A menudo el presente educativo tiene que plantearse una pregunta incómoda: ¿qué contenidos estamos dando? ¿son contenidos actuales, apropiados para nuestra actualidad? El riesgo de no plantear valientemente este desafío, sería la irrelevancia progresiva del sistema educativo.

Cambiemos la perspectiva: la elección de esos contenidos es importante, pero lo principal sigue sin enunciarse. ¿Qué es? La necesidad de un cambio metodológico que afecte a gran parte del profesorado actual. Para que sea posible y eficiente, debe haber una evaluación previa de sus prácticas e ideas metodológicas. No puede haber cambio sin una evaluación previa.

La inercia educativa es una de los grandes obstáculos para una educación eficiente. Desde INED21 hemos planteado un programa de cambio, que hemos denominado “equilibrio metodológico”: la integración de las estrategias tradicionales de transmisión directa, las estrategias constructivistas y, lo que llamamos estrategias horizontales con las TIC.

Equilibrio porque todo profesor a lo largo de su tarea educativa deberá poder adaptar esas estrategias a las diferentes situaciones que tenga que solucionar.  La calidad de un sistema se define por sus profesores, éstos son los protagonistas junto a los alumnos de lo que ocurre en cada aula: el realismo educativo implica “equilibrio metodológico”