Uno de los peligros de la tecnofobia es no comprender lo que significa información en el mundo actual. La cultura escrita es uno de los componentes de la cultura actual, su monopolio no volverá. La melancolía no es un argumento, aunque puede ser una buena coartada. Información no es sinónimo de lenguaje escrito para la mayoría social en nuestra época. La información desde el bit de Claude Shannon es escrita, visual y multimedia.
Uno de los peligros de la tecnofilia es no conservar aquello que sigue siendo vigente. Aún más, amplifica y profundiza esas nuevas tecnologías. Aquellos que desdeñan la potencia de una mente lineal, hija de Gutenberg, son los mismos que nunca comprenderán la diferencia entre información y conocimiento. La Red es comunicación, ocio, entretenimiento, pero, ¿qué información podría controlar, estructurar y transformar un nativo digital? Muy poca, de ahí la ingenuidad de la apología del mundo digital. La Red no se vuelve inteligente, la hacemos inteligente.
Frente a las falsas dicotomías, apostamos por lo que denominamos en “Navegación inteligente”: la nueva síntesis. Ha llegado la hora de que la mente lineal se transforme en una mente simultánea, y viceversa. Esto implicará un cambio de nuestros sistemas educativos, un cambio que afectará a sus currículos, organización y metodologías. Gutenberg navegará por Internet, llámalo una navegación inteligente.