Cuando en 2014 comenzaba mi formación en Benidorm con Robert Swartz y el CTT, nunca me imaginé que iba a cambiar por completo mi visión de la docencia. Tengo que reconocer que no conocía gran cosa del Thinking Based Learning, pero tres años después puedo decir orgulloso que toda mi programación didáctica del área de ciencias gira en torno a la aplicación del aprendizaje basado en el pensamiento.

Ya sea con lecciones TBL, incluidas en unidades didácticas estándar, o con su integración en proyectos, es maravilloso observar cómo mis alumnos han tomado las riendas de su proceso de enseñanza-aprendizaje y aplican, cada vez con mayor destreza, patrones de pensamiento analítico, crítico y creativo.

¿QUÉ ES EL TBL?

«El aprendizaje basado en el pensamiento es un método de enseñanza activo centrado en el alumno. Requiere una enseñanza de procedimientos para realizar hábilmente diferentes tipos de razonamiento de orden superior (como tomar decisiones, comparar y contrastar, y predecir), además de importantes rutinas de pensamiento (como escuchar con atención a los demás e indicar los motivos para aceptar o descartar ideas), que después el profesor pide a los alumnos que se utilicen para reflexionar sobre los contenidos importantes que están aprendiendo».

«El resultado del Aprendizaje Basado en el Pensamiento (TBL) es que los alumnos aprenden destrezas de pensamiento para toda la vida y logran entender el contenido de las materias que estudian en el currículo estándar de manera más enriquecedora y más profunda que en las aulas más tradicionales. Y cuando también se enseña a estos alumnos a guiar su propio pensamiento utilizando procedimientos reflexivos para pensar sobre su pensamiento, entonces el uso de estas estrategias para un pensamiento crítico tiene un efecto duradero en sus hábitos de pensamiento que les lleva a mejorar no solo su comprensión y habilidad para utilizar lo que aprenden sino también la calidad de sus vidas después de los estudios»1.

Estoy plenamente convencido de que el TBL es perfecto para que los alumnos adquieran conocimientos más profundos y duraderos. A la vez, interiorizan patrones de pensamiento vitales para la adquisición de algunas de las competencias del Siglo XXI, como son el pensamiento crítico y el pensamiento creativo.

Tengo claro también que TODOS los alumnos se benefician de trabajar en grupos colaborativos. Todos tenemos algún tipo de necesidad. Con nuestras aportaciones, con las de nuestros compañeros de grupo, con la puesta en común general, todos tenemos más posibilidades de comprender y asimilar el contenido didáctico que de modo tradicional.

Siempre con el objetivo de acceder a todos mis alumnos me empecé plantear si mis lecciones TBL eran todo lo inclusivas que pretendía que fueran. Al acabar una lección me preguntaba si TODOS los alumnos habían logrado el objetivo didáctico que me había planteado infusionar. A partir de este punto me planteé si podía aplicar algunos de los principios inclusivos a mis lecciones TBL.

ELIMINACIÓN DE BARRERAS

La eliminación de barreras

para hacer efectiva la inclusión

Continuamente, los docentes en nuestro quehacer diario, sin ser conscientes, presentamos a nuestros alumnos barreras a la participación. Esto crea una serie de obstáculos sociales, cognitivos y físicos que en la mayoría de los casos son infranqueables para algunos de ellos y –sistemáticamente– nos llevan a concluir que el alumnado en cuestión no ha asimilado el contenido que hemos trabajado.

Por eso, mi primera gran pregunta fue si sería capaz de planificar actuaciones que me permitieran eliminar esas barreras a la participación. Con el fin de encaminarme hacia propuestas inclusivas del TBL, decidí elaborar un:

DIARIO INCLUSIVO DE LECCIONES TBL

Que me ayudaba, como buen organizador gráfico, a aclarar mis ideas y a visualizar las conclusiones de manera más pausada. Desarrollé un modelo de Diario Inclusivo2  en el que se distinguen 4 partes.

1

Lección TBL.

2

Descripción de las barreras al aprendizaje y aspectos a tener en cuenta.

3

Acciones inclusivas realizadas.

4

Propuestas de mejora.

A través de este diario, recibiré una información valiosa y un feedback inmediato sobre el resultado de cada lección que me proporcionará pistas para hacer más inclusivo el TBL.

METODOLOGÍA

La cooperación como metodología inclusiva

La segunda gran duda a la que me he ido enfrentando al planificar lecciones TBL ha recaído sobre los agrupamientos.

¿Formo grupos homogéneos o grupos heterogéneos?

¿Trabajo en grupos colaborativos o en grupos cooperativos?

Veía que era necesario plantearme qué tipo de actuaciones debía llevar a cabo para favorecer los tres elementos al unísono que me interesaban didácticamente: la interdependencia positiva, la inclusión y la asimilación del contenido didáctico programado.

