Quizás esta pieza sea la continuación natural del artículo que escribíamos previamente en INED21, el cual, titulado El traje nuevo del emperador, nos servía para reflexionar en torno a la necesidad de que el profesorado esté lo suficientemente bien formado como para poder discriminar aquellos que son verdaderos formadores de aula de los que sencillamente son formadores superficiales que solo buscan el interés propio de su bolsillo a costa de un sistema educativo que no ha otorgado aún al profesorado el papel que merece como uno de los protagonistas absolutos del sistema.

UN HILO CONDUCTOR

Hoy la idea es abogar por la acuciante necesidad de que el profesorado asuma sus posibles lagunas, que las detecte y que trate de abordarlas a través de las posibilidades que la formación ofrece; la propuesta es que el profesorado encuentre un hilo conductor (o posibles hilos, por qué no) sobre el que cimentar su trayectoria profesional, siempre a la luz de evidencias científicas, acompañado de más docentes en el aula –en la línea de las investigaciones de John Hattie– que le permitan contrastar los recursos que aplique en la misma, generando inercias de consolidación de cara a su clase, sabiendo qué horizonte es el que quiere para su alumnado y para sí y su claustro de cara a un futuro cercano y otro más lejano.

Hablamos hoy de este profesorado porque, como indicábamos en el artículo previo, es el que debe fundamentar las bases del cambio que el sistema educativo de este país precisa; son estos docentes, los que son capaces de gritar que el rey está desnudo, que el traje nuevo –aunque ya bien roído– del emperador se encuentra repleto de oquedades que conviene reparar de la mano de los especialistas más poderosos del trabajo en el aula.

Son estos docentes los que deben aspirar a desenmascarar la realidad que el panorama educativo actual vive a la luz de revisiones tan contundentes como pueda ser el informe Pisa, el informe McKinsey y otras fuentes para la mejora que tenemos en este país.

Obviamente, hay grandes especialistas de aula que no se encuentran presentes en ella a diario, agentes muy válidos de la formación que siempre andan formando y formándose para la mejora de la clase, empoderando al profesorado para que pueda seguir completando su mochila de aula con más herramientas para las diversas vicisitudes que siempre encontramos en la misma; son agentes indispensables para la mejora del rendimiento escolar, de los centros, su labor no siempre es fácil, ya que tratan de cambiar inercias culturales muy arraigadas en la vida de los centros y en las mentes de los profesionales de la educación, quizá uno de los retos más poderosos a los que un docente formador deba enfrentarse.

No obstante, conviene matizar y subrayar algunos aspectos en torno al tema de los formadores; no todo vale, que el traje nuevo del emperador puede ser un completo fraude: conviene identificar si esos agentes de la formación tienen un poderoso discurso de aula o van revestidos de apellidos sintomáticos como facilitador, generador, imaginador de caminos

Cuidado con esos apellidos, hay que prestar especial atención, puede haber sospechas fundadas de su afán por el lucro y no por su afán de mejora del profesorado.

Debemos subrayar que el verdadero agente de transformación desde la formación tiene una sólida experiencia de aula, escucha al profesorado y desde la situación de éste, abre puertas y caminos de mejora para el profesorado, su principal afán es que el profesorado amplíe las herramientas que el docente lleva en su mochila.

Un hilo conductor, una sólida conexión que nos amarre a lo bueno que ya construimos y que nos haga crecer continuamente en todos los resortes que componen el panorama educativo: compañeros, formación, concreción curricular, convivencia en el centro, etcétera.

En definitiva, establecer la necesidad de que el profesorado implante un hilo conductor sobre el que siempre haya mejora, crecimiento y más profesionalidad. Por ejemplo, alguien tan sólido en ese panorama educativo como es Carmen Pellicer anda empoderando al profesorado con iniciativas de tanto impacto mediático como grandes profes de la Fundación Atresmedia.

Por último, a modo de ejemplo, proponemos a una docente que en el canal de Youtube del Centro del Profesorado de Jaén explica –con gran elocuencia– el hilo conductor sobre el que ella trabaja, más bien, los hilos que la han enredado para convertirse en la gran maestra que en la actualidad es, buen provecho: