Prosigo la serie Investigaciones educativas. Hoy me centraré en el boletín número 2 del INEE, especial autonomías PISA EN FOCUS: Ocupaciones de los padres y Pisa 2102: el caso de las CC. AA.. Antes de empezar, señalar la novedad y el interés que tiene esta nueva línea de boletines del INEE, dirigido por Ismael Sanz, que se centran en análisis desagregados por comunidades autónomas de la amplia y profunda información que nos da el informe Pisa 2012. Novedad porque a través de un comparativismo crítico, nos permite identificar problemas y posibles soluciones en la complejidad educativa. Interés porque esa desagregación estadística nos da visibilidad en la difícil relación de los factores y causas que cualquier objeto complejo de análisis tiene. Un entrelazamiento que discurre por la causalidad y por la correlación y que necesita matizarse continuamente. Sigue siendo necesario en el debate educativo la actualización de nuestras afirmaciones, frente a tanto subjetivismo espontáneo que ignora o minusvalora el trabajo estadístico. Una posible razón: esa pereza analítica que prefiere ampararse en ideas preconcebidas, prejuicios, tópicos, o una hipertrofia ideológica que desdeña cualquier prueba que pueda hacerla cambiar. Analizar y comprender es un riesgo siempre, lo sepamos o no. Empecemos a descomponer aquello que titula nuestro post: “Ocupaciones de los padres y PISA 2012: el caso de las CC. AA.”.

“Los hijos con al menos uno de los padres en ocupaciones cualificadas obtienen en todas las comunidades autónomas mejores resultados que los otros estudiantes“. Un ejemplo donde los resultados justifican el sentido común, pero lo más preocupante es la distancia que puede separar a hijos de padres profesionales y los hijos de padres con trabajos en ocupaciones básicas (en Extremadura llega hasta 92,1, equivalente a dos años de escolarización). Algunas preguntas que todos podemos hacernos: ¿está el sistema educativo respondiendo adecuadamente y compensando estas diferencias sociales? ¿Qué medidas han tomado estas comunidades autónomas donde estas diferencias dividen los resultados educativos? Si la palabra equidad sigue teniendo algún significado común, se debe traducir en soluciones eficaces y eficientes que no lastren para siempre el devenir de un alumno. Otro ejemplo: si consideramos solamente a la madre de un alumno: “Esa relación se mantiene cuando se considera únicamente la ocupación de la madre”, o sea, se mantiene esa disparidad de resultados en la misma dirección. Las políticas educativas que no quieren ser sólo mediáticas, deben ofrecer -desde la evidencia, si existe en el tema a tratar- soluciones reales a todos los alumnos de un sistema educativo. Una política educativa adecuada es la mejor política social a largo plazo.

“Teniendo en cuenta esa asociación a nivel individual entre ocupación del padre y de la madre y rendimiento del estudiante, no resulta extraño que también exista una relación similar entre regiones“. Lo anterior tiene una traducción territorial inmediata: desde las mejores situadas (Navarra, Castilla y León, País Vasco), hasta las peores en este indicador (Extremadura, Murcia, Andalucía). Todos estos argumentos devuelven la importancia de las diferentes tipos de economía productiva y su correlación con los resultados educativos. Influyen como lo vemos: “Por el contrario, cuanto mayor es el peso de los progenitores con trabajos en ocupaciones básicas, peores son los resultados medios de los sistemas educativos regionales“. Sí, la educación está interrelacionada con el tejido socioeconómico del que forma parte esencial, y a la vez puede ser un elemento principal en la transformación de ese tejido. Lograr que ese círculo vicioso se convierta en un círculo virtuoso, es una tarea política y social urgente. El objetivo de ir hacia modelos productivos de una sociedad de la información, donde el capital humano es un factor diferencial, repercute en toda la trama social y educativa.

En conclusión: “Los resultados de PISA 2012 no parecen indicar la existencia de incompatibilidad entre el objetivo de la igualdad de oportunidades educativas y la obtención de mejores resultados del conjunto del sistema. A menor desigualdad (menor coeficiente de variación) en las puntuaciones respecto de las ocupaciones de los padres, mejores resultados“. Dicho concretamente: en aquellas comunidades autónomas donde se registran las menores desigualdades relativas por ocupación de los padres (Navarra, PaísVasco, o Castilla León), se siguen las puntuaciones medias más altas. De ahí que la gravedad de esa división territorial en los resultados educativos en España, debería ser un elemento central de la política de cualquier gobierno, más allá de su orientación ideológica. Un ejemplo: no podremos empezar a reducir el lamentable índice de paro en nuestro país, mientras la política educativa no sea una política central, más allá de la orientación política. Este mínimo realismo debe ser asumido, lo contrario será eternizar el laberinto educativo español. La educación es una parte de un todo, y no podemos seguir cronificando las excusas, y no asumir las responsabilidades concretas desde diferentes administraciones. Obviar, desplazar, o negar el problema, no hace que este desaparezca.

