Se da una circunstancia curiosa que podemos definir como bipolaridad docente. Por una parte hay un desdén mayoritario hacia la formación permanente reglada: falta de tiempo, de interés, de necesidad, de conceptos claros, etc. Y, por otra, nos encontramos con una situación cada vez más frecuente como es la celebración de encuentros, open, quedadas, jornadas, etc., organizadas por los propios docentes que se pagan de su bolsillo alojamiento y transporte, que se celebran en fines de semana y que no se certifican en la mayoría de los casos. Y se celebran por el mero placer de compartir ideas, charlar sobre educación o sobre lo que sea, plantear propuestas maravillosas o, simplemente, echar un buen rato con gente preocupada por la mejora de la educación: Novadors, Aulablog, EABE14, OpenX, Kddapla, etc. Y #eDccss, el primer encuentro de docentes de Ciencias Sociales,  celebrado en el IES Virgen del Castillo de Lebrija el pasado 4 de octubre.

El encuentro surge de una idea del propio EABE de Úbeda y se fue desarrollando desde abril. Primero, una propuesta para saber la demanda, que se desbordó con 62 posibles participantes, lo que animó a seguir adelante y utilizar las redes para difundirlo y organizarlo: creación de un blog, de una página de Facebook, de un tablero de Pinterest, de documentos colaborativos en Drive, etc. Al final del verano, se decidió la fecha por votación en un formulario de Drive y a partir de ahí, logotipos, carteles, colaboración del Ayuntamiento y del CEP, utilización de medios más clásicos como el correo y una rueda de prensa para darlo a conocer en el ámbito local y comarcal y así llegar al día deseado.

Se apuntaron 27 docentes, de los que sólo acudieron 17. La primera impresión es que son pocos, pero teniendo en cuenta las circunstancias, todos quedamos satisfechos con la aceptación y la participación. No quiero extenderme mucho puesto que todo lo referente al encuentro podemos encontrarlo en el blog del mismo.

Porque lo que sí me interesa es destacar la existencia de grupos de docentes ilusionados, con iniciativa, muchas ideas y, sobre todo, pasión por la educación. En el encuentro de Lebrija nos juntamos 17, pero es que en los EABE u otros encuentros o quedadas se juntan  a veces más de 200 docentes. Sí, muchos somos los mismos, pero cada vez hay más jóvenes, y  no tan jóvenes, docentes que se animan a buscar algo distinto, algo nuevo que le ayude a mejorar en su práctica diaria y en su concepción de una educación adaptada a la realidad, al siglo XXI.

Posiblemente, un grano de arena en una playa de arena calma. Pero un grano cada vez mayor. ¿Dará tiempo a cambiar algo, a arañar siquiera la piel de la desilusión y el hastío?

Por lo menos, algunos lo intentamos. Eso no nos lo quita nadie.