La relectura del pasado colonial en la obra de Alejo Carpentier: «El arpa y la sombra»

/

En el presente ensayo se rastreará la reescritura de los textos coloniales, en concreto el Diario de Colón, en la novela de Alejo Carpentier El arpa y la sombra, en relación con el marco teórico relativo al cambio de paradigma del concepto de historia.

El objetivo es analizar los mecanismos de los que se sirve el autor para interpretar desde una perspectiva crítica el pasado y determinar cuál es la finalidad de la reescritura presente.

El arpa y la sombra

Para elaborar el ensayo se partirá del eje temático de la novela de Carpentier: “el tema del viaje” (Espora 3). Dicho tema está presente en el Diario de a bordo y en El arpa y la sombra, ya que ambos textos se ubican dentro de la denominada “escrituras del viaje”, que Sofía Carrizo Rueda desarrolla en su obra Escrituras del viaje. Construcción y recepción de “fragmentos de mundo” (2008).

Ambos textos presentan como nexo la relación transtextual que Gerard Genette desarrolla en Palimpsestos. La literatura en segundo grado (1982).

Según esta teoría, el hipertexto que se analiza, El arpa y la sombra, establece una relación de dependencia con el texto anterior (Diario de a bordo). A partir de este aspecto, se pueden determinar diversas conexiones entre ambos escritos.

De esta manera, los “relatos de viaje”, entre los que se incluye Diario de a bordo, cumplen una función de carácter descriptivo y la narración se subordina a ella.

el arpa y la sombra

El objetivo del autor es de índole extratextual y se ubica, por tanto, en la sociedad que demanda dicho texto, destacando así el interés de Colón por alcanzar la fama (Espora 4-5). Sin embargo, El arpa y la sombra se inscribiría dentro de la “literatura de viaje” debido a que el discurso se ubica por completo dentro del ámbito de la ficción y, a diferencia de la categoría anterior:

“Las descripciones se encuentran al servicio de la narración. La trama adquiere mayor interés que las pausas dedicadas al recurso descriptivo” (Espora 5).

El Cristóbal Colón de Carpentier

El Cristóbal Colón de Carpentier desarrolla un “recorrido” mediante el recurso de la analepsis, recreando los hechos más reseñables de su vida. Con relación a este aspecto, toda novela incluida en este apartado “está estructurada sobre la búsqueda que emprende el ‘yo narrador’ […]” (Carrizo Rueda 18).

La introspección llevada a cabo por Colón alcanza el clímax en los momentos previos a su muerte mientras espera a su confesor. Dentro de esta “literatura de viaje”, cobrarán especial relieve los elementos de carácter simbólico, los rasgos más notables de este tipo de obras. (Espora 6).

Por otra parte, Porrata, en Relectura del discurso novomundista de Alejo Carpentier y Abel Posse en el contexto de la nueva novela histórica (2002), expone:

El arpa y la sombra se inscribe dentro de la nueva corriente de novela histórica hispanoamericana. La nueva novela en su corriente más actual roza la hipérbole, lo grotesco, y en ella abunda la intertextualidad, la polifonía, el dialogismo y el anacronismo como instrumentos que intentan deconstruir creencias y valores establecidos por la historia oficial y desmontar la posibilidad de conocer “las verdades” de la historia. Esta segunda tendencia de la nueva novela histórica hispanoamericana se adscribe al modo conocido como metaficción historiográfica, la cual es considerada una manifestación del postmodernismo internacional (163-164).

Carácter connotativo

El carácter connotativo del título de la obra de Carpentier, así como su “estructura gramatical binaria” (Santander 45), ya es un claro anticipo de la metáfora que vertebra la novela.

Después de la antítesis del título, el lector se encontrará con tres epígrafes que poseen también un “carácter binario” (46).

La obra presenta tres partes:

  • “El arpa”, que gira en torno a la figura del Papa Pío IX.
  • “La mano”, que enfoca la narrativa del descubrimiento a través de los cuatro viajes emprendidos por Colón al Nuevo Mundo.
  • “La sombra”, que constituye el gran eje paródico.

