TALENTO

Lo más bonito de trabajar con jóvenes es lo mucho que aprende uno mismo. Es como autoeducarse a través de un espejo y plantear reflexiones que, una vez has mencionado, te has comprometido a valorar personalmente.

Mucho hablo con ellos de Talento, aquello que existe de forma innata en nosotros hasta cierto punto y aquello que podemos desarrollar y conducir hacia la excelencia por otra parte. El Talento es una habilidad elegida para trascender y que se manifiesta gracias a nuestro compromiso con ella. En la actualidad, se trabajan conceptos como la educación, la gestión o la retención del talento, y ya no solo dentro del mundo laboral sino también del educativo. Y menos mal.

PASIÓN

No obstante, un buen día tras conversar con uno de mis chicos, excelente dibujante, me recordé a mí misma a mis diez años, haciendo eso mismo. Jolín, era buena, aprendí rápido y podía pasar horas frente al papel. Y he de confesar que alguna vez aún lo hago. Tal vez, si hubiese dedicado horas al dibujo, si hubiese desarrollado esa habilidad que tenía hoy sería excelente en ello. Solo que con un matiz: no sería (tan) feliz. Fue entonces cuando comprendí que el talento necesita de la pasión como el cuerpo necesita de un corazón.

En una sociedad como la actual marcada por la monotonía, la desidia y la prisa, apelar a la pasión es una tarea urgente. Sin caer en la obligación, puesto que no todo el mundo tiene por qué sentir grandes pasiones. Basta con aquello que nos hace sentir realmente bien.

¡Qué necesario es vibrar con la vida!

Qué maravilloso resulta encontrar el sentido en nuestros pasos, el motor de nuestros días. Y no porque esos días vayan a ser todos maravillosos y perfectos, sino porque sentiremos al acostarnos que nuestro día ha sido una oportunidad bien aprovechada.

Cuántos currículums, cuántos grandes profesionales nos hemos encontrado que desarrollan impecablemente su labor gracias a haber trabajado y nutrido ese gran talento y, sin embargo, se pierden en los detalles que marcan la diferencia. Esa diferencia y esos detalles se dan en la entrega que solo consiguen las personas a las que les gusta lo que hacen.

Ahora todo es diferente. Cuando hablo con mis «jóvenes grandes» me encanta recordarles esto, y contarles que nada tiene por qué ser para siempre, y que no supone nada malo. El talento puede volver a contraerse a su forma inicial: puedo perder nivel en un idioma, soltura hablando en público o hábito en un deporte por una larga lesión. Y solo será cuestión de refrescar esa habilidad re-entrenándola, ¡ya conoces el camino! No ocurre lo mismo con las pasiones. Mientras que el talento crece con nosotros, la pasión crece como nosotros. La edad, las situaciones, las prioridades y otras cosas hacen que las pasiones vengan y se marchen, no se refrescan, simplemente cambian: aparecen y desaparecen.

Y entonces llega la pregunta, ¿qué es más importante? A lo que he decidido responder (al menos hasta que tenga mejor respuesta) que talento y pasión juntos son plenitud, pero se puede encontrar felicidad en aquel talento que sale natural y aporta valor a otros y también en aquello que, haciéndolo, te aporta un valor inigualable a ti.

ESENCIA

Si uno sabe escucharse y escuchar a la vida, creo firmemente que hay un punto en el camino en el cual ambos se encontrarán sin remedio. Para ello está la educación, para que les acompañemos en esa escucha y seamos testigos de que cuando callamos la rutina y la vida sistemática, la esencia grita.

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Orientadora de vida y futuro juvenil. Especialista en adolescentes. Madrileña licenciada en Filología Inglesa. Apasionada del mundo de la Educación y el Talento. Máster en Neuropsicología, Inteligencias Múltiples y Mindfulness para jóvenes y adultos. MentorCoach. Formación continua en Inteligencia Emocional, Oratoria, Emprendimiento, Coaching o PNL. Conferenciante y formadora. Actualmente, trabajando el Liderazgo Emocional con las personas para transformar sus vidas y con su propio método para orientar adolescentes de forma que consigan tomar decisiones responsables y de calidad sobre sus vidas personales y sus futuros profesionales. Cree firmemente en la felicidad y en el potencial humano a cualquier edad: “Nunca se es pequeño para soñar en grande”.