Quiero mostraros, con unos breves ejemplos, qué pasa cuando medimos con algún test adecuado las capacidades de los escolares. En este caso me referiré a la capacidad Verbal y Matemática (o de razonamiento cuantitativo) medida con el School and College Ability Test (SCAT), que yo validé en Navarra hace unos años sobre una muestra de casi 8000 alumnos.
Con la ayuda de Marta Tourón, experta en el diagnóstico y orientación en el ámbito de las altas capacidades, que fue directora académica de CTY España y que colabora conmigo frecuentemente, he recopilado una serie de datos de identificación en algunos centros educativos. Se refieren a evaluaciones más o menos amplias que llevamos a cabo entre 2003 y 2012.
No pretendo que sean sistemáticos, solo ilustrativos de una realidad incuestionable.
Cualquier profesor, director, u orientador de un colegio debería preguntarse: ¿Y si evaluásemos las capacidades de nuestros alumnos en nuestro colegio qué ocurriría? ¿Tendremos también nosotros niños de alta capacidad de cuya existencia no sabemos? ¡Dadlo por hecho!
Este pequeño conjunto de centros no constituyen una muestra representativa de la población escolar, ni juntos ni separados, por lo que no podemos decir qué pasará en un centro específico, ya que depende del tipo de población que reciba, el impacto del estatus socioeconómico y cultural de las familias, el nivel académico y tantas otras variables que influyen. Pero hay algo seguro: en cualquier centro en el que os decidáis a evaluar el potencial de los alumnos os llevaréis una sorpresa. Agradable, claro. Y, al mismo tiempo, pondréis un problema sobre la mesa: ¿y ahora qué hacemos? La respuesta, al menos parcial, de la que hablaremos en su momento, se llama diferenciación curricular. Ya tienes algunas entradas sobre esto en mi blog. Te sugiero algunas, por si te las has perdido o no las encuentras:
- Los niños de alta capacidad necesitan una configuración curricular específica. ¿Por qué?
- Modificaciones en el contenido curricular para los más capaces
- Modificaciones en los productos para los alumnos más capaces
- Modificaciones curriculares en los procesos para los más capaces
Hay más, pero no quiero abusar… De todos modos este es un tema del que trataré extensamente en el blog, ya que es la consecuencia inmediata de la identificación. Es decir, identificamos para ayudar en el desarrollo de la capacidad, de otro modo tendría poco sentido.
Alumnos evaluados y alumnos con percentiles iguales o superiores a 95 en capacidad verbal o matemática
Ya veis que los porcentajes de alumnos con una capacidad que los situa en el 5% superior o más allá (Pc>95%) varía de unos centros a otros, como es normal, pero en ningún caso es menor del 7% y llega en algunos centros a superar el 25%. Naturalmente estos porcentajes son empíricos (no teóricos) y no necesariamente representativos de la población general, de la que ya hablamos en otros posts. Pero son muy ilustrativos de lo que ocurre cuando se evalua el potencial de los escolares.
Los centros del cuadro de arriba son todos privados, concertados o no, y pueden seguir modelos lingüísticos diversos: castellano, euskera, cierto énfasis en el inglés, etc. y están en localizaciones geográficas muy diversas. En cualquier caso, no voy a dar datos que pudieran permitir su identificación. A los efectos de lo que aquí tratamos baste saber que son centros educativos quizá como el tuyo. O mejores, o algo peores, es igual. En todos, como en el tuyo, se cumple lo mismo: hay un gran número de alumnos no identificados y, por ello, no convenientemente atendidos.
¿Todavía te preguntas dónde están los que faltan?
Por si alguien pudiera tener la tentación de decir: claro, es que son privados… Aquí va otra tabla de una evaluación amplia (más de 2300 alumnos) llevada a cabo en algún lugar de este país con alumnos de Primaria de centros públicos y privados. Los resultados son estos:
Ahora ya sabemos donde están. En los centros educativos esperando que alguien quiera identificarlos para ayudarlos a desarrollar todo su potencial. ¿No va de eso la educación?



