Hay dilemas que se convierten en lugares comunes: la revolución digital o la tradición analógica. En educación esos dilemas tienden a convertirse en posiciones extremas que afirman enunciados irreconciliables. Queremos romper el que nos parece más importante: la revolución digital o la enseñanza tradicional.

Desde INED21 defendemos en todas nuestras propuestas lo que denominamos: realismo educativo. El olvido del sentido común es el precio más alto que está pagando nuestro sistema educativo. Se han introducido reformas y leyes de arriba- abajo, estas no estaban justificadas por el trabajo diario de aula que, desde INED21, es el principal criterio en cualquier debate educativo. Los resultados están a la vista: no solo ha habido especulación inmobiliaria, hubo y puede seguir habiendo especulación educativa.

Tenemos que construir una nueva síntesis: la integración de la revolución digital en un nuevo equilibrio educativo. Este se define por estructurar un alumno desde un equilibrio metodológico que, INED21 ya diseñó en su informe: “Desde la igualdad a la excelencia”. Pongamos un ejemplo: para construir la habilidad de buscar información en la Red, tiene que haber una comprensión lectora que la Red no da por sí misma. Dicho en una fórmula: Gutenberg es un paso necesario para que Internet sea un espacio educativo.