El género policial. Breve análisis comparativo de dos cuentos: “La muerte y la brújula” de Borges y “Los tres sobretodos” de Arlt

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El presente análisis comparado aborda los cuentos “La muerte y la brújula” de Borges, publicado por primera vez en la revista Sur en 1942 e incluido posteriormente en Ficciones I (1944) como parte de los “Artificios” y “El misterio de los tres sobretodos” (1937) de Arlt, recogido en la edición Cuentos completos (1996).

Ambos se ubican dentro del género policial, que parte de la tradición de Poe y Chesterton, entre otros pero, de igual manera, se aprecia en ellos un nuevo giro dentro de este género que registrará, a partir de la década de los treinta en el siglo XX, cambios determinantes, no solo dentro de la narrativa de los denominados escritores del Boom, sino en la literatura contemporánea y en las repercusiones cinematográficas de la misma.

La muerte y la brújula y Los tres sobretodos

La muerte y la brújula y Los tres sobretodos

La primera similitud que se aprecia en ambos cuentos es la aparición de un narrador en tercera persona omnisciente que, por tanto, domina los dos planos del relato: el explícito y el implícito. Ello permite que el lector obtenga una perspectiva poliédrica y entronca con el género policial en el que ambos cuentos se inscriben.

Según lo expuesto por Juárez en su estudio “Un argentino entre los gangsters” (2011), en relación a este aspecto, en “El misterio de los tres sobretodos” de Arlt se aprecia ya una novedad en los “estereotipos del género al poner en discusión los modos lógicos de la deducción racional” (121). De igual manera, en “El traidor y la brújula”, el lector asiste a la “subversión de jerarquías establecidas” (Parodi 77) tan frecuentes dentro del género policial borgeano. En palabras de Parodi:

Borges no sería Borges si una tradición o una innovación celebrada no suscitara en él un movimiento de ruptura instauradora o, si se quiere, de rebelde fidelidad. Si exalta los modelos de Poe y, sobre todo, de Chesterton, es para poder medirse con ellos, para asegurarse de que su propio gesto fundador nace de la deformación coherente de un género clásico, de un (declarado) ilustre linaje (77).

En ambos casos el lector se ubica ante una “literatura de enigma” (Parodi 78) y se proporciona al lector un juego metaliterario. Esto propicia la interpretación de ambos cuentos como “un desafío intelectual” (78).

Diferencias en la temática

No obstante, en cuanto a las diferencias en la temática abordada, si Borges subraya el carácter filosófico mediante “la estructura en espejo” (78), en el cuento de Arlt destaca el tono preexistencialista a través del personaje de Ernestina, símbolo de una clase burguesa que juega a deducir el enigma motivada no por el deseo de una resolución certera y justa, sino por “la indignación y la subjetividad” (Juárez 121).

Su razonamiento deductivo se muestra en el relato como “impreciso, falaz y peligroso” (120), ya que la insatisfacción existencial, propia de las mujeres pertenecientes a la pequeña burguesía plasmada por Arlt (21), conduce a la protagonista a trazar un plan para descubrir al ladrón que le permite cometer un crimen mucho más grave que el hurto desde una perspectiva ética: el asesinato.

Al contrastar este aspecto con el cuento de Borges “El traidor y la brújula”, el lector puede apreciar que en ambos casos se sitúa ante un intérprete de los hechos que resulta ser un criminal, pero, al analizar las diferencias, en el caso de Borges puede detectarse la presencia de un “razonador eficaz” (122).

Tipo de lenguaje

Por otra parte, en ambos cuentos se constata el empleo de un lenguaje carente de artificios y se aprecia una narración lineal con respecto al método deductivo motivado por los protagonistas que sigue “una estructura lógica de causa y efecto” (Fama 161).

Sin embargo, esta linealidad no se traslada en ninguno de los dos relatos al desenlace lógico característico del cuento policial clásico, ya que, como se ha advertido, se invierte la estructura propia del género policial: en el cuento de Borges, no es el detective quien descifra las huellas que lo conducen al asesino.

La muerte y la brújula y Los tres sobretodos

Es este quien se encarga de trazar un plan para atrapar al detective. Con este giro cargado de ironía con el que Borges burla la lógica tradicional se desdibuja la línea entre ficción y realidad, ya que los crímenes ficticios son interpretados por el detective como verdaderos.

Y esa ficcionalización de la realidad por parte del detective Lönnrot lo conducirá a una muerte que, de igual manera, sigue siendo ficticia al formar parte de la propia ficción que constituye el cuento.

De igual manera, en el desenlace del relato de Arlt, nos encontramos con una asesina que, en su aparente intención de resolver el enigma del robo, proporciona al lector numerosos interrogantes al respecto:

  • ¿Cómo llegó la medialuna envenenada hasta el ladrón si este no pudo pasar por el lugar en el que Ernestina la había dejado?
  • ¿Por qué se cierra el caso con el aparente descubrimiento del robo pero no se resuelve el asesinato?
  • ¿Fue inculpado injustamente el sereno y hubo motivos personales para asesinarlo que no se plantean de forma explícita en el cuento?

