Un día nos dimos cuenta que era más importante lo que podía ocurrir que lo que habíamos planificado. Fue hace tres años, después nació FactorR y casi a la vez la inteRmetodología.
Un poco harto de tanto currículo, objetivos, evaluaciones, competencias, observamos que el descubrimiento, y por tanto el conocimiento, nace y crece en los procesos. Las cosas siempre necesitan un cómo, quizá más importante que un por qué y un qué.
Y fue así como las huellas de Matriosca dieron sentido a nuestros pasos y el camino.




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