La catedral que no vemos

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La catedral que no vemos no se trata del √ļltimo post del a√Īo 2014, ni del primero de 2015, sino m√°s bien una reflexi√≥n pendiente. Para empezar, sugiero leer la siguiente historia:

Un transe√ļnte se detuvo un d√≠a ante una cantera en la que trabajaban tres compa√Īeros. Pregunt√≥ al primero:

– ¬ŅQu√© haces, amigo?

Y éste respondió sin alzar la cabeza:

– Me gano el pan.

Preguntó al segundo:

– ¬ŅQu√© haces, amigo?

Y el obrero, acariciando el objeto de su tarea, explicó:

– Ya lo ves, estoy tallando una hermosa piedra.

Preguntó al tercero:

– ¬ŅQu√© haces, amigo?

Y el hombre, alzando hacia él unos ojos llenos de alegría, exclamó:

– Estamos edificando una catedral.

Y el caso es que los tres estaban realizando el mismo trabajo.

la catedral que no vemos

La catedral que no vemos

En todo el tiempo que vengo trabajando e investigando sobre la relaci√≥n educaci√≥n e internet, tengo la impresi√≥n que ‚Äďsobrecogidos por el relumbr√≥n que despierta las herramientas de internet, por la reduccionista ecuaci√≥n innovaci√≥n educativa= tecnolog√≠a o por las ganas de buscar eficacia en el aprendizaje‚Äď, nos hemos centrado con demasiado benepl√°cito en las acciones tecnol√≥gicas concretas y hemos perdido de vista la educaci√≥n, la Catedral que estamos construyendo.

Tics y educación

Seguro que todas las tendencias tecnológicas que se anuncian para el este 2015 así como los listados de herramientas de aprendizaje puedan inspirar acciones interesantes de cara al aprendizaje, pero por más potentes que sean siguen siendo una variable, de las muchas, que necesitamos ver en la educación.

Entre esas variables, la finalidad educativa es una de las que nos permite ver la Catedral que estamos construyendo.

Si la educaci√≥n dependiese √ļnicamente de un pu√Īado de buenas tecnolog√≠as, si esto fuese tan mec√°nico y monocausal, hace tiempo que no habr√≠a problemas educativos en el mundo.

No obstante, parece que nos centramos en las peque√Īas pero sofisticadas acciones con tecnolog√≠a y perdemos de vista la visi√≥n global de la acci√≥n, lo educativo, el ¬Ņpara qu√©? de la acci√≥n.

¬ŅTIC por Tec? Al centrarnos en la TIC (Tecnolog√≠a de la Informaci√≥n y la Comunicaci√≥n) podr√≠amos estar viendo, para bien o mal, solo una peque√Īa parte del hecho educativo. Ya sea por el solucionismo tecnol√≥gico o por una obsesi√≥n por la eficacia, de las que habla Morozov, creo que hemos ido desplazando en educaci√≥n el encuadre educativo sobre lo tecnol√≥gico, la Tecnolog√≠a Educativa (Tec), y la ha reemplazado por las TIC.

Por c√©ntranos en la TIC lo hemos dejado todo, parec√≠a decir ‚Äďy con mucha raz√≥n- Paco Mart√≠nez en la clausura del √ļltimo Edutec en C√≥rdoba.

La tecnolog√≠a educativa, como se√Īala Garc√≠a-Valc√°rcel (2003, 161), ‚Äú‚Ķse ocupa no s√≥lo de aspectos aplicados (dise√Īo de medios y materiales, dise√Īo curricular, propuestas que permitan resolver los problemas a los que se enfrentan los docentes,…), sino tambi√©n de reflexionar teorizar sobre lo que representan para la ense√Īanza los medios desde un punto de vista did√°ctico, comunicativo y social‚ÄĚ.

Esto es, la Tecnología Educativa es un encuadre pedagógico que busca dar significado a la acción tecnológica, por ello es necesario recuperarla para ir más allá del resplandor de la tecnología en educación.

Para esto es importante recuperar ‚Äďcomo destaca Veletsianos- la historia de la tecnolog√≠a educativa, sus dilemas y sus enfoques para ser conscientes de lo educativo con tecnolog√≠a.

Veletsianos usa estupendamente la metáfora de ayudas memoria del film Memento para hacernos recordar que existen hechos que contextualizan la acción tecnológica, esto es, que le dan sentido.

Por ejemplo, viendo el mapa conceptual, se puede distinguir las m√ļltiples implicaciones y condicionantes conceptuales y pr√°cticos que tiene el hecho tecnol√≥gico para la Tecnolog√≠a Educativa.

A este mapa hay que sumar nuevas líneas de trabajo, como por ejemplo la cultura digital o las Humanidades Digitales, esto son olvidarnos que las respuestas tecnológicas en educación requieren buenas preguntas pedagógicas.

Ya que cada actividad, como se√Īala Vigostky, depende del material con que se opera, actuar en internet supone actuar y pensar con una forma de acci√≥n social y cultural que es la acci√≥n en red.

Esto es, no existe neutralidad. Por ello la necesidad de ver la acción tecnológica desde una mirada más amplia que pueda ofrecer una perspectiva global de lo que estamos haciendo con la tecnología, esta noción es la acción educativa.

La Tecnología Educativa y la Pedagogía pueden ayudarnos a recuperar esta noción.

En fin, alentar el uso de la tecnología sin conocer la noción global de la acción educativa puede generar dilemas inexistentes y una confusión sobre lo prioritario.

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