Tiempo de cuidados (Otra forma de estar en el mundo). Por Victoria Camps

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“Tiempo de cuidados” de Victoria Camps es un libro recientemente publicado (abril, 2021), que nos hace ver la problemática de los cuidados en una sociedad patriarcal.

En ella, los cuidados se asignan a las familias y –muy especialmente– a las mujeres. Ya sean ancianos, ya sean personas discapacitadas, ya sean niños pequeños…

Hace falta reconocer los cuidados como derechos éticos en una sociedad democrática.

Tiempo de cuidados

Sinopsis

El tema de los cuidados se ha mostrado más en tiempos de pandemia. Estamos en nuestro derecho a ser cuidados y, al tiempo, tenemos la obligación moral de cuidar.

Sin embargo, esta obligación no podemos hacer que recaiga solo en las mujeres –como se ha hecho siempre y en toda circunstancia–.

Es una obligación de todos, los cuidados familiares han de ser responsabilidad de todos y cada uno de los miembros de la unidad familiar, sean hombres o bien mujeres.

Los cuidados que corresponden a las instituciones deben ampliarse

A fin de que todas y cada una de las personas que lo necesiten, tengan acceso a ese derecho social que la sociedad debe contemplar entre sus deberes éticos y democráticos.

“Tiempo de cuidados” desea dar relevancia a los cuidados y ponerlos en el sitio que por justicia les pertenece.

Sostener el patriarcado es desgastar los derechos de la democracia. Si los hombres de forma tradicional se despreocupan de estos menesteres familiares, es justo que se vayan incorporando a ellos. Por el hecho de que no es ninguna obligación femenina únicamente. Como afirma Carol Gilligan:

«En un contexto patriarcal, el cuidado es una moral femenina; en un contexto democrático, el cuidado es una moral humana».

Victoria Camps

(1941, Barcelona). Ha sido Catedrática de Moral en la Universidad Autónoma de Barcelona desde mil novecientos ochenta y seis y Vicerrectora de la UAB (mil novecientos noventa – mil novecientos noventa y tres).

Desde mil novecientos setenta y dos es Catedrática de Filosofía en la Universidad Autónoma de Barcelona, ex- miembro del Senado socialista.

Autora de abundantes libros y artículos. En dos mil doce ha sido premiada con el Premio Nacional de Ensayo por su libro El gobierno de las emociones.

Hasta hace un tiempo, a absolutamente nadie se le habría ocurrido charlar de “cuidados”, era algo que se resolvía en el seno familiar y –en especial– han sido las mujeres las dedicadas a estas labores. Cuando la mujer se incorpora al ámbito del trabajo, comienza a hacerse evidente algo que ya antes se invisibilizaba.

Reseña

Nos dice Camps que fueron algunas feministas, seguidoras de un estudio de Carol Gilligan que hizo época, las que empezaron a pensar sobre el cuidado como un valor que no podía ser ignorado por más tiempo.

Cuidar no es un deber solo de las mujeres, cuidar es un deber democrático.

  • En las familias estos cuidados deben repartirse entre mujeres y hombres.
  • El sector público debe contemplar entre sus obligaciones proporcionar instrumentos para ayudar a los sectores más desfavorecidos.

El cuidado de los niños está bastante organizado con la escolarización pero el cuidado de los mayores, dadas las expectativas de prolongación de los años de vida, está mal resuelto y está demandando análisis, debates y recursos urgentes. Esta circunstancia se ha visto muy evidente en la pandemia.

Comenta Camps que un virus inesperado ha puesto al mundo entre paréntesis, ha trastocado las formas de vivir, nos ha obligado a aceptar limitaciones que nunca hubiéramos imaginado, nos ha hecho un poco menos arrogantes y seguros de nosotros mismos.

Tiempo de cuidados

Hace falta un cambio de paradigma capaz de equilibrar la razón y el sentimiento, en el ejercicio de la inteligencia emocional, cuyas aportaciones no siempre son evidentes.

Este libro, nos comenta la autora, trata de las dimensiones éticas del cuidado, que ya tiene unos años de desarrollo y está plenamente integrada en algunas áreas del conocimiento, como la de la Bioética y , en concreto, la Ética clínica. La ética del cuidado tiene que extenderse más allá del campo de la protección de la salud.

Cuidar, nos define la autora, consiste en una serie de prácticas de acompañamiento, atención, ayuda a las personas que lo necesitan, es una manera de actuar y relacionarnos con los demás.

El cuidado no es solo vigilancia, el cuidado implica:

  • Afecto.
  • Acompañamiento.
  • Cercanía.
  • Respeto.
  • Empatía con la persona a la que hay que cuidar.
  • Es un deber de justicia.

Como dice Carol Gilligan, citada por Camps:

“En un contexto patriarcal el cuidado es una ética femenina; en un contexto democrático, el cuidado es una ética humana”. “El cuidado es un valor tan importante como la justicia”

Camps nos dice que los cuidados implican unas obligaciones o deberes que no tienen que ser necesariamente contractuales. La responsabilidad en el cuidado de los vulnerables deriva de un sentimiento, además de una convicción racional. No podemos dejar desprotegidos a los que más protección necesitan si creemos de veras que la solidaridad es un valor ético básico.

Al final del libro, Camps nos habla de la importancia del autocuidado. Cuidar de sí mismo es una forma de enfrentarse al mundo, una forma de comportarse y de relacionarse con los demás.

Si estamos cuidando a una persona, sea niño o mayor, nuestra mente y nuestro cuerpo debe estar en plena forma; porque, de lo contrario, podemos caer en situación de abandono personal o de desesperación ante los hechos, algo que no ayuda a la persona a la que cuidamos.

Es un libro que te lleva a la reflexión sobre los cuidados en todas sus dimensiones. Está recomendado para el público en general.

Las mujeres hemos tenido mucha carga en este sentido, haciéndolo con el mayor cariño posible, pero hemos de reconocer que no es justo que esta labor social recaiga solamente en las mujeres, no es una cuestión de género, es una cuestión de actitud ante el problema que deben resolver tanto mujeres como hombres.

En el siguiente vídeo, puedes ver y conocer de primera mano las ideas y la filosofía de Victoria Camps. Un lujo para la mente y el alma.

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