Federalismo Educativo en la Educación Nacional de Argentina

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El gran drama de la Argentina es la Educación. Argentina siempre transita entre las dicotomías: Boca, River; federalismo educativo, unitarismo; provincias, capital; interior… esta última es una de las mayores que tenemos y, en más 200 años, no hemos podido salvar estas diferencias.

Los desafíos de educación deben ser abordados desde diferentes puntos de vista, ya sea mundial, ya sea nacional; ahora bien, la perspectiva nacional es la que debe dar las respuestas más certeras.

Hay que tener en cuenta el déficit en el financiamiento educativo: lo que un país «rico» gasta anualmente por estudiante de escuela primaria es aproximadamente 10 veces más que el ingreso promedio total de un país pobre; y este desequilibrio –a la baja– es el que predomina en la mayor parte de América Latina.

federalismo educativo

Las desigualdades del Federalismo Educativo

Estamos naturalizando las desigualdades del federalismo educativo. En la Argentina educativa, las reglas premian la mediocridad y desalientan el esfuerzo, resultado: baja calidad educativa y la injusticia se convierten en «derechos».

En Argentina, cada niño que nace tiene el signo de la educación que tendrá. «Dime donde naciste y te diré qué tipo de educación tendrás»: es una sentencia que se viene desarrollando desde que el presidente Menem pasó la educación a las provincias y el estado nacional se fue alejando de esta responsabilidad.

En Argentina actualmente solamente el 16% de nuestros chicos se reciben en tiempo y forma en la escuela; el 70% de los chicos que sí terminan la escuela no pueden resolver un problema de matemática básica o comprender un texto y, en las últimas evaluaciones PISA, la Argentina se encuentra en el puesto 66 de 81, y el puesto séptimo de América Latina.

Federalismo Educativo: ¿Recuperar la educación?

Los gobiernos deben recuperar la educación, no destruirla.

La educación es un derecho universal y en Argentina se reconoce desde 1853, pero, por mor del federalismo educativo, si naces en diferentes provincias se convierte en un privilegio (o en una condena).

La brecha educativa nacional es notoria en diversos aspectos y esta realidad no escapa a la territorialidad.

En marzo de 1882, José Hernández, el autor del célebre Martín Fierro, nuestro Quijote, fue designado vocal del Consejo Nacional de Educación. En ese año, le encomendaron una urgente misión a la provincia de San Luis, cuyo sistema educativo estaba en crisis a raíz de una huelga de maestras, quienes no cobraban su sueldo desde hacía ocho meses.

Leyes educativas

La ley había sido sancionada el 25 de septiembre de 1871, durante la presidencia de Sarmiento. Dicha ley, número 463, en su artículo segundo sostenía que las provincias “recibirán subvenciones del Tesoro Nacional para los objetivos siguientes:

  1. Construcción de edificios para escuelas públicas
  2. Adquisición de mobiliarios, libros y útiles para escuelas
  3. Sueldos de maestros”.

Haciendo historia: Durante su presidencia, el Doctor Arturo Frondizi abordó un proyecto para cambiar el modelo de país. La transformación integral del país a través de la educación técnica, el desarrolismo, abriendo nuevos horizontes para:

“Promover la cultura y poner en movimiento toda la inteligencia y la capacidad de trabajo de todos los argentinos”.

De esa gestión surgen el Estatuto del Docente, la creación del CONET y la decisión política ineludible de federalizar la educación del país. Avanzó tanto en ese proyecto que en las leyes anuales de presupuestos de 1960-1962, todas sancionadas por el Congreso de la Nación, se incluía la facultad de convenir con los gobiernos provinciales la trasferencia de los servicios educativos de nivel primario.

En 1961, Antonio Salonia logró concretar esos acuerdos con Buenos Aires, Catamarca, San Juan y Santa Cruz y en los primeros meses de 1962 se firmaron acuerdos con Chubut, Santiago del Estero, Neuquén, Corrientes y San Luis; todos finalmente invalidados por el golpe de estado de marzo de este año.

Luego del Golpe pseudo militar viene la presidencia democrática del Presidente Arturo Illia. El gobierno del Presidente Arturo Illia fue el que más alto presupuesto educativo tuvo, casi el 24%.

Luego vino otro golpe miliar, la Dictadura de Onganíaa y ahí la debacle educativa entro en un tobogán que aún no termina de llegar al suelo, solo por recordar en esta dictadura la Noche de los Bastones Largos, donde docentes y alumnos fueron detenidos. A esto le siguió el éxodo de profesores e investigadores. La supresión de los centros de estudiantes.

