“No es mejor quien hace mejores cosas,

sino quien hace más de lo que puede hacer”

Graffiti

Es mucho mejor pensar en la innovación como un ‘proceso’ que pensar en ello como en ‘un evento’, esto es, pensar en cómo el hecho de ‘crear algo’ se puede materializar. Pensemos en ello como en el:

Proceso de gestión de ideas

dentro de una organización

De esta manera, INNOVACIÓN es el proceso de creación y gestión de ideas. De modo que cuando hemos creado la idea, decidiremos qué proceso debemos tomar para llevarla a término.

Esto significa que, con el fin de innovar de manera efectiva, no sólo generaremos ideas, sino que además seleccionaremos sus procesos de ejecución. Asimismo, hemos de encontrar la manera de mantener al equipo unido –dentro de una organización, equipo de trabajo, centro de investigación, equipo docente, etc.–; y hemos de comprometernos, a medida que avanzamos, con el proceso subsiguiente: la concepción de nuevas ideas para movernos en el mercado, en el mundo, en el ámbito escolar y extraescolar…

Dado que estamos innovando, «salimos» hacía un lugar dónde no sabemos qué puede ocurrir, pero sí sabemos cómo actuar ya que, previamente, hemos estado trabajando junto a nuestros compañeros en la previsión de posibles escenario. Con todo, si durante el proceso algo va mal, probablemente, nuestros esfuerzos de innovación nos habrán fallado. Pese a todo, no debemos sucumbir a la sensación de tener miedo.

¿SIN DESTINO?

Una de las herramientas que utilizamos para ‘hacer crecer’, para ‘participar’ dentro de las organizaciones y dentro de los grupos de trabajo de diversa índole, debemos evaluar en qué parte del proceso nos encontramos. Se trata de un modus operandi inherente a la cadena de valor de la innovación –que nos ayudará a evaluar la eficacia de la organización, en cada paso que vayamos dando hacía adelante–.

Cuando iniciamos la medición, resulta que las organizaciones rara vez sufren de no tener suficiente buenas ideas.

Hay tres etapas en el proceso de innovación: generación, selección y desarrollo y difusión de ideas. La parte clave, sin embargo, es cómo hacer para que las tres partes del proceso funcionen de manera adecuada con el fin de innovar.

Hemos hablado sobre los peligros del exceso de centrarse en la generación de ideas a expensas de la ejecución, por lo que parece que este es un modelo extremadamente útil. En particular, con frecuencia hemos observado organizaciones que deciden que tienen que mejorar sus procesos de innovación,  pero, luego, se hunden en todos sus recursos y esfuerzos en la generación de ideas.

Se estima que un 95% de las empresas tienen problemas tanto en pymes como las más grandes, ya sea con la selección o la difusión de las ideas, para que estas lleguen a los demás.

Así que cuando las empresas se centran en la mejora de su generación de ideas, tienen un error por dos razones.

La primera es que no conocen, casi seguro, donde radica su problema. Son probablemente las peores a la hora de mostrar la ejecución de las ideas propuestas.

La segunda es que no toman en cuenta todo el sistema de innovación que quieren intentar implementar.

CAMBIAR A VELOCIDAD LUZ

Algo que hemos aprendido, las personas que nos hemos envuelto en productos nuevos, o de nueva tecnología, es que estos cambian a la velocidad de la luz, pero a la vez, los cambios nos comportan estar atentos: innovar o morir, reinventarse o morir.

Cada vez que la innovación aparece desde el departamento de I+D+i, son muchos los departamentos que se han de implicar con ellos, a saber: los departamentos de compras, los de diseño, los de fabricación, los de supervisión de producto, etc.

Dependiendo del tamaño de la empresa, muchas veces esto puede provocar situaciones que se eternizan, cosa que, según qué mercados, no nos podemos permitir, dado que hasta el departamento de calidad también se implicará, para que se cumplan todas las normativas.

En varios estudios de Russel Ackoff se dice:

«La mejora del rendimiento de las partes de un sistema tomados por separado mejorará necesariamente el rendimiento del conjunto.

