Se pueden hacer muchas clasificaciones de las corrientes pedagógicas. Desde INED21 apostamos por el realismo educativo. Este impregna todas nuestras propuestas como inspiración pedagógica y filosófica de nuestro trabajo. Queremos resumir en tres características, lo que entendemos por realismo educativo.

Primera: el realismo implica partir de una realidad específica, a nivel educativo, económico, social y cultural. Cada país y comunidad autónoma tiene una situación determinada, de ahí que el diagnóstico de esa realidad singular, sea el primer paso para toda reforma educativa. Nuestro informe: “Desde la igualdad a la excelencia”, fue nuestra aportación en este sentido. Realismo educativo implica una crítica de las corrientes idealistas o voluntaristas: las leyes educativas que se introducen sin comprender el contexto donde han de desarrollarse. Nuestra memoria educativa sabe de estos casos.

Segunda: el realismo implica un reformismo gradual de los sistemas educativos. No hay revoluciones en educación, esto no quiere decir que sea imposible el cambio y mejora de los sistemas. Reformismo quiere decir implementación de una serie de medidas a lo largo del tiempo: estabilidad legal y educativa. No se puede mejorar un sistema en el continuo desconcierto político: cada nuevo gobierno, una ley educativa. Reformismo significa consenso político, social y educativo para identificar las medidas de mejora posibles. INED21 propuso varias medidas específicas para la mejora de nuestra educación: medidas que podrían tener un consenso, más allá del partidismo ideológico.

Tercera: el realismo educativo afirma la complejidad de la realidad educativa. Complejidad que se reconoce en todos los factores y actores que intervienen en el hecho educativo. Complejidad en explicitar soluciones factibles en el aula: esto es una crítica a cierta pedagogía abstracta, que idealiza soluciones que  no se pueden aplicar en el trabajo de aula. INED21 es un proyecto de soluciones posibles, porque reconoce esa complejidad. Trabajar e investigar en una clase diariamente, abre perspectivas que queremos compartir. Frente al prestigio injustificado del pesimismo, hay otra forma de hacer y dar soluciones.