El factor fundamental del cambio necesario en el sistema educativo es quién dirigirá las clases del S. XXI. La calidad docente es el argumento principal que los mejores países en las evaluaciones internacionales presentan. En España este debate está esperando detrás de los recortes económicos que el gobierno actual justifica mediante la crisis económica. Esperando, pero surgirá inevitablemente.

Desde INED21 hemos diseñado y propuesto toda una estructura de selección y formación docente (DIR). En nuestro informe: “Desde la igualdad a la excelencia” encontratrán todo el desarrollo de nuestra propuesta. Un mal profesor cuesta mucho dinero y frustración a una sociedad: generaciones de alumnos que se alejan y abandonan muchos posibles caminos. Un mal profesor es un dinero y un capital humano que no se recupera nunca.

La evaluaciones internas y externas deben normalizarse en el sistema educativo: una cultura de la evaluación continua que afecte a todos los elementos del sistema. Centros educativos, profesores y alumnos. Quien no quiere evaluarse, es alguien que quiere estar fuera de toda crítica. Otra forma de decir que puede hacer lo que quiere. Una sociedad democrática y madura no puede permitirse esto.

Es la gran responsabilidad del acto educativo: influimos en muchas personas. Esa influencia se llama responsabilidad. De ahí que solo los mejores deban dar clase: un buen profesor es un creador de futuro. Un profesor de un sistema educativo excelente debe tener una retribución a la altura de su calidad y esfuerzo. La excelencia nunca es cara. Cada generación de alumnos que nos sitúen entre los mejores sistemas educativos del mundo, se llama una democracia y una economía de calidad. Lo contrario, lo estamos viendo ya.