El arpa simboliza la literatura, pero también constituye “una variación musical” (46) que identificaría la estructura de la novela con las tres partes presentes en la composición musical de la sonata (46), si se analiza la obra desde esta otra perspectiva.

De igual manera, entre el binomio “arpa/sombra” se constituye como elemento necesario para alcanzar la certera interpretación de la novela un tercer actante: la mano. Al hilo de lo expuesto por Santander:

“Esta mano, sin embargo, debe ser una mano ejecutante, capaz de dominar el arte -el conjunto de normas que lo constituyen- y de pulsar la cuerda. En resumen, es el artista, el músico que interpreta quien posee su propia concepción del arte como también del hombre” (47).

el arpa y la sombra

En relación al carácter connotativo, se debe subrayar el juego intertextual presente en la obra. En ella se aprecia “el Diario de Viaje, y cartas de Colón, biografías de varios autores sobre él y diferentes puntos de vista de la historiografía tradicional y contemporánea, así como, elementos de otras obras literarias” (Porrata 166) para aproximar al lector a una imagen de Colón que resultaría mucho más compleja y redonda que la plasmada hasta el momento desde una perspectiva presuntamente histórica, aunque en ningún caso se trata de un retrato definitivo o cerrado.

Es decir, el narrador desmitificará al conquistador para lograr que el lector se adentre en el universo regido por la “sombra”.

La obra de Carpentier constituye así un palimpsesto en el que confluye un “juego de espejos” constante (Santander 48):

“Hay muchas arpas, muchas manos, muchas sombras” (48).

Mediante la presencia de un narrador heterodiegético el lector asiste a un discurso polifónico en el que se aprecian “las voces de los biógrafos, historiadores, novelistas y dramaturgos que han contribuido a crear una visión hagiográfica, apologética y mitificada de Colón” (Porrata 170).

Con respecto a las fuentes principales empleadas por Carpentier, Porrata destaca, en primer lugar, la Historia de Cristóbal Colón, redactada por Roselly de Lorgues previo encargo de Pío IX en 1851; la segunda fuente es la obra de Washington Irving, autor de The life and voyages of Christopher Columbus, que fue publicada en el año 1828, y la tercera se basa en Historia de las Indias (1547) de Bartolomé de Las Casas, que a su vez recoge “las piadosas falsedades propiciadas por el propio Colón a su hijo y biógrafo Fernando Colón” (176).

Carpentier refleja en su novela El arpa y la sombra el momento en el que Bernardo O’Higgins plantea “la intención de reorganizar la iglesia chilena controlada por el clero español” (Porrata 180). O´Higgins conocía de primera mano el deseo de España por “restablecer en América la autoridad de su ya menguado imperio colonial” (180):

[…] Y sabiendo que la fe no puede extirparse de súbito como se acaba, en una mañana, con un gobierno virreinal o una capitanía general, y que las iglesias hispanoamericanas dependían, hasta ahora, del episcopado español, sin tener que rendir obediencia a Roma, el libertador de Chile quería sustraer sus iglesias a la influencia de la ex metrópoli –cada cura español sería mañana un aliado de posibles invasores–, encomendándolas a la autoridad suprema del Vaticano. (Carpentier 232-33).

Proceso carnavalesco

En la segunda parte de la novela, puede apreciarse ya el advenimiento de “la sombra” que Carpentier llevará al clímax en la tercera parte mediante el proceso carnavalesco expuesto por las teorías de Bajtín, ya que se atisba “la actitud autocrítica del Colón de Carpentier” (Porrata 189) en varios fragmentos. Se subrayan los siguientes en los que se incide en la importancia de la palabra “oro”:

Ahora que, ya rondando por la muerte, en espera de un confesor que harto tarda en llegar, repaso las hojas amarillas, todavía olientes a remotos salitres, del borrador de la Relación de mi Primer Viaje, me causa grima, remordimiento, vergüenza, ver la palabra ORO tantas veces en él escrito. (Carpentier 313).

