LA VERDADERA ESENCIA

Llevo muchos años intentado entender qué es realmente la educación. He leído muchos libros, visto muchos vídeos e investigado durante muchas horas sobre el tema.

Buscando el Santo Grial que me marcara la senda de una verdadera y acertada respuesta, he deambulando de un pensamiento a otro. Teniendo como verdaderos dioses a los autores de libros que consumía y a los maestros que imitaba; no me daba cuenta de que la respuesta a todo aquello que buscaba la tenía más cerca de lo que creía.

¡Qué necios somos a veces!

Por fin, encontré a mi verdadero maestro, mi faro, mi espejo, aquello que tanto ansiaba. Solo tuve que ponerme en sus manos para definir mi forma de entender la educación. Miré sus ojos y me di cuenta de que poseía la verdadera esencia que andaba buscando.

Año tras año, no he parado de aprender fijándome en él, entendiendo lo que quería expresarme, enseñarme, transmitirme. Su voz ha sido para mí una enseñanza tras otra; sus actos una forma de entender la vida. Me ha hecho mejorar año tras año. No hay palabras para agradecerle todo lo que ha hecho, está haciendo por mí y seguro que no dejará de hacerlo. Solo puedo decirle: gracias, gracias y mil gracias.

MIS ALUMNOS

Para cada una de sus vidas…

Aprendo muchas cosas de cada uno de mis alumnos, ellos me van modelando conforme los voy conociendo; poco a poco, me van haciendo mejor maestro. Me han llevado a proponer una nueva manera de entender el acto educativo, una nueva forma de transmitir, una forma de preparar para la vida, para cada una de sus vidas.

No preveas lo de siempre, sorpréndelos, sorpréndete cada día, busca una educación que desprenda felicidad. Proyectos Felices es una manera de devolver a todos los alumnos, de cada uno de los centros educativos de Educación Infantil, de Educación Primaria y de Educación Secundaria, lo que han hecho por mí.

Cualquier maestro es capaz de proponer alternativas nuevas a una forma de entender la educación que pone como centro de todo al alumno y su felicidad. De la mezcla entre experiencia, formación, vocación y amor surgen nuevas respuestas educativas, todas ellas de calidad.

Proyectos Felices es una adaptación del aprendizaje basado en proyectos. Cuando los docente aprendemos un nuevo método, podemos medir nuestra valía, si somos capaces de adaptarlo y contextualizarlo a nuestro centro, a nuestros alumnos y que de ello surja un nuevo método con variaciones muy personales. Todo ello, claro está, sin perder la esencia que comparten estos métodos:

El alumno como centro del proceso educacional. Busca, lee, pide consejo y empieza el andamiaje, tú eres capaz de dar forma y de ayudar a los alumnos. Deja que sean tus maestros, escúchalos, entiéndelos, siéntelos, emociónate junto a ellos, es increíble.

Teniendo presente que la motivación, reflejada en la felicidad, es la base de nuestro método, tendremos claro que no nos vamos a equivocar. Cuando un alumno es feliz es capaz de conseguir cualquier cosa que le propongamos o que proponga. La felicidad es un arma muy potente que hará que cada estrategia y recurso metodológico aumente su potencial de una forma exponencial a la fuerza de la felicidad que desprende cada alumno.

Pero la felicidad no es algo que se limite a la carga genética, es algo que se puede aprender y utilizar. Para conseguirlo, debemos planificar de forma concienzuda, huyendo de la demagogia de que nada hay que organizar en una metodología activa.

La organización y programación son

la base del éxito

Proyectos Felices se crea desde la perspectiva sociocrítica de la educación, dentro de este enfoque no se pretende coger solo teorías de pedagogos o teóricos de la educación, sino conseguir que los mismos docentes generen sus propias teorías, investigando cooperativamente.

No somos, solo, consumidores de teorías de expertos, perseguimos transformar la realidad social de todo lo que nos rodea, porque conocemos el contexto. Nuestra teoría de carácter transdisciplinar se basa en la unidad del conocimiento más allá de los límites de cada ciencia. Los problemas del mundo actual deben ser enfocados desde una perspectiva más amplia que la que puede ofrecer cada ciencia por separado.

Tiene como base de su puesta en práctica las experiencias educativas y no la simple transmisión de conocimientos. No queremos enseñar sinónimos, queremos ayudarles a aprender a utilizarlos cuando los necesiten. Pretendemos conectar con los intereses de los alumnos a través de lo que les hace felices, a través de lo que les motiva.

SUPERAR PROBLEMAS Y RETOS

En Proyectos Felices lo descartado y despreciado por otro tipo de métodos, como es el arte, las emociones, el ambiente y el cuerpo, cobra un papel fundamental, como veremos en su desarrollo. Todos estos elementos ayudan, pues son parte motivante de la vida de cada uno de nuestros alumnos, teniendo en cuenta que nada, incluida la programación, debe ser un obstáculo para el aprendizaje práctico.

Todo lo que no sea práctico, todo lo que no sea hacer prácticos todos los contenidos y estándares no nos vale en esta metodología. No puedo enseñar integrales si no conecto este contenido con la vida de los alumnos. ¿De qué les valen las integrales a los alumnos? Si la respuesta es «para nada», deja de enseñarlo; si la respuesta es afirmativa, diles dónde y cómo pueden utilizar esas integrales, ponles situaciones en las que tengan que utilizarlas para superar problemas y retos.