Hoy tenemos la oportunidad de conversar con un profesional del ámbito educativo que conoce –de primera mano– la situación y la función de la Inspección Educativa –cuya labor puede testimoniar de modo directo– en nuestro país.

Nos referimos a Don José Manuel Cabrera Delgado, quien, en la actualidad, ocupa el cargo de Presidente de la Asociación de Inspectores de Educación de Canarias (AIDEC). Desde ya, le agradecemos que haya dedicado su valioso tiempo a atendernos.

Por lo tanto, aprovechamos la ocasión para plantearle tres preguntas sobre: 1) la labor de la inspección educativa en la actualidad, 2) la percepción de dicha labor por parte de los miembros de la comunidad educativa, y 3) las principales líneas de actuación de la AIDEC. Sin más, les dejamos con su sabio parlamento.

En el presente siglo, no son pocos los desafíos a los que se enfrenta nuestro sistema educativo, que ha de abordar los cambios a los que se ve sometida esta «sociedad líquida» en que vivimos –recordando el ya clásico término acuñado por Zygmunt Bauman–. Ante este panorama, nos gustaría saber:

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LABOR PRINCIPAL DE INSPECCIÓN

¿Cuál cree usted, don José Manuel, que es la labor principal de la Inspección Educativa en la actualidad?

La Constitución Española señala en su artículo 27.1. como derecho fundamental el derecho a la educación. Tomando como referente este artículo se desarrolla la Ley Orgánica de Educación que, en su título séptimo, establece las funciones de la inspección educativa,  sus  atribuciones y normas básicas para su organización. Hay dos tipos de inspección: la alta inspección y la inspección educativa.

Todas las labores que la actual Ley Orgánica de Educación nos encomienda son importantes para los inspectores de educación porque van en la dirección de mejorar nuestro sistema educativo día tras día. Algunas de estas tareas son más visibles que otras, pero todas son acometidas.

El procedimiento de trabajo comienza por la publicación de un plan de actuación que concreta el trabajo de cada año escolar. Es este plan el que puede priorizar unas actuaciones sobre otras. Nosotros, como funcionarios públicos, desarrollamos el mandato contenido en dicho plan.

Dicho lo anterior, sí hay que indicar que existen tareas que están encomendadas específicamente a la Inspección Educativa. En particular, las tareas de control y supervisión de los centros educativos desde el punto de vista pedagógico y organizativo, así como la supervisión de la práctica docente y la función directiva. En estas tareas, la Inspección Educativa tiene la exclusividad de actuación. Tareas de control y supervisión que siempre van acompañadas de acciones de asesoramiento, acompañamiento, orientación e información.

En mi opinión, el servicio de Inspección Educativa tiene un importante papel como catalizador de las innovaciones que se confirman como valiosas para su aplicación en el aula. Para ello es necesario que las nuevas herramientas, los nuevos métodos, en general las iniciativas de cambio y mejora tengan el rigor científico necesario y presenten suficientes evidencias de que suponen una mejora efectiva en el proceso de enseñanza y aprendizaje. Lo contrario, supone añadir confusión al trabajo del profesorado.

Desde nuestra asociación, entendemos que la labor del inspector de educación en el aula, en estos tiempos, es más necesaria que nunca, asesorando e informando al profesorado de aquellas metodologías y buenas prácticas que producen mejora en las competencias de nuestro alumnado.

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PERCEPCIÓN DE LA ACCIÓN INSPECTORA

¿Percibe un «conocimiento real» de dicha labor por parte de los diferentes miembros de la comunidad educativa?

Sí que lo percibo. Los procedimientos de control, supervisión, asesoramiento e información que desempeñamos durante cada curso trabajan para que nuestra labor tenga un reflejo evidente en los centros educativos. Tanto en su mejora administrativa y organizativa como en la pedagógica. Y los Equipos directivos y el profesorado no pueden ser más receptivos en tal sentido. Más aún, cuando como ustedes indican, estamos sumergidos en la «sociedad líquida» de Zygmunt Bauman, que parece requerir cambios continuos, adaptaciones constantes, y en la cual cobra mayor importancia lo superficial y lo efímero que lo sólido y sustancial. En ese contexto, el caminar toda la comunidad educativa en la misma dirección y con paso firme es más necesario que nunca.

De igual forma, percibimos reconocimiento de nuestra labor en aquellos padres, madres y tutores que se acercan a nosotros buscando consejo y recomendaciones ante posibles problemas. Es una constante en el trabajo de los inspectores de educación, el hacer ver a las familias la importancia de colaborar con el centro educativo en todo aquello que concierne a la educación de los hijos.

Y de igual forma con los alumnos, velando porque no sean vulnerados sus derechos, y también, recordándoles sus obligaciones y deberes con toda la comunidad educativa.

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AIDEC

Hemos hablado tanto de la actividad profesional de la Inspección Educativa en nuestros días, como de la imagen con la que es percibida por los colectivos de profesorado, estudiantes y familias. En este sentido, ¿hacia qué líneas de trabajo se orienta la labor de la AIDEC en el momento presente; y qué objetivos prioritarios destacaría para un futuro próximo?

AIDEC es una asociación profesional, independiente de cualquier partido político o sindicato sectorial, sin ánimo de lucro, que tiene como objetivo principal la mejora profesional de los inspectores e inspectoras de Canarias.

Para ello, consideramos esencial trabajar en la formación, perfeccionamiento y actualización pedagógica de los inspectores e inspectoras, algo que intentamos hacer desde nuestras posibilidades a través de la organización de seminarios, cursos de formación, debates, jornadas y congresos.

A ese respecto, me gustaría señalar nuestra última jornada de formación denominada «Coloquios sobre cerebro y educación», realizada el pasado 17 de noviembre en colaboración con el Instituto Universitario de Neurociencia de La Universidad de la Laguna, la cual supuso un formidable encuentro de conocimiento, debate y reflexión sobre los últimos avances en neurociencia y su aplicación al ámbito educativo. En tal sentido, entendemos como línea de actuación de nuestra asociación reforzar la colaboración con la Universidad en todos los ámbitos, y muy especialmente en formación, innovación e investigación.

Como objetivo futuro nos gustaría estar más presentes en todos aquellos organismos donde se expresen opiniones y criterios sobre los problemas de la educación, pues entendemos que los inspectores e inspectoras de educación somos un referente fundamental por el conocimiento que podemos aportar de lo que acontece en los centros educativos. Además, queremos avanzar en la línea de hacernos más visibles, tanto en el ámbito nacional como en el internacional, con la finalidad de propiciar relaciones permanentes con organismos e instituciones que deseen trabajar junto a nosotros en proyectos y trabajos de investigación que contribuyan al progreso del sistema educativo.

Gracias por sus respuestas y por haber hecho de esta breve conversación un enriquecedor punto de encuentro para todos aquellos que entendemos la labor de la Inspección como una herramienta fundamental para la mejora educativa. Esperamos que vuelva pronto, porque esta iniciativa canaria, INED21, ya es su casa, José Manuel.