¿Cómo nace la vocación docente?

La vocación es un concepto que en sus génesis lleva la palabra ‘valor’, valor de darle valor a lo que se elige, no una mera salida laboral. Con la vocación, demostramos una pasión de ser y hacer por lo demás porque, cuando un docente no tiene vocación, eso se nota y nuestros alumnos nos lo hacen saber.

Una cosa a aclarar antes de seguir con el tema de la vocación, porque con ella sola no alcanza también hay que ejercer la docencia con profesionalidad porque vocación y profesión no deben ser una dicotomía.

¿Qué interés puede tener una persona en ser docente?

¿Si por lo general recibimos bajas remuneraciones?

¿Estamos mal vistos dentro de la sociedad?

¿Nos tildan de ignorantes a pesar de conceder y transmitir cultura?

Nuestra profesión es una de las más perceptivas a los cambios económicos sociales, políticos, culturales, tecnológico, siempre estamos en «el ojo de tormenta» y como tal nos ven todos los ojos, porque la escuela es la caja de resonancia de toda la sociedad.

Los alumnos son la población que en un futuro tomará las decisiones, entonces, reflexionemos como docentes: si la entrada al aula la mayoría de los días no es una buena entrada y se nos hace una tarea rutinaria que no nos sorprende y gusta, que no aún no individualizamos a nuestros alumnos a esta altura del año, me preguntaría:

¿Qué estoy haciendo mal, qué quiero dejar? Y pensaría, primero, en otra estrategia y luego me iría del aula si no la encontré porque no le puedo dejar a otros una tarea incompleta de por vida seamos conscientes de lo que significa enseñar. Entremos al aula no solo con la utopía de cambiar el mundo, entremos al aula para que el cambio sea una realidad. La educación siempre genera esperanza.

No debemos olvidar que es un privilegio poder dedicarse a algo que nos apasiona, poca gente tiene esa suerte; ¿la pasión por la docencia nace porque tuvimos malos docentes, o tuvimos buenos docentes y en homenajes a ellos decidimos ser docentes?. La mía nació por las dos causas pero ganó la última. ¿Vos porque sos docentes? Porque la vocación del docente hace a la identidad de ese docente.

Un buen docente no es el que sabe todos los conocimientos que tiene que impartir, sino que logra que sus estudiantes aprendan y disfruten del proceso y esa ligazón es para toda la vida.

Un docente quiere ser docente por la pasión de enseñar, para leer e interpretar esos libros debe estar presente un docente pero tengamos en claro una cosa nadie elige la docencia para hacerse rico y famoso por si se hace, se hace una actividad depredadora de la libertad.

OFRECER LOS OJOS ABIERTOS

Chicos, no sean docentes porque no les quedó otra cosa, se engañan y engañan a los demás, no serán felices y las consecuencias después son desastrosas: maestras y maestros agobiados –sin ningún interés–, quemados y hartos de los alumnos.

Ser docente con vocación de ser docente es ofrecer los ojos abiertos para que nuestros alumnos puedan mirar la realidad sin miedo y enfrentarla para luego poder volar alto.

La vocación se va construyendo y en esa construcción se fortalece con los años porque es determinante en el aprendizaje de los conocimientos. El amor por la profesión hace que el desempeño en la misma tenga un sentido, y, por ende, será de mejor calidad.

La vocación es la expresión de nuestros valores. Demostremos en todo momento nuestra jerarquía profesional y de personas, hagamos nuestra profesión con calidad, estudiando, capacitándonos, equivoquémonos y reconozcamos esos errores los errores enseñan, leamos todos los días, seamos exigentes y justos con nuestros alumnos, así aseguraremos un futuro en paz con valores, pero, sobre todo, tengamos pasión por el servicio que hagamos.

Cuando estamos en una tesitura de desempeñar nuestra labor profesional en el ámbito de la educación con vocación hablamos, realizamos una actividad con motivación, la «proyectamos» hacia nuestros alumnos y tratamos de no mostrarnos indiferentes, porque los acompañamos en sus inseguridades.

Todos hemos tenido dudas e inseguridades cuando elegimos esta carrera, cuando hemos pasado incertidumbre por los problemas que tuvimos en nuestra tarea y pensar respecto a dedicar –o no– nuestra vida a la docencia, pero con el tiempo descubrí y descubrimos que la docencia es lo nuestro y no nos arrepentimos porque el compromiso es con uno mismo que se traslada al mismo mundo.

Les recomiendo esta película francesa. La profesora de historia (Marie-Castille Mention-Schaar, 2014, Francia sobre la vocación docente.

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Profesora de Historia especializada en Nuevas Tecnologías. Declarada personalidad Destacada de la Educación por el Concejo Deliberante de la Ciudad de La Plata, Argentina. Profesora en la Secundaria de los Colegios Nuestra Señora de Lourdes y San Cayetano de la Ciudad de La Plata. Argentina. Autora del Sitio y Revista Educativo El Arcón de Clío www.elarcondeclio.com.ar. Autora de los Manuales para docentes de Construcción de Ciudadanía de la Editorial Alfaomega. Ganadora de VI Premios UBA (Universidad Nacional de Buenos Aires) a la divulgación de Contenidos Educativos. Distinguida por el Diario Clarín, Argentina entre los 13 docentes del año 2013 de Argentina. Empoderamiento Femenino y Educativo de Invery Crea España. Editores de Santillana Argentina y España."La educación como meta desde las aulas".