones para mejorar la escuela, o en aquella otra de un decálogo para que el talento despegue, o la de 8 razones por las que atender la alta capacidad y el talento. La verdad es que me estoy quedando sin razones, así que hoy, brevemente, lo voy a plantear desde otro ángulo.

En ocasiones, he escrito o dicho que atender a la alta capacidad es bastante sinónimo a personalizar el aprendizaje, o que para atender a los más capaces (ni siquiera hacer falta definirlos, como señalaría Borland) es preciso un enfoque de la enseñanza y el aprendizaje distinto del que predomina en la mayoría de las escuelas. Al mismo tiempo, y por lo que esto implica, atender a los más capaces, y a todos los demás, personalizadamente supone una mejora de la escuela en su conjunto. Por eso, algunos colegas ingleses suelen decir que tendremos que empezar a decir aquello de: «From the education of the gifted to a gifted education for all». Esto es equivalente al dicho, también inglés, que he oído al profesor Renzulli en más de una ocasión, de que «a rising tide lifts all boats».

Pues ahora con la brevedad de un lunes te planteo algunas sobre cuál es tu teoría de la enseñanza y el aprendizaje. Es algo que cualquiera, con sentido profesional y responsabilidad, tiene que plantearse. ¡Supongo que tú también! ¿Podrías decir de qué manera en tu clase o escuela se?:

Adapta el aprendizaje a las fortalezas, necesidades, intereses y experiencias de los estudiantes.

Motiva a los estudiantes extrínsecamente frente al desarrollo de la motivación intrínseca.

Ofrece software adaptativo para desarrollar habilidades fundamentales.

Compromete a los estudiantes en su aprendizaje.

Crean hábitos intelectuales.

Utiliza el aprendizaje basado en proyectos y aprendizaje más profundo.

Demuestra el aprendizaje a través de tareas de rendimiento (performance tasks) y evaluaciones de rendimiento.

Crean oportunidades para que los estudiantes desarrollen el protagonismo de su aprendizaje: se les da voz y elección.

Da a los estudiantes flexibilidad sobre dónde, qué, cómo y a qué ritmo aprender.

Ofrece currículo en línea.

Permite avanzar a los estudiantes basándose en la demostración del dominio de los objetivos / competencias.

Hace que los objetivos de aprendizaje y las herramientas de evaluación sean transparentes.

Evalúa el trabajo de los alumnos cuando están listos para recibir comentarios / feedback.

Ofrece apoyo en el momento preciso (just-in-time support).

Brindan oportunidades para aplicar las habilidades adquiridas.

Pues aquí te dejo la tarea. No estaría mal que directores y profesores reflexionaran sobre estas cuestiones y escribieran en un papel las respuestas. Simplemente eso ya sería, independientemente de las respuestas mismas, un avance considerable, pues nos haría conscientes de dónde estamos y, con suerte, nos ayudaría a saber hacia donde movernos. Algo que, en ocasiones, parece que pocos se plantean.

Te puede ayudar re-leer la última de mis entradas en INED21, en la que se comparaba la enseñanza tradicional con la basada en competencias.

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Vicerrector de Innovación y Desarrollo Educativo en la Universidad Internacional de La Rioja-UNIR desde septiembre de 2015, soy Catedrático de Métodos de Investigación y Diagnóstico en Educación y Doctor en Ciencias de la Educación y Ciencias Biológicas. Past-President del European Council for High Ability (2000-2004) y miembro del National Advisory Board del Center for Talented Youth (CTY) de la Universidad Johns Hopkins (2003-2011). Fundé y dirigí el centro para la atención educativa de alumnos de alta capacidad CTY España, International Charter Member del CTY de la Universidad Johns Hopkins (2001-2011). He sido profesor de la Universidad de Navarra durante 36 años (1979-2015). Mi carrera investigadora en el desarrollo del talento académico en jóvenes de alta capacidad me ha llevado a ser Consultant Editor de algunas de las revistas extranjeras más prestigiosas de este ámbito entre las que destacan: High Ability Studies, Education Today, Talent Development and Excellence, Sobredotaçao, Gifted and Talented International, Abilities and giftedness; así como de algunas de las españolas más reconocidas como la Revista Española de Pedagogía, Estudios sobre Educación, RELIEVE, Bordón, Educación XXI o Revista de Educación. Soy miembro de Sociedades Científicas como: International Association for Talent Development and Excellence European Council for High Ability World Council for Gifted and Talented Children National Association for Gifted Children (EE.UU) Sociedad Española de Pedagogía He publicado más de 150 trabajos de investigación en revistas españolas y extranjeras y soy autor y coautor de 30 libros y capítulos de libros, varios de ellos dedicados a la alta capacidad y el desarrollo del talento, así como a la evaluación de Sistemas Educativos.