Ya saben, amo matizar. Un verbo que representa el respeto de la complejidad de lo real. Como una panorámica para contextualizar todo lo anterior, selecciono algunas consideraciones que el informe español PISA 2012 nos ofrece. Sintetizo cinco de ellas que obligan a una reflexión de lo dicho: “Se puede destacar que los resultados de los alumnos de España, cuyos padres tienen solo estudios obligatorios (nivel educativo bajo), superan significativamente los resultados del promedio de la OCDE y de la UE. No obstante, en los tramos correspondientes a los niveles educativos más elevados de las familias, España obtiene resultados ligeramente inferiores a los de la OCDE y UE, e inferiores a los que se podrían esperar si la variabilidad asociada a este factor fuera la misma en España que en la OCDE y en la UE.” página  94; otro resultado importante: “De nuevo, aunque en menor medida que en el caso del nivel educativo de los padres, los alumnos españoles más favorecidos por el factor nivel de educación de los padres obtienen resultados inferiores a los que cabría esperar.” página 95; otro aspecto a pensar, si tomamos como referencia el Índice Social, Económico y Cultural (ESCS, en inglés): “se observa que las puntuaciones de algunos países, en el supuesto de que tuvieran el nivel socioeconómico y cultural equivalente al promedio de la OCDE, serían más bajas, como ocurre en Finlandia, Canadá, Suiza, Países Bajos, Noruega o Islandia. Esto indica que los buenos resultados obtenidos por estos países se deben, en parte, a su alto índice de bienestar sociocultural, y que si este nivel se aproximara al promedio de la OCDE, los resultados disminuirían. Por el contrario, en países como Turquía, Chile, Japón, Polonia o España, al tener en cuenta el contexto social, económico y cultural se produce una mejora de los resultados académicos de los alumnos de 15 años. También cabe señalar que hay países como Alemania, Eslovenia o Nueva Zelanda, en los que el ESCS parece no tener gran influencia sobre los resultados de matemáticas en PISA.” página 99; así podemos deducir: “En España, un reducido impacto del ESCS (3,4 puntos por cada décima de aumento) sitúa al sistema educativo español entre los más equitativos de la OCDE, próximo a los de Noruega o Finlandia y más equitativo que, entre otros, los de Corea del Sur, Japón, Suiza o Países Bajos.” página 102; si pormenorizamos: “En todas las comunidades autónomas españolas el impacto del ESCS es menor que el del promedio de la OCDE. Galicia, País Vasco y Castilla y León son las comunidades donde el ESCS tiene menor influencia en el rendimiento de los alumnos en matemáticas.” página 103. Creo que la literalidad de lo seleccionado, ofrece un espacio para la reflexión individual. Conclusión: hay que evitar simplificar rápidamente, si nuestra fotografía se amplía.

No hay nada irremediable en la matriz educativa. Cuando obtenemos datos, estadísticas (con fiabilidad y validez en su tratamiento), o hemos identificado correlaciones o algún tipo de causalidad entre diversos factores, no podemos negar todos esos elementos, afirmando la inconsistencia o manipulación de toda estadística. Esto es insostenible. Aprovechemos toda la información cuantitativa y cualitativa que se vaya desprendiendo, para afinar nuestras interpretaciones y darles mayor consistencia y rigor. De ahí la importancia de este trabajo que realiza el INEE, descomponiendo el PISA 2012 por comunidades autónomas desde diferentes perspectivas y temáticas. Vuelvo a ideas expuestas: todos tenemos derecho a opinar, pero hagámoslo con elementos de juicio y evidencia siempre que exista. Sigue vigente Karl Popper: “Ningún argumento racional tendrá un efecto racional en un hombre que no quiere adoptar una actitud racional”. Una idea final: una de las tareas en educación, es crear ese espacio de debate, más allá de la demagogia y la afirmación gratuita o aparentemente brillante. Una tarea de todos, plural. Podemos hacerlo, pero requiere esfuerzo.