Estar en clase con treinta o más alumnos no es fácil. Estar en clase con treinta o más alumnos y controlar la clase didácticamente, es muy difícil. Parte de la pedagogía contemporánea no es realista, esto significa que sus aportaciones no pueden llevarse a cabo porque parten de modelos artificiosos e inviables.

Si queremos introducir la Red como un espacio educativo, una de las premisas fundamentales será el control didáctico del profesor. Controlar didácticamente implica que tengamos metodología para poder desarrollar al alumnado en los objetivos que nos hemos marcado. Una buena clase es la forma más eficaz de no tener problemas de disciplina. Quien ha estado en clase, lo sabe.

Metodología eficaz y realista para saber identificar los distintos niveles del alumnado con el que trabajamos; metodología para que la Red sea un espacio educativo, donde el profesor tenga control y un sistema eficaz para desarrollar contenidos y habilidades del conocimiento. Tener herramientas y tecnología no nos da control y eficacia en una clase  de treinta alumnos, aquí desde INED21 hemos apostado por un programa nacional de formación para el profesorado: “equilibrio metodológico”. 

Solo el sentido común y la formación metodológica preparan una buena clase: el control didáctico como condición necesaria para el cambio digital que ya está aquí. Cuando hagamos aportaciones de investigación o de innovación educativa, conviene no olvidar lo obvio: hay una clase de treinta alumnos diferentes que nos está esperando. Dicho de otra forma: realismo educativo.