Cine en el aula, ¿merece la pena o solo es una distracción?

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El cine en el aula se valora por el hecho de que su componente de diversión así sea en cine, en reportajes o bien en series hace que pueda emplearse exitosamente para abordar contenido curricular.

cine en el aula

Cine en el aula

La película ‘Marte’, de Ridley Scott, puede emplearse en las clases de Física a fin de que los estudiantes entiendan mejor las dimensiones del Espacio.

Mas cuando trabajarán la relevancia de la empatía, la resiliencia y el aprovechamiento de las ocasiones, está más indicada ‘Slumdog Millionaire’.

Por otra parte, ‘El Príncipe de Egipto’ en infantil y primaria puede ser una buena herramienta para tomar contacto con la historia y temporada de la cinta. Una disculpa idónea para efectuar actividades relacionadas con los personajes y escenarios.

Un caso más: el largometraje ‘En Busca de la Felicidad’, un título indispensable para charlar de autoestima.

Podríamos seguir la enumeración con las experiencias de muchos otros centros de educación, mas bastan estas propuestas para comprobar que los recursos audiovisuales tienen un potencial educativo que va mucho alén del puro entretenimiento.

Sí; es verdad que el cine, los reportajes o bien los cortos tienen un esencial componente de diversión que motiva, atrae, capta la atención y lúcida la curiosidad de los más jóvenes.

Mas es exactamente este hecho el que hace que pueda emplearse de forma exitosa para abordar contenido curricular en cualquier materia y aproximar al estudiantado a todo género de problemáticas sociales:

  • Cambio climático y sostenibilidad
  • Desigualdad de género
  • Discriminación
  • Violencia…

Aun es posible visualizar anuncios de televisión: muchos de ellos son indispensables para ser analizados y tocar aspectos tan esenciales como los estereotipos de belleza, los papeles de género o bien la manipulación de la publicidad.

Cine en el aula, criterios pedagógicos

La clave para introducir el cine en el aula con garantías está, como ocurre con cualquier otro recurso, en que estos contenidos audiovisuales se empleen siempre y en toda circunstancia con un fin pedagógico y también integrados en la programación educativa.

Y no como una herramienta para distraer a los estudiantes. Solo hace falta un tanto de investigación sobre los recursos y plataformas existentes y planificación para localizar las actividades convenientes a los objetivos perseguidos.

Lo más interesante es que, cuando se prosiguen estos fáciles pasos, pueden emplearse con independencia del nivel educativo, amoldando siempre y en toda circunstancia los títulos proyectados y el género de actividades, como la duración de las proyecciones.

No se puede olvidar que, cuanto más jóvenes sean los estudiantes, menos tiempo son capaces de sostener la atención.

De esta manera, contenidos con canciones o bien dibujos animados pueden ser realmente útiles tanto en la transmisión de valores como de contenidos para los más pequeños, en los niveles de Infantil y Primaria.

En cambio, para el estudiantado de Secundaria y Bachillerato son ideales los reportajes o bien fragmentos de estos o bien de películas.

En verdad, muchos enseñantes defienden exactamente eso: el empleo de escenas o bien extractos de los títulos elegidos cuando son larguísimos para, a partir de ellos, promover el discute.

En ocasiones es interesante elegir aquellas partes que se puedan relacionar con el currículo, procurando no perder el contexto. En el caso del cine en el aula hay áreas que dan más pie que otras. Por servirnos de un ejemplo, acostumbran a ser interesantes para trabajar valores.

De qué forma incorporar el cine en el aula

Teniendo presente lo expresado hasta este punto, podríamos dividir la presencia del cine en el aula desde 2 perspectivas que cambian en dependencia del rol que el estudiantado (y, por lo tanto, asimismo el profesorado) acepte frente a él.

Lo que implica otras tantas formas de implementación en el sala, que os aconsejamos ahora.

El estudiante como espectador

Esta vertiente implica que el pupilo sea un intérprete activo de lo que visiona englobando, conforme la dirección que decida el enseñante, alfabetización audiovisual y educación en valores.

Para conseguirlo, os animamos a que aprovechéis los beneficios del DVD o bien el VOD, con plataformas como aulaCorto, o bien Filmin, y creéis un repositorio digital o bien físico de películas o bien fragmentos de películas que susciten el debate, y que se transformarán en recomendaciones para de la cinemateca de la clase.

Del mismo modo, os aconsejamos que esta compilación contenga películas no necesariamente de actualidad, o simple acceso para vuestros pupilos, facilitando el acceso:

  • A obras o formas de expresión cinematográficas que muchos de ellos habrán pasado por alto.
  • Y suscitando la creación de debates sobre lo visto en pantalla.

Elegid películas o fragmentos que no ofrezcan contestaciones simples, o muy evidentes, a los temas de debate que se propongan.

Así, la reflexión va a ser considerablemente más rica, y ninguno de vuestros estudiantes va a poder sentirse confuso dando una opinión en un sentido o en otro.


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El estudiante como autor

Sed quienes tracéis los planes de producción y rodaje, y aprovechad los avances en tecnología en lo que a grabación audiovisual se refiere; y que dejan grabar desde un móvil –por servirnos de un ejemplo–.

Para ensayar sobre el terreno reemplazando la conocida planificación por medio de storyboards por una planificación in situ y con los actores alumnos.

De esta manera, puede jugarse con los recursos verdaderamente libres. Sin producir frustración frente a un resultado final que muy seguramente no alcanzará el grado de profesionalidad que muchos de vuestros pupilos van a tener en sus cabezas ya antes de rodar.

Además de esto, y una vez la pieza audiovisual esté terminada, os aconsejamos una sesión de estreno en el aula:

  • Favorecerá la autoestima del estudiantado y asimismo permitirá el debate acerca de los recursos usados.
  • El sentido último de lo que se ha pretendido grabar.
  • Y la calidad del resultado final.

¿Visionáis películas o bien fragmentos de películas en el salón de clases? ¿Planeáis la creación de una filmoteca para vuestros pupilos? ¿Qué pensáis del papel pedagógico que puede jugar el cine en las escuelas?

Compartid vuestras impresiones y experiencias con tod@s nosotr@s, ya sabéis: ¡¡¡Junt@s, pensamos la educación!!!

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