Durante siglos se ha relacionado la inteligencia con el conocimiento y se han considerado inteligentes aquellas personas que eran capaces de memorizar gran cantidad de información.

A día de hoy,

repetir conceptos no sirve de mucho…

Te van a valorar por lo

que haces, no por lo que sabes

En un mundo en constante cambio, lo que marca la diferencia es pasar a la acción.

Es curioso como existen tantas y tan buenas ideas por el mundo y que, sin embargo, tan pocas personas se atrevan a llevarlas a la práctica. Somos muy creativos, pero… parece que nos falta sentido de la iniciativa, que es lo que convierte una idea en una realidad.

¿Por qué no nos atrevemos a dar el primer paso cuando tenemos una buena idea en mente? ¿Por qué se nos quedan tantas cosas por hacer en la vida? ¿Por qué en nuestra empresa seguimos haciendo algo que sabemos todos que no aporta nada?

La gente no tiene iniciativa

porque nadie les ha dicho que pueden tenerla

(escuchado en una reunión)

Creo que la respuesta tiene que ver con esta frase que oí (en voz baja) en una reunión. Puede parecer muy simple, o muy evidente, pero no por ello es menos cierta. Tal vez ha llegado el momento de recordar a todo el mundo que puede tener iniciativa, es más, en este entorno de cambios constantes, es posible que la iniciativa sea la única fórmula posible para hacer las cosas correctamente. Porque aplicar la iniciativa es el modo en que las personas podemos conseguir innovar, algo absolutamente imprescindible.

Y en este ámbito, el de la innovación, tenemos mucho que aprender de los emprendedores. A esas personas que, en un momento concreto, han dicho «Venga, vamos a por ello», y se ha activado la magia de la acción.

Porque las ideas si no nacen dos veces:

en la mente y en la vida, mueren

Se valora a las personas que sean capaces de hacer que las cosas pasen… y es que no todo el mundo se atreve. A la mayoría, les resulta más sencillo instalarse en la zona de confort y dejar que la rutina lleve el timón de su vida, y escudarse en que “las cosas son así”. Es difícil atreverse a dar el paso.

Es normal sentir miedo

Y es que no solo sentimos miedo en situaciones excepcionales, el miedo nos acompaña también en nuestro día a día con más frecuencia de la que desearíamos. El miedo es el culpable de que muchas veces no nos atrevamos a hacer lo que realmente deseamos.

Seguro que lo has sentido en alguna ocasión. Sucede algo maravilloso, tienes la posibilidad de dar un paso hacia delante hacia algo que te apetece, que deseas sinceramente y, sin embargo… sientes miedo. ¿Cómo es posible? ¿Cómo podemos sentir miedo a hacer que lo queremos hacer?

«Ponemos barreras para protegernos de quiénes creemos que somos. Luego, un día, quedamos atrapados tras las barreras y ya no podemos salir»

El caballero de la armadura oxidada

Las experiencias previas son las que nos pueden bloquear en momentos así, las que nos llevan al temor a realizar una acción determinada. Ya comenté en Miedo, ¿por qué?” el concepto de “indefensión aprendida” de Martin Selligman, tendemos a creer que no tenemos control sobre nuestras vidas. Y, en muchas ocasiones, tenemos miedo a hacer algo por culpa de experiencias anteriores, sin detenernos a pensar que la situación que tenemos delante de nuestros ojos nunca es la misma que teníamos ayer.

Tal vez nos pasa a todos…

el miedo nos invade ante aquello que queremos hacer

Creo que ya va siendo hora de

que te atrevas a hacer lo que quieres hacer…

El presente no es el único

estado posible de las cosas

A veces estamos demasiado dispuestos a creer que

el presente es el único estado posible de las cosas

Marcel Proust

El presente no es el único estado posible de las cosas, todo puede cambiar si tu te atreves… es cuestión de activar tu iniciativa y hacer que las cosas pasen.

Y cuando te atreves, te encuentras con las dificultades que lleva implícito cualquier proceso de cambio… nada es fácil. Si lo fuera, lo haría todo el mundo y está claro que no es así.

Deberíamos ser más conscientes de nuestro poder para hacer que las cosas pasen… realmente lo tenemos.

Y, ¿cómo se activa?

Es cuestión de actitud, por supuesto… y si tuviera que buscar una palabra para activarlo, sin duda, esa palabra sería

¡Vamos!

Atrévete. Haz que las cosas pasen.

Hoy estoy feliz de compartir contigo la publicación de mi tercer libro, y este es su título…

Mi nuevo grito de guerra…

¡Vamos!

La próxima semana ya estará en librerías y contaré un poquito más sobre él… gracias a tod@s l@s que me acompañáis en mi vida, a tod@ l@s que me leéis, a tod@s l@s que me ayudáis a crecer y muy especialmente a tod@s l@s  valientes que en algún momento de la vida se atreven a pronunciar ese ¡Vamos! y hacen que las cosas pasen.

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Investigadora y divulgadora en Educación e Iniciativa Emprendedora. Compagina la actividad docente en ESADE como colaboradora académica y tutora en asignaturas de Entrepreneurship con su trabajo de investigación de Doctorado sobre Educación e Iniciativa Emprendedora. Ello le permite investigar y adquirir conocimientos en estos ámbitos para colaborar con personas e instituciones a potenciar el espíritu emprendedor a través de cursos, conferencias, artículos y publicaciones Es licenciada en Administración y Dirección de Empresas y MBA por ESADE. Máster en Auditoría y Control de Gestión por la UdL. Máster en Gestión Ambiental por la Universidad de Barcelona. Doctoranda en Economía de la Educación. Convencida de la importancia de promover la iniciativa emprendedora… porque el futuro lo construimos hoy.