En total emigraron 301 profesores universitarios; de ellos 215 eran científicos; 166 se insertaron en universidades latinoamericanas, básicamente en Chile. México y Venezuela; otros 94 se fueron a Universidades de los Estados Unidos, Canadá y Puerto Rico; los 41 restantes se instalaron en Europa. La noche de los Bastones Largos arrojó una prolongada noche de sombra, sumida en la miseria intelectual de quienes arrebataron el poder en Argentina.

Luego la Democracia y la educación siguió a los tumbos entre golpes y democracia condicionada, hasta la recuperación de la Democracia en 1983 con el presidente Raúl Alfonsín.

El 30 de julio de 1984, el Presidente Raúl Alfonsín firmó el Decreto Nro 2.308 por el cual se creó en el ámbito del Ministerio de Educación y Justicia, la Comisión Nacional de Alfabetización Funcional y Educación Permanente (CONAFEP) y calificar al Plan Nacional de Alfabetización como de «emergencia nacional y prioritario».

El gobierno nacional del presidente Raúl Alfonsín convocó en 1984 Ley 24.114 a un Congreso Pedagógico Nacional, evento que culminó con una Asamblea General en 1988. Alfonsín confió la organización del congreso a su equipo educativo, encabezado en 1984 por el ministro Carlos Alconada Aramburú, y el Diputado Adolfo Stubrin.

Se convocó a una amplia participación en los ámbitos educativos y técnico-científicos, asociaciones y partidos, pero también a la ciudadanía en general. nadie proponía cambiar el esquema del primario y el secundario, como después lo hizo el gobierno menemista.

Concluido el Congreso, el gobierno de Raúl Alfonsín entró en crisis y a los pocos días una huelga docente dejó sin clases durante dos meses a millones de alumnos

En 1992, En la presidencia del Presidente Carlos Menem Argentina pasaba por un profundo proceso de descentralización administrativa. La educación, presentaba problemas profundos de cobertura, actualización académica y calidad. La educación era parte de este paquete de cambio.

En enero de 1992 se publica la Ley 24.049, que transfiere a las provincias la totalidad de los establecimientos de nivel secundario y terciario descentralización en todos sus temrinos.

Federalismo Educativo: ¿Una vía para el ascenso social?

¿Representa la educación en Argentina una vía concreta para el ascenso social? Lo cierto es que, en todas las provincias del país, los alumnos de mayor nivel socioeconómico consiguen resultados muy superiores que sus pares de hogares más vulnerables.

El federalismo educativo es uno de los elementos del sistema político de Argentina que se ha visto impactado con la Reforma Educativa que imprentó el presidente Carlos Menem. En la Argentina actual los resultados alcanzados por los alumnos se encuentran por debajo de los logrados por otros países latinoamericanos con similares condiciones sociales, hay fuertes desigualdades según provincias y escuelas.

La construcción de un nuevo federalismo educativo es un contenido institucional que el Estado argentino debe desarrollar de manera prioritaria, no debe desatender esta potestad, la educación es un derecho constitucional, tiene que sentar las bases de la equidad educativa.

Un ejemplo: El FONID un fondo educativo, que se inició en diciembre de 1998 debido a la falta de un salario igualitario en toda Argentina, aportaba un monto adicional al salario docente en todas las provincias, representando en promedio aproximadamente un 10% del salario de bolsillo para más de 1,6 millones de trabajadores de la educación en el sistema educativo formal, desde el nivel inicial hasta el nivel terciario no universitario.

federalismo educativo

Hoy ya no existe. Después de 25 años de vigencia ininterrumpida, el Presidente Milei eliminó formalmente el Fondo Nacional de Incentivo Docente (FONID). La decisión se oficializó mediante un Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU), publicado el 27 de marzo en el Boletín Oficial.


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El Ministerio de Educación es político, pero hoy no tenemos Ministerio, tenemos Secretaria, los que diseñan las leyes educativas proceden de la órbita de lo político, pero… ¿Alguna vez alguno de nuestros políticos argentinos se ha preguntado si la educación de verdad tiene, si quiera, la potencialidad de cambiar el mundo? Probablemente, para ellos educación no sea más que una palabra trillada que solo se dice sin pensar en qué signfica y sí en lo bien que se adecúa a las las campañas políticas.

Si se hacen reformas educativas sin contar con –por ejemplo– los docentes de aula, la reforma resultante, será como ha demostrado la Historia en no pocas ocasiones, la ruina de nuestro sistema educativo. Si solo se gasta en educación y NO se invierte ya estamos fracasando.

Toda educación es política de Estado. Sí, ya lo sabemos, pero…

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