Falso de hecho, se puede destruir una organización, como se puede comprobar en un ejemplo que he utilizado hasta la saciedad: La instalación de un motor Rolls Royce en un Hyundai puede hacer que deje de funcionar. Esto explica por qué la evaluación comparativa casi siempre ha fallado. La negación de este principio de mejora del rendimiento me llevó a una serie de diseños de organización destinados a la facilitación de la gestión de las interacciones: la organización circular, la economía de mercado interior, y la organización multidimensional».

¿Y si sus resultados eran completamente diferentes? Sorprendentemente, se enumeran los cinco pasos en el mismo orden. Generación de ideas, selección y ejecución de las mejores. Esto nos hace «sentir mejor» acerca de la validez de las herramientas cuyo uso podemos plantear.

SISTEMA

Pirámide by Julien Moreau

La innovación dentro de una organización es un sistema. Es mucho más que simplemente la generación de ideas. Y si sólo nos centramos en la mejora de nuestra ideación, tendremos una buena posibilidad que el rendimiento global de la innovación en realidad vaya a empeorar. La parte más difícil de la innovación es la ejecución de la idea, nosotros simplemente tenemos que mejorar dentro de la misma.

ORGANIZACIÓN

=

SISTEMA

Entonces, ¿qué debemos hacer? Obviamente, hay cuestiones culturales dentro de la empresa dónde estamos que podríamos abordar. Pero en términos de gestión de la innovación como un proceso, hay algunas opciones.

La tabla resumen que podemos utilizar es la siguiente:

I

Evaluar

Dónde nos encontramos ahora mismo. Utilizamos el cuestionario para identificar nuestras fortalezas y debilidades actuales dentro del proceso de innovación que queremos llevar a cabo.

Encontramos, detectamos el eslabón o punto más débil.

II

Elegir

Algunas de las acciones que estamos diseñando para mejorar nuestra área más débil, la ejecutamos. Dale un poco de tiempo para ver un efecto.

III

Volver a medir

Si lo estamos haciendo bien, entonces el primer eslabón o punto más débil lo mejoraremos. Así que después de volver a medir, averiguamos dónde somos más débil ahora mismo, será entonces cuando podernos decir:

¡Vamos hacia adelante!


Para que esto funcione, necesitaremos no tener ningún problema cultural adicional dentro de la propia empresa, grupo u organización. Sin embargo, si lo hacemos, será un enfoque sistemático para la mejora de nuestro proceso de innovación.

La medición, en particular, la llevamos a cabo en la selección, en la ejecución, en el mantenimiento y en la difusión. Así que el equipo que lideramos o que ayudemos a liderar en este proceso tendrá una información clara acerca de su posición, es decir, cada uno de nosotros sabrá dónde está y hacia dónde va.

Un proceso bien gestionado es una de

las principales medidas de nuestra competencia

HERRAMIENTAS

No debemos de olvidar ciertos recursos de interés: Se trata de herramientas que podemos usar para la innovación en proyectos o en la creación de ideas; he de comentaros que algunas las he usado con anterioridad, y otras las he estado “testeando”; pero me parecen muy útiles cada una de ellas, según lo que queramos hacer, para establecer el sistema que deseamos.

Kanbanflow.

Basecamp.

Microsoft Project.

ClaveInnova.

Ideas4All.

Think with Google.

Mapul.

GoConqr.

MindMeister.

Creatly.

Wise Mapping.

MindManager.

Mucho de lo que parece aterrador en la oscuridad, se vuelve

amigable cuando lo hacemos brillar

Avatar: La leyenda de Korra


Bibliografía

Redesigning the future: A systems approach to societal problems, J. Wiley & Sons, New York, 1974.

Systems Thinking with Dr. Russell Ackoff.

Compartir
POST ANTERIORADIÓS A UNA LÍQUIDA ETERNIDAD
SIGUIENTE POST¿LAS NIÑAS Y LOS NIÑOS FUMAN?

Transmisor de confianza, honestidad y transparencia hacia el proveedor-cliente interno y externo, con habilidad para win to win, B2B, experiencia en el campo de responsable y dirección en Compras, Supply Chain MRO, S&OP contratación Servicios Generales. Máster en Marketing, distribución y consumo (Marketing y logística) por la UB. Graduado en Ciencias Empresariales con Comercio Exterior ( Graduado en Empresa Internacional) por la UB.