Unas de las conclusiones a las que he llegado a través de la experiencia es  que el tipo de agrupamiento que se planifica en una lección TBL está íntimamente relacionado con el momento de la unidad/proyecto en el que se presenta dicha  lección.

Es decir, no valen los mismos agrupamientos para conseguir los objetivos de mejorar el pensamiento que me propongo en cada fase de la unidad didáctica infusionada.

Así, en mi trabajo diario con el TBL distingo entre las lecciones que uso como andamiaje, a las que llamo lecciones de asimilación, de las lecciones que uso al final del proceso y que me sirven para valorar el grado de asimilación y que llamo lecciones de síntesis.

Andamiaje 

En las lecciones que sirven de andamiaje  la experiencia me dice que todas las medidas que se desarrollen deben ir dirigidas a la comprensión del contenido didáctico por parte de Todos nuestros alumnos, de ahí que es necesario tomar decisiones sobre las estructuras más idóneas para cada lección TBL. Esto no significa que toda la lección deba estar regulada por estructuras cooperativas. Creo que los factores a tener en cuenta son, en primer lugar, el tipo de destreza de pensamiento a desarrollar y, a continuación qué partes de la lección (acudiendo al mapa de pensamiento) son clave y requieren de mayor cuidado en su desarrollo.

Pensamiento analítico

Así, las destrezas de tipo analíticas, como «comparar y contrastar» o «las partes y el todo», al trabajar todos los alumnos con el mismo texto permiten la introducción de más estructuras cooperativas como  «lectura compartida», «folio giratorio», «rompecabezas», «124» y «saco de dudas». Todas ellas funcionan muy bien y favorecen la inclusión porque provocan la participación de todos y favorecen la eliminación de barreras a la comprensión.

Pensamiento crítico y creativo

En destrezas de pensamiento crítico y creativo, la cosa es diferente, debido a que cada grupo puede estudiar causas, opciones, soluciones diferentes…, no se prestan tanto  a introducir técnicas como por ejemplo “el rompecabezas”. Como estos tipos de pensamiento se centran en la búsqueda  de soluciones, opciones, evidencias…, más que estructura cooperativa prefiero introducir un reparto de tareas y posteriormente realizar una puesta en común. En caso de que varias personas busquen lo mismo pueden hacer la puesta en común adaptando el “124” trabajando primero individualmente y a continuación compartiéndolo con su pareja.

Toma de decisiones

Es cierto que hay una destreza de pensamiento crítico que infusiona maravillosamente bien con la estructura del rompecabezas unida a la estructura 1, 2, 4. Se trata de  la toma de decisiones utilizada cuando hay que manejar gran cantidad de información, colocarla en una matriz y elegir la mejor opción. En este caso todos los grupos trabajan normalmente en las  mismas opciones y factores a considerar, por lo que funciona muy bien es romper los grupos iniciales y reorganizarlos por grupos de expertos. Primero investigan individualmente, a continuación ponen en común la información en parejas, en cuartetos después  y finalmente en grupo. Una vez acabada la estructura «124» vuelven a su grupo inicial como expertos en esa opción, para compartirla con ellos y pasar a decidir la mejor opción entre todos.

Lecciones de síntesis

En las lecciones de síntesis, ya que pretendo que los alumnos demuestren el grado de asimilación de un contenido o de un proceso, soy muy partidario de usar grupos homogéneos para así poder establecer objetivos y tareas de transferencia directa y de extensión a la escritura multinivel y mantener intacta su motivación.

CONCLUSIÓN

La clave está en combinar de un modo cuidadoso los agrupamientos y decidir cuándo conviene formar grupos heterogéneos y cuándo, grupos homogéneos. La experiencia me ha llevado observar que tenemos que ser flexibles y variar –continuamente– los agrupamientos, desde la disposición de hacer lecciones TBL inclusivas.

Solo desde la experiencia y mi formación como maestro TBL, me atrevo a decir que he comprobado como TODOS los alumnos comprenden mejor el contenido y salen reforzados emocionalmente al verse capaces de aportar al grupo.

Cooperación y TBL son dos perspectivas para la enseñanza y el aprendizaje que infusionan muy bien y que se convierten en los aliados perfectos para favorecer la inclusión en el aula.


NOTAS

1 Fuente del texto:  Center for Teaching Thinking.

2 Revisado por Antonio Márquez Ordoñez, @AMarquezOrdonez.

Editor: José Blas García, @jblasgarcia.

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Maestro de Primaria en el Colegio Virgen del Romeral de Binéfar (Huesca). Su afán por aplicar aquello que pueda sacar a relucir el mayor potencial de TODOS sus alumnos, le llevó a cruzarse en el camino con Robert Swartz, con quién se certificó como TBL teacher el pasado verano. El aprendizaje basado en el pensamiento le ha cambiado el modo de concebir la educación. El desarrollo del pensamiento analítico, crítico y creativo son el eje central de su metodología.