Llego a indignarme ante mí mismo al ver, por ejemplo, que en día 24 de diciembre, en que hubiese debido meditar acerca del Divino Acontecimiento de la Natividad, estampo cinco veces la palabra ORO, en diez líneas que parecen sacadas de un grimorio de alquimista. (Carpentier 313).

Con respecto al hipertexto de Carpentier, conviene rescatar el texto sobre el que se basa:

“Había muchas islas comarcanas […] en las cuales nace muy mucho oro, hasta decirle que había isla que era todo oro, y en las otras que hay tanta cantidad que lo cogen y ciernen como cedazo y lo funden […]» (Colón 180).

el arpa y la sombra

El autor de El arpa y la sombra también recrea el posible viaje que el Almirante realizó a Islandia y que ha sido motivo de controversia entre historiadores (Porrata 192):

…estos hombres cubiertos de pieles, rompiendo las nieblas a toque de buxines, habían navegado más al Oeste y más al Oeste aún, descubriendo islas, tierras ignoradas, […] Pero eso no era todo. Yendo siempre hacia el Oeste, más al Oeste, y aún más al Oeste, un hijo del marino pelirrojo, llamado Leif- el- de- la-buena- suerte, alcanza una inmensa tierra a la que pone el nombre de “Tierras de Selvas”. Allí, abunda el salmón; crecen la baya y la mora; inmensos son los árboles, y – portento increíble en tal latitud – la yerba no desvanece en el invierno. (Carpentier 268).

El arpa y la sombra plasma la teoría de que Colón conocía la existencia de tierras ubicadas en el Oeste. El Colón que recrea Carpentier recibe esta información del personaje Maestre Jacobo, que podría estar elaborado en la novela a partir de tres personajes históricos:

Según Leonardo Acosta, en su trabajo “El almirante según don Alejo”, por los datos que se nos dan de él, podría ser una fusión de tres personajes históricos, a saber:

  • Maese Jacobo de Mallorca, un judío catalán, piloto insigne en su tiempo.
  • Maestre Josephe, otro judío de la escuela náutica portuguesa y contemporáneo de Colón.
  • Maestre Rodrigo, uno de los maestros del Almirante en el oficio de navegar.

Ahora cabe uno preguntarse, si es válida la teoría de que Colón, en un viaje a Islandia, supo de la existencia de tierras navegando rumbo al oeste, por qué Colón nunca reveló la existencia de esas tierras que ya habían sido descubiertas por “los hombres rubios del Norte” (Porrata 192-193). En relación a este aspecto, resulta interesante rescatar las palabras del Colón plasmado por Carpentier:

Sé a ciencia cierta que hay grande, poblada y rica tierra al Oeste; sé que navegando hacia el Oeste iría a lo seguro. Pero si viene a saberse mi certeza de que navegando hacia el Oeste iré a lo seguro por lo sabido en la Tierra del Hielo, quedaría muy menguado el mérito de mi empresa. (Carpentier 274).

La novela satiriza, desde una perspectiva carnavalesca, las visitas realizadas por Colón a diversas cortes europeas, destacando de ellas la nula importancia que el navegante otorgaba al nombre del reino que pudiera obtener beneficio de su empresa (Porrata 194):

En cuanto a la gloria lograda por mi empresa, lo mismo me daba que ante el mundo se adornara este u otro reino, con tal de que se me cumpliese en cuanto a honores personales y cabal participación de los beneficios logrados”(…) Armaba mi teatro ante duques y altezas, financistas, frailes y ricos hombres, clérigos y banqueros, grandes de aquí, grandes de allá, alzaba la cortina de palabras, y al punto aparecía, en deslumbrante desfile, el gran antruejo del Oro, el Diamante, las Perlas, y sobre todo, de las Especias. (Carpentier 276)

Retablo de las Maravillas

La alusión al Retablo de Maravillas de Cervantes (Carpentier 285) constituye otro recurso de carácter intertextual de suma importancia dentro de la novela: Porrata destaca que se presenta en la obra de Carpentier por tratarse del mapamundi en el que Cristóbal y su hermano Bartolomé iban marcando qué tierras había que descubrir (194-195):

Esta sugerente, completa y sabia pintura te mostrará los límites más fértiles de cuantas tierras desees conocer, como suscriben Estrabón, Ptolomeo, Plinio e Isidoro: cada uno con su propio razonamiento, sin embargo. Viene adornada, además con aquella zona tórrida [Cabo Verde y la Mina] recientemente surcada por naves españolas [esto es portuguesas] antes desconocidas del mundo, y que por fin es ahora bastante conocida de muchos. Londres, 13 de febrero de 1488. (Hernando Colón 86).

En la novela de Carpentier también está presente el fracaso de Colón ante las cortes inglesas “porque esos ingleses de mierda nada saben de cosas marinas” (Carpentier 281). Destaca así el carácter humorístico y el contraste de estilos que conforman la polifonía de la misma. Como señala Porrata asistimos a la transformación del personaje mítico en “trágico bufón que poco a poco va presentando su verdadero rostro” (196)

el arpa y la sombra

Por otra parte, El arpa y la sombra alude a diversos hechos históricos:

“la capitulación de Granada, la expulsión de los judíos de España, los preparativos de las campañas africanas, el gran recibimiento de los Reyes Católicos a Colón, a la vuelta del primer viaje de éste, en Barcelona, entre otros” (Porrata 196).

La novela recrea la leyenda que plasma una relación amorosa entre Isabel la Católica y Colón mediante la caricatura grotesca propia de la nueva novela histórica hispanoamericana.

Al hilo de lo expuesto por Porrata, “la historiografía oficial reconoce la existencia de una segunda audiencia real concedida por los monarcas Isabel y Fernando a Colón en el año 1491” (196).

Tomando como eje este hecho, Carpentier recrea un romance entre el Almirante y la reina de España. El colón de Carpentier dirá sobre la reina en relación a esta segunda audiencia real:

“La persona a quien hablaba de mi gran proyecto era – y esto lo sabían todos –quien gobernaba de verdad” (Carpentier 284).

De igual manera, El arpa y la sombra explicita a través del humor cómo Colón logra conseguir el préstamo de la reina para iniciar su proyecto. (Porrata 198). A través de la parodia y el sarcasmo, se subraya el carácter autocrítico del navegante:

Y, mudando el disfraz, fui Astrólogo y Milagrero en aquella playa de Jamaica donde nos hallábamos en la mayor miseria, sin alimentos, enfermos, y rodeados, para colmo, por habitantes hostiles, listos a asaltarnos. […] Y fui Inquisidor, amenazante y terrible […] aquel día en que, en las costas de Cuba, hice preguntar a los marinos si alguna duda abrigaba de que esa gran tierra fuese Tierra Firme, nación continental, comarca avanzada de las vastas Indias cuyos regalos […]se esperaban de mí en España. E hice proclamar, por voz de notario, que quien pusiese en tela de juicio que esta tierra de Cuba fuese un continente pagará una multa de diez mil maravedís. […] Yo-Inquisidor consiguió lo que quería. Todos los españoles […] me juraron y volvieron a jurar […] Yo necesitaba que Cuba fuese continente y cien veces clamaron que Cuba era continente… (Carpentier 341-42).

Como subraya Porrata en la página 206 de su análisis, cabe destacar la alusión a las columnatas de Bermini por constituir el juego metafórico que contribuye a apuntalar el desenmascaramiento de la figura mítica de Colón a través del propio discurso del personaje:

“Juegos de apariencias, como fueron, para mí, las Indias Occidentales” (377).

La novela de Carpentier queda así constituida como una “síntesis paródica” (Porrata 207). En palabras de Juan-Navarro:

“El concepto borgeano del texto como palimpsesto es llevado aquí hasta sus últimas consecuencias al proponer el autor cubano una visión de la historia que no sólo interroga las visiones hegemónicas, sino que cuestiona y problematiza aquellas expresadas anteriormente por Carpentier “. (Juan-Navarro 17)


También puede ser de tu interés:

Nuevas revisiones sobre el Diario de Colón: los intereses del navegante y la percepción del continente americano


Conclusión

Como conclusión, en esta novela, se desmitifica la figura de Colón y la pretendida objetividad del discurso imperante durante siglos, partiendo de la premisa de Hayden White que reafirma:

“Los mecanismos de la verdad histórica como artificio cultural sujeto al discurso del poder” (Porrata 207-208).

