Cuando leo un libro que me gusta, suelo hacer una reseña para que mi mente no lo olvide, para dejar constancia de aquello que me ha llamado la atención y, también, me sirve como ejercicio de estructuración de mi propio pensamiento, debo destacar aquello que me ha entusiasmado y relacionarlo con mi propia experiencia personal.

Una de mis últimas lecturas ha sido: «Nuestra casa en el árbol» de Lea Vélez.

RESEÑA

Emocionante historia de una madre que, tras la muerte de su marido, decide escapar de Madrid y de la vorágine de actividades en las que con sus tres hijos se encontraba inmersa sin casi darse cuenta.

Se marcha a un pequeño pueblo de Inglaterra en la que su marido había heredado un hostal, allí educa a sus hijos en libertad, intentando potenciar las cualidades de cada uno, de forma que lleguen a alcanzar su futuro en condiciones que desarrolllen todas sus potencialidades. Ella había sufrido también esos problemas en la escuela y comprendía muy bien a sus hijos.

El libro está lleno de anécdotas y preguntas que los niños hacían a la madre con las respectivas respuestas que ella les daba.

Los tres niños, dos niños y una niña, se consideraba que eran de altas capacidades y la madre también, por eso, ella se atrevió a encauzarlos y luchar por su futuro. Iban a la escuela y en ella tuvieron problemas, la madre iba siempre a las tutorías a defender un tipo de educación en la que los intereses del propio alumno fueran el eje principal, pero no le daba resultados, por mucho que ella explicara cómo eran los niños, los maestros se empeñaban en que tenían que seguir los moldes, es decir, el currículum único marcado para todos de la misma forma.

La madre se empeñó sola en construirles una casa en el árbol para cumplir con un objetivo que les prometió el padre y no pudo cumplir.

Allí podrían soñar y estar

más cerca de las estrellas

«Si la infancia es tan feliz… ¿por qué los niños lloran tanto?», dijo la niña en una ocasión…

En este libro, se ve claramente el problema que padecen los niños y las niñas de altas capacidades porque la escuela normalizada no sabe responder a los intereses individuales de cada persona. Se trata a todos por igual y no se atiende las necesidades educativas personales (NEP).

Entramos en una forma de No-Inclusión en la que se hace sufrir a los niños y niñas porque los intereses van más allá de las edades fisiológicas en las que están.

De agradable lectura, siempre esperando el relato de alguna ocurrencia de los niños, es recomendable para el profesorado para que se tenga en cuenta que la educación debe ser personalizada y atender todas las necesidades.

Para saber más y comprender este mundo de las Altas Capacidades (AACC) os remito al relato que nos presenta Rebelión del Talento«6 verdades sobre los niños de alta capacidad que la sociedad y la escuela desoyen».


N. del E.: Dolores Álvarez Peralías es la autora de las reseñas contenidas en la serie Ocho reseñas de libros interesantes para el mundo educativo –a la que pertenece este post–; y quien, generosamente, las ha compartido con INED21. Le agradecemos, profundamente, su generosidad y le felicitamos por su profesionalidad y la honda sensibilidad que proyecta en sus trabajos. Como siempre, un lujo.

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Maestra y pedagoga. He trabajado en Primaria y Secundaria. Durante veinte años he sido directora de centros educativos en los dos sectores de la enseñanza. Mi objetivo primordial siempre ha sido crear un buen clima de centro porque pienso que con ello se mejora el ambiente educativo y se facilita el aprendizaje. Mi pasión es el mundo educativo y aún, estando ya jubilada, es lo que me mueve a escribir, a leer, a compartir ambientes, encuentros y amistades. Sigo aprendiendo cada día y me muevo en redes sociales con cierta frecuencia.