Incertidumbre educativa, respira hondo antes de leer

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Realmente, ¿hay incertidumbre educativa? Es decir, alguna vez nos detenemos a pensar: «¿para qué nos educamos?», «la educación ¿es una necesidad social?», «¿nos educamos para el pleno desarrollo de nuestra potencialidad individual y que la misma esté al servicio de la sociedad en la que vivimos?».

Alguna vez me dijeron «no estudies historia, si no vas a ser historiadora»; y así se acostumbra a decir con otras materias como, por ejemplo, con música.

Si José de San Martín no hubiese nacido, si Albert Einstein o Vincent Van Gogh no hubieran existido… ¿Los hubiésemos estudiado? Seguramente no, pero sí hubiésemos estudiado a otros.

Esta premisa se debe a que, en nuestra cultura intelectual, existe una asociación entre las ciencias y cierto tipo de conocimiento objetivo. Aun así, no podemos perder de vista que la educación es un derecho social que los estados deben garantizar; es más, están obligados a ello.

incertidumbre educativa

Incertidumbre educativa

Hoy, en este mundo lleno de incertidumbre, pensamos:

  • «¿Realmente, la educación puede cambiar el mundo?».
  • «¿Las personas con educación cambiarán el mundo en el que viven?».

Cuando los docentes educamos, estamos a favor de las transformaciones integrales en nuestras sociedades; también estamos a favor de aquellas poblaciones que más sufren la exclusión, la ignorancia provocada por la deficiencia de los sistemas educativos que NO llegan a todos.

No tenemos conciencia de que un alumno que está sentado en nuestras aulas hoy, que egresa al fin del ciclo lectivo del 2021 del colegio secundario va a ser el constructor de los designios del 2028-30; por lo tanto, vivimos hipotecando nuestro, su futuro.

Actuar y transformar

Educar es actuar y transformar. Esto no quiere decir ‘acumular y repetir eslóganes políticos’ para las elecciones. No debemos comportarnos como una sociedad miope –educativamente hablando– porque nuestro cerebro no se debe adormecer, y el progreso social tiene que ser de todos a través de la educación.

Una verdadera educación debe ir más allá del «nosotros», tiene que dejar una huella de cambio, no una huella de deuda:

  • Pendiente.
  • Eterna.
  • Que sólo nos hace menos humanos.

La educación nos tiene que ayudar a convertirnos en la mejor versión de nosotros mismos.

La educación debe ayudarnos a descubrir nuestros talentos, nuestras destrezas. Por todo esto, yo quise ser profesora de Historia; otros, de matemáticas; otros, médicos; otros, astronautas; otros, cantantes, etc.

Al mundo –educativamente– no le sobra nadie.

Todos nos necesitamos para que este mundo sea «nuestro mundo». Un mundo enriquecido, de saberes compartidos.

¿La esperanza es el alma de la educación? ¿Cómo pensamos la educación en nuestros países? Por ejemplo, ¿cómo la concebimos en Argentina?

incertidumbre educativa argentina

Incertidumbre educativa en Argentina

Argentina es un país dividido, en el que nosotros, los adultos no somos ejemplo de tolerancia y de intentar hacer uso de un lenguaje que forme consensos para que las cosas cambien.

Todo está atravesado por la palabra «grieta».


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Slime, no creerás todos sus usos en educación.


Siempre nos piden a los docentes reflexionar con nuestros alumnos y los padres en torno a la convivencia, la democracia, la participación y la paz, pero… nunca pensamos que la escuela es la caja de resonancia de la sociedad, en la que se reproducen, a veces amplificados, los males también.

  • ¿Existe un abismo tan inmenso entre la educación familiar y la educación escolar?
  • ¿Será acaso que la responsabilidad sigue estando solo en quienes educamos en la escuela?

Si se reuniera a un grupo de personas de diferentes edades y se les preguntara, rápidamente, qué entienden por educación, es probable que asocien este concepto con los de escuela y enseñanza.

  • ¿Nos educamos para no extinguir la humanidad?

Una de las cosas que esperamos de la educación es que ayude a las personas a comprender el mundo que nos rodea; pero ¿comprendemos nuestra realidad?, ¿o está tan fragmentada que no podemos «armar» este rompecabezas?

Es probable que, cada vez más, estemos perdiéndonos de la humanidad, alejándonos de ella.

El cambio hacia lo humano es el cambio que debe producir la educación.

La incertidumbre educativa no es privativa de la Argentina. La crisis de la educación es global, acrecentada por esta Pandemia. Pensar que cualquiera puede estar en un aula educando a nuestros hijos deja en claro que hay una parte de la sociedad que ve la escuela como un mero «depósito» asociado a mucha hipocresía. La hipocresía genera ignorancia, la educación no es sólo tarea de los docentes, no es una tarea que se hace en soledad.

América es uno de los continentes menos equitativos del planeta, con enormes brechas y Argentina –¡oh, sorpresa!– está en América.

Una cosa salta y nos golpea en nuestra realidad: los seres humanos nacemos en una sociedad y nos educamos en ella, de modo que si la educación no está bien, la sociedad tampoco está bien.

Debemos repensar la educación ante esa incertidumbre educativa, para que nuestro sistema educativo emerja transformadora desde la sociedad en la que vivimos, un sistema que debe de estar conectado a la esta realidad en que habitamos.

incertidumbre educativa

«Hay una parte de la sociedad que ve la escuela como un mero «depósito» asociado a mucha hipocresía».

Amigos, ante la incertidumbre educativa, miremos «por la ventana» y no solo hacia las paredes de nuestras casas, del aula; miremos otros patios, no solo hacia el nuestro.

Ante la incertidumbre educativa, abramos las ventanas de nuestros pensamientos. La educación debe ser para aprender a participar mejor y, en consecuencia, para convivir y vivir mejor.

«Cuando sueñas solo, sólo es un sueño. Pero cuando sueñas con otros, es el comienzo de la realidad».

Helder Cámara

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