La caracterización de Colón en El arpa y la sombra resulta “tan cuestionable como la de aquellos textos que pretenden dar una visión hagiográfica y apologética del Almirante” (207-208). Y es que:

“Tanto en la novela de Carpentier como en las biografías más conocidas, existe una maniobra autorial del archivo, mediante la que se manifiesta un marcado escepticismo ante el valor de la verdad en la representación histórica” (208).

el arpa y la sombra

En la novela de Carpentier, Colón revela ante el lector como el:

“Descubridor-descubierto por sí mismo y por la historia. La doble puesta en perspectiva permite jugar con el concepto del descubrimiento y crear una distancia irónica que cuestiona por igual al hombre y al personaje histórico” (Zarate 42).

Finalmente, resulta interesante incidir en el tema de la otredad: el autor cubano subraya la diferencia entre Occidente y América al establecer un contraste entre “lo de aquí y lo de allá” (Carpentier 41), poniendo así de relieve “el desconocimiento que existe entre ambos” (Zarate 44).

Esta dualidad coexistente en la novela se fundamenta en la doble mirada a través de la cual el Colón de Carpentier se termina descubriendo a sí mismo en un proceso de reinvención de su propia máscara.

Desde una perspectiva caleidoscópica, a través del diálogo consigo mismo, se define también desde esa misma dualidad. Colón se convierte así en “juez y verdugo” (52), pero el juego dialéctico de Carpentier, basado en el silencio final del Almirante, deja abierta la posibilidad de un nuevo redescubrimiento para el personaje histórico.


N. del E.: Trabajo realizado por Ángela María Ramos Nieto para el módulo impartido por el doctor Christian Snoey “Crónicas y relatos de la aventura americana” en el Máster en Estudios Avanzados en Literatura Española e Hispanoamericana.


Bibliografía

Carpentier, A. El arpa y la sombra. México: Siglo XXI, 1990.
Carrizo Rueda, S. M. (Ed.). Escrituras del viaje. Construcción y recepción de “fragmentos de mundo”. Buenos Aires: Biblos, 2008.
Colón, C. Diario de a bordo. Madrid: Edaf, 2006.
Colón, H. Historia del Almirante. Ed. Luis Arranz. Madrid: Historia 16, 1985.
Espora, S. T. Escrituras del viaje: un acercamiento al estudio de El arpa y la sombra, de A. Carpentier, y a su hipotexto fundamental. Universidad del Salvador.
Genette, G. Palimpsestos. La literatura en segundo grado. Madrid: Taurus. 1989.
Juan–Navarro, S. “El arpa y la sombra: o la Lipsonoteca postmodernista de Alejo Carpentier”. First International Conference on Caribbean Literature. Nassau, Bahamas. November 5-6, 1998. En Asaltos a la historia. Reimaginando la ficción histórica hispanoamericana, Brian L. Price (ed.). México: Ediciones Eón, 2014.
Porrata. F. E. “Relectura del discurso novomundista de Alejo Carpentier y Abel Posse en el contexto de la nueva novela histórica” (2002). FIU Electronic Theses and Dissertations. 40. https://digitalcommons.fiu.edu/etd/40.
Santander, C. El arpa y la sombra en la Poética de Carpentier. Filología y lingüística XI (2): 45-51,1985.
Zarate, J. “El descubridor descubierto” o cuestionar a Cristóbal Colón en El arpa y la sombra, de Alejo Carpentier. Anales de Literatura Hispanoamericana, vol. 44, Núm. Especial 41-54, 2015.

¡Haz clic para puntuar esta entrada!
(Votos: 1 Promedio: 5)