Educar el corazón (Los sentimientos en la escuela). Por Miguel Ángel Santos Guerra

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El libro “Educar el corazón” de Miguel Ángel Santos Guerra nos ayuda al desarrollo emocional de nuestro alumnado, un camino necesario hacia la consecución del desarrollo integral de nuestros estudiantes.

educar el corazon

Sinopsis de Educar el corazón

Mucho nos hemos preocupado en las escuelas de cultivar la mente y el cuerpo pero se nos ha olvidado educar el corazón, trabajar los sentimientos, conseguir una estabilidad emocional que haga que el niño y la niña estén dispuestos para un verdadero aprendizaje.

En este libro Miguel Ángel Santos Guerra reflexiona sobre los sentimientos y nos ayuda para que veamos la necesidad y la importancia de educar el corazón.

Educar las emociones y los sentimientos no quiere decir que olvidemos los conocimientos, que se les evite el esfuerzo, el buen comportamiento y el compromiso con el proyecto educativo, nada de eso. El alumnado tiene derechos y obligaciones y entre ellas debe estar la necesidad de que ellos y ellas aporten a la escuela para el mejor funcionamiento de la misma.

“Ojalá que este libro llegue no solo a la cabeza de quienes lo lean, sino que alcance la esfera del corazón. De esta forma se traducirá en propósitos de acción y en motivo de alegría en el ejercicio de la profesión más difícil, más importante y más hermosa que se le ha encomendado al ser humano en la historia: trabajar con la mente y el corazón de las personas”

(HomoSapiens, 2020)

Miguel Ángel Santos Guerra, autor

Es Catedrático Emérito de Didáctica y Organización en la Universidad de Málaga. Ha pasado por todas las etapas educativas dentro de la enseñanza y también estuvo unos años ejerciendo de director en un centro.

Su amplia experiencia educativa y su forma amena de escribir, hace que sus libros te lleguen a lo más hondo, acostumbra a contar anécdotas e historias muy entrañables. Su forma de entender la educación te llega plenamente al corazón.

Participa en actividades de formación del profesorado en España, Portugal y varios países de Hispanoamérica. Ampliamente reconocido por su trayectoria educativa y por la gran cantidad de libros escritos. Es padrino pedagógico de ocho escuelas argentinas.

Escribe cada sábado en el periódico “La Opinión de Málaga” y estos artículos pueden leerse cada semana en su blog El Adarve.


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Reseña

Educar el corazón es la recopilación de artículos de opinión publicados en el periódico “La Opinión de Málaga”. Están organizados en 15 capítulos relacionados con la esfera emocional de las personas.

Retoma en su libro aquella antigua filosofía de Alexander Neill, fundador de la escuela de Summerhill, que exponía en su libro “Corazones, no solo cabezas en la escuela”.

Piensa Santos Guerra que caminamos muy despacio y que la escuela sigue siendo el reino de lo cognitivo y no, como debería ser, el reino de lo afectivo. Los docentes no somos máquinas de enseñar ni los alumnos máquinas de aprender. Cultivar las emociones y los sentimientos forma parte de la idea central de una educación integral del alumnado.

Está comprobado por la ciencia que se aprende cuando se ama, es decir, mientras más conexión tengas con el profesorado más abierta va a estar tu mente para el aprendizaje. Es necesario tenerlo en cuenta, la educación tiene este componente emocional que no podemos olvidar.

Algunos capítulos hacen referencia a las cosechas emocionales que el profesorado recoge en sus aulas. También nos encontramos con dolor e inseguridades, cuando cometemos errores y nuestra profesión se lleva como un “calvario”.

En pocos Proyectos Educativos de Centro se contempla como objetivo la felicidad del alumnado, yo diría que a los que lo han puesto se les ha criticado por no darle ninguna importancia al tema y centrarse más en lo que son conocimientos puro y duro. Aún hoy se escucha que “A la escuela se viene a aprender y la cuestión de educar es de las familias”, triste realidad la que presenta una parte del profesorado, sobre todo en Secundaria.

Nos dice el autor que en los 15 capítulos encontraremos cuestiones que fundamentan la necesidad de atender esta esfera de la personalidad del alumno y otras que ofrecen pistas para su atención en la escuela y en el aula.

Este objetivo de buscar la felicidad del alumnado lo encontramos en las escuelas Montessori, en Summerhill, en otras escuelas innovadoras… y debe ser nuestro objetivo a alcanzar porque de nada servirá que tengan muchos conocimientos si después no saben relacionarse, no saber tener amigos, no saben divertirse, no saben participar de una comunidad, no saben ser buenas personas… La felicidad es un deseo de todo ser humano ¿por qué no nos lo proponemos en las escuelas?.

Nos dice Santos Guerra que:

  • Lo primero que debería conseguir una institución educativa es la desaparición del dolor injusto y cruel que produce el acoso.
  • Lo segundo, habría que evitar el dolor que produce el desprecio, la humillación y la descalificación que causa parte del profesorado en sus alumnos y alumnas por considerarlos incapaces de aprender, incapaces de hacer algo en la vida.
  • Lo tercero, es preciso eliminar el aburrimiento, el tedio, la falta de estímulos para que se produzca un aprendizaje significativo y relevante.
  • En cuarto lugar, evitar comparaciones frustrantes, clasificaciones inhibidoras, actitudes competitivas que llevan al fracaso.
  • En quinto lugar, es necesario evitar el desamor,la frialdad, el trato de las personas como si fueran máquinas que aprenden, que nunca se averían y que ni sienten ni padecen.

“Proyectarse a partir de buenas experiencias, como la gratitud, el disfrute de cada momento y la amabilidad o el buen corazón, nutre el crecimiento personal de los alumnos en cuanto a la capacidad para seleccionar lo bueno en sus vidas. Después aprenden que compartir esas historias los ayuda a encontrar emociones positivas”.

Considero que este libro es uno de los imprescindibles para los docentes ya que no podemos vivir de espaldas a las personas a las que debemos enseñar. Educar a la persona es tan importante que lo uno sin lo otro no tiene sentido.

La persona en su integridad debe saber desenvolverse:

  • Ante el fracaso.
  • Ante las adversidades que le vengan.
  • Ante las injusticias…

Para eso tiene que ser fuerte y debe luchar por su formación completa donde no solo sean importante los conocimientos sino que haya una formación de emociones, de sentimientos, de personalidad, de corazón, en definitiva.

Considero muy importante la estabilidad emocional del profesorado porque de ello dependerá en buena parte que este objetivo de Educar el corazón se lleve a la práctica. Favorezcamos en las aulas un clima positivo que ayude a los estudiantes que aprenden a ser mejores personas, capaces de transformar la realidad en la que viven.

El libro se lee de forma amena, a pesar de que hay historias que endurecen los sentimientos; en el libro se nota su experiencia y su forma de entender la educación. Repito, muy recomendable para el profesorado y agentes sociales preocupados por la educación.

Miguel Ángel Santos Guerra presenta su libro «Educar el corazón. Los sentimientos en las escuelas». Acompaña al autor el periodista Matías Loja. La Pedagogía que vendrá.

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