Prosigo con la serie de Investigaciones Educativas. Hoy analizamos la competencia financiera del Informe Pisa 2012, que será presentada por el INEE (Instituto Nacional de Evaluación Educativa), dirigido por Ismael Sanz, el CNIIE (Centro Nacional de Innovación e Investigación Educativa), el Banco de España, y la Comisión Nacional de Valores los días 9 y 10 de Julio en el Congreso. Una ocasión importante para comprender la estructura de esta novedosa competencia por razones de diverso tipo: políticas, económicas, sociales y culturales. Tenemos la sospecha que, muchas veces, ciertas críticas que se hacen al constructo de competencia que se utiliza en la metodología Pisa, no son críticas que hayan leído directamente los documentos y pruebas donde se hace explícita. Por ello, y por un mínimo rigor de ofrecer orden y claridad en aquello de lo que se debate, mi breve análisis sólo quiere aclarar analíticamente la competencia financiera, para reconocer su fundamento pedagógico y metodológico.

Antes que nada, debemos comprender quése entiende por competencia financiera en el Informe Pisa 2012: “La competencia financiera hace referencia al conocimiento y comprensión de los conceptos y riesgos financieros, y a las destrezas, motivación y confianza para aplicar dicho conocimiento y comprensión con el fin de tomar decisiones eficaces en distintos contextos financieros, mejorar el bienestar financiero de los individuos y la sociedad, y permitir la participación en la vida económica. La definición se puede desglosar en qué es y el para qué de la misma (los documentos Pisa siguen habitualmente esta estrategia, como nos avisan explícitamente). El qué es consta del conocimiento y competencias/habilidades; el para qué, el conjunto de motivos y actitudes que el sujeto integra en el desarrollo de la competencia financiera. Es la primera vez que se ha evaluado esta competencia financiera, y al igual que en las otras competencias, tenemos que tener presente el objetivo de la perspectiva Pisa. Cito: “Al igual que ocurre con las áreas de conocimiento básicas de PISA (lectura, matemáticas y ciencias), la evaluación de la competencia financiera se centra principalmente en medir la capacidad de los alumnos de 15 años para demostrar y aplicar conocimientos y destrezas. Y, al igual que otras áreas de conocimiento de PISA, la competencia financiera se evalúa utilizando un instrumento diseñado para proporcionar datos válidos, fiables e interpretables.” A continuación sintetizo cómo se lleva a cabo este enorme despliegue metodológico.

Para que sea posible el diseño de una evaluación válida, fiable, e interpretable, se divide en tres grandes apartados: contenidos, procesos, y contextos. Asílos contenidos en los que se ha desarrollado la competencia financiera son los siguientes: dinero y transacciones, planificación y gestión de las finanzas, riesgo y beneficio, y panorama financiero. Los procesos que se identifican son: identificar información financiera, analizar información en un contexto financiero, valorar cuestiones financieras, y aplicar el conocimiento y la cimprensiój financiera. A su vez, los contextos en los que se aplica la competencia financiera son: educación y trabajo, hogar y familia, personal y social. Tres precisiones respecto a las tres variables enunciadas (contenidos, procesos, y contextos). Primera: el contenido tiene cierta similitud después de estudiar cómo se despliega la competencia financiera en los países de la OCDE (asínos los indica el propio documento Pisa). Segunda: hay que saber que no se utilizan los verbos cognitivos igual que en la taxonomía de Bloom. Cito: “Si bien los verbos utilizados aquítienen cierta semejanza con los de la taxonomía de objetivos educativos de Bloom (Bloom, 1956), una diferencia importante es que los procesos en el constructo de competencia financiera no se hacen operativos como una jerarquía de capacidades“. Tercera: se ha aplicado en una gran variedad contextual intencionadamente. Cito: “Las decisiones sobre cuestiones financieras dependen normalmente de los contextos o situaciones en las que estas se presentan. Al situar los ejercicios en diferentes contextos, la evaluación ofrece la posibilidad de conectarse a la gama más amplia posible de intereses individuales a través de distintas situaciones en las que los individuos tienen que desenvolverse en el siglo XXI.” Sabiendo lo anterior, podemos hacernos una idea general de lo que se evalúa en la competencia financiera.

Hay una afirmación famosa de Keynes que, a menudo, introduzco en los debates políticos: Tarde o temprano, son las ideas, y no los intereses, las que son peligrosas, para bien o para mal“. Nuestra crisis actual de fundamentos no puede olvidar este aviso. Desde los sistemas educativos, el trabajo de aula de la competencia financiera tiene un núcleo moral que no debiera obviarse nunca. El propio Keynes concebía la Economía como una ciencia moral. Dicho de otro modo: se trata de elecciones, más allá de espejismos tecnócratas. Hay muchos tipos de capitalismo, y saberlo es necesario. El analfabetismo económico es una causa de daño y dolor que no podemos permitirnos. Pero seamos consecuentes: economía y ética/política están entrelazadas, queramos o no. No explicitar esta relación es, también, una opción ideológica. De ahí la importancia de sumergirnos en esta competencia central de una sociedad del conocimiento del s. XXI: la competencia financiera.