A través de estas cuestiones, el relato de Arlt plantea un final abierto que, sin duda, como en el juego de espejos borgeano, podría continuar escribiéndose a través del ejercicio intelectual del lector.

Además, como se ha apuntado, en dicho relato se afianza el carácter existencial y social del mismo mediante una mordaz crítica a la clase burguesa y al sistema capitalista que ya se inició de forma explícita en la etapa modernista y estará presente no solo en la narrativa del boom, sino en la literatura contemporánea, junto con los juegos metaliterarios y el carácter filosófico tan característico de Borges.

Por último, en consonancia con lo expuesto, cabe incidir en la presencia en ambos relatos de dos historias (Parodi 80-81). Una de ellas solo es conocida por el detective-asesino hasta el desenlace de ambos cuentos y determinará la creación de múltiples historias nuevas elaboradas por el lector; la segunda es la que se muestra de forma explícita durante el juego mental que implica la resolución del enigma.


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Tal y como subraya Parodi, “este complejo juego formal da lugar a un complejo juego de duplicación, reciprocidad e inversión de roles, que compromete a todas las instancias textuales: detective, asesino, autor, lector” (81).

El objetivo final del relato es generar sorpresa a través de una “solución imprevisible” (81). Como afirma Parodi (98), Ricardo Piglia, desarrolla la teoría de las dos historias que conforman un cuento y deja entrever a lo largo de todo el recorrido de su análisis que en Borges la historia explícita constituye siempre un género, mientras que la historia implícita resulta siempre idéntica.

La muerte y la brújula y Los tres sobretodos

Posiblemente esta teoría posibilita la interpretación de la lógica policial en los cuentos de Borges y acerca también al lector a una lectura simbolista del nuevo género. Este aspecto está presente también en los cuentos de Arlt y, concretamente, en el que ocupa el presente ensayo.

Conclusión

Como conclusión, a través del breve análisis comparativo de ambos cuentos, se detectan elementos presentes después en la narrativa de los escritores del Boom y en sus sucesores: una renovación de la técnica policíaca, anticipada en el cuento de Arlt, que se plasma en la literatura actual y ha influido  en la técnica cinematográfica; el uso de un lenguaje directo al servicio del suceso narrado; el interés por los planteamientos de índole filosófica tan acentuado en Cortázar, la posibilidad de una interpretación simbólica de la narración que García Márquez explotará en Cien años de Soledad (1967); el interés por los temas de índole social, anticipados también por el propio Arlt, así como el carácter existencialista que marca la producción de Onetti; la preocupación por radiografiar la sociedad y satirizarla, como puede apreciarse de manera especialmente notable en La ciudad y los perros (1963) de Vargas Llosa,  pero especialmente  la ausencia de límites entre “realidad y ficción”, sobresaliente en Cortázar y García Márquez, aunque latente ya  en todos los escritores del Boom y amplificada por la literatura contemporánea.

Estos aspectos conducen a la génesis de un nuevo tipo de lector que se caracteriza por su creatividad y, de esta manera, los conceptos “escritura” y “lectura” se consolidan necesariamente como sinónimos reversibles.


N. del E.: Trabajo realizado por Ángela María Ramos Nieto en el módulo “Nuevos narradores hispanoamericanos: la herencia del Boom”, impartido por el doctor Mario Aznar Pérez en el Máster de Estudios avanzados en Literatura española e hispanoamericana (2020-2021).


Biblilografía

Arlt, R. “El misterio de los tres sobretodos”. Cuentos completos. Edición a cargo de Ricardo Piglia y Omar Borré. Buenos Aires: Seix Barral, 1996.

Borges, J. L.  Ficciones. Obras completas I. Buenos Aires: Emecé, 1989.

Fama, A. Análisis de “La muerte y la brújula” de Jorge Luis Borges. Bulletin Hispanique, tome 85, n°1-2, 1983. pp. 161-173.

Parodi, C. “Borges y la subversión del modelo policial.” Borges: Desesperaciones Aparentes y Consuelos Secretos, edited by Rafael Olea Franco, 1st ed., El Colegio De México:México, D.F., 1999, pp. 77–98. JSTOR, www.jstor.org/stable/j.ctvhn07xs.7. Accessed 30 Mar. 2021.

Juárez. L. “Un argentino entre los gangsters”. El policial de Roberto Arlt en el contexto de los años treinta. Iberoamericana: Madrid, vol.11, nro.43, p. 111-128, 2011.

Piglia, R. “Tesis sobre el cuento”. Crítica y ficción. Buenos Aires: Siglo Veinte, 1990.


N. del T.: Anejamos al excelente trabajo de Ángela María Ramos Nieto, una entrevista al genial Borges, que conserva muy buen audio y que, sin duda, merece la pena ser escuchada.

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