La actualización de un currículum en una época de aceleración del conocimiento es primordial. Un ejemplo: Singapur, con unos resultados excelentes en el TIMMS, renueva sus contenidos cada tres años. El qué es inseparable del cómo en la tarea de enseñanza-aprendizaje: nuestro sistema educativo sigue teniendo ese reto.

¿De qué sirven unos contenidos adecuados en clases magistrales aburridas, sin ninguna participación del alumno? ¿De qué sirve una infrestructura tecnológica, como la que disponen varias comunidades autónomas, si no hay una metodología horizontal y específica de las TIC? ¿Saben aplicar las diferentes estrategias constructivistas gran parte de nuestro profesorado? Respondamos valientemente: nos queda mucho camino.

Desde INED21 hemos propuesto un programa de formación del profesorado, denominado: “Equilibrio metodológico”. La idea fundamental que recorre nuestra propuesta es el realismo educativo: todo profesor del s.XXI debería dominar las metodologías tradicionales de transmisión directa, constructivistas y horizontales a través de las TIC en su trabajo de aula.

¿Por qué? Porque respondemos desde el trabajo de aula diario: en las clases complejas actuales hay que saber dar una explicación ordenada y clara de un concepto o teoría (transmisión directa), hay que implicar al alumnado directamente en la construcción de su aprendizaje (constructivismos), y hay que dominar la Red metodológicamente (horizontales). La tecnología no educa, eduquemos la tecnología. Esta síntesis es el camino más corto a la igualdad y la excelencia educativa: ¿quién se acuerda del cómo?…