YA ESTÁN AQUÍ

Las vacaciones ya están aquí y… casi no me lo creo. Mientras, por un lado, hace ya días que sé que necesito descansar un poco, por otro lado, mi cabeza va dando vueltas a cosas que puedo hacer en vacaciones –empezar a escribir un nuevo libro, apuntarme a un curso on-line, preparar un nuevo tema para mis clases…–.

Curioso, ¿verdad? Necesito unos días de vacaciones, pero mi cabeza intenta sabotearlas proponiendo temas y temas… probablemente, es que me siento un poco culpable cuando no hago nada. Creo que debería ser más consciente de la necesidad de parar y descansar –sí, lo sé, soy de las que conocen la teoría, pero me cuesta llevarla a la práctica–.

Las vacaciones son para desconectar…

o deberían serlo

Descansar, hacer actividades distintas a las del resto del año, cuidarte, darte algún capricho, ser feliz…. para eso están las vacaciones.

Las vacaciones son una vía de desconexión, un momento de descanso –vacaciones es el plural de vacación, un término que proviene del latín «vacans» (participio del verbo «vacare», ‘estar desocupado’, ‘vacante’, de «vacuus», ‘vacío’) y que hace referencia al ‘descanso de la actividad habitual’– que debemos aprovechar para cargar pilas, para compartir buenos momentos, para activar nuestro optimismo y para crear un entorno emocional feliz, que es el que afecta directamente a tus seres queridos.

«RESISTIRSE» A LA FELICIDAD

Sin embargo, leo una entrevista al psiquiatra Luis Rojas: «En Europa la felicidad no está bien vista». Por supuesto, tiene razón. Vivimos en una cultura en la que predomina la queja, en la que pocos se atreven a decir en público que son felices o que aspiran a serlo… Rojas plantea las diferencias entre la cultura europea y la norteamericana:

«La felicidad en Europa está mal vista, como ingenuidad o ignorancia. En Estados Unidos, no: vas a una reunión, preguntas a alguien y dice que está feliz, tal cual. Aquí la cultura es la queja. Que no se nos note si somos optimistas o felices. Yo siempre hago un experimento en mis charlas, pregunto al público, no si son felices, sino si están satisfechos con la vida, no hoy, sino en general. De cero al diez. De media suele salir un siete, un ocho. Luego pregunto: ¿y al mundo qué le dais? Mucho menos, está muy mal. Pero es que yo voy a otros países, a ese mundo, y se dan un ocho, y a vosotros, un cuatro. El ser humano es optimista, tiene esperanza. Casi todos estamos programados para el optimismo».

Es como si nos resistiéramos un poquito a la felicidad. Y las vacaciones también pueden ser un indicador de ello. Se acaba de publicar la III Encuesta Adecco sobre «Desconectar del Trabajo en Vacaciones», y solo 6 de cada 10 encuestados aseguran en España que desconectan de su trabajo por completo en vacaciones, mientras que 4 de cada 10 no lo consigue. Resulta que:

«La tecnología es la gran aliada para compaginar la vida personal y profesional a través de medidas como el teletrabajo, horarios más flexibles y otras fórmulas parecidas, pero también, en algunos casos, nos hace dependientes de nuestro trabajo y nos impide desconectar completamente de nuestras tareas laborales incluso en periodos de descanso».

Parece que cada vez es más frecuente encontrar a personas incapaces de desconectar en vacaciones. Un motivo de ello puede estar en la tecnología, no lo dudo, pero influye también el nivel de perfección y de compromiso con el trabajo, y aspectos culturales interiorizados.

Las personas incapaces de desconectar de su trabajo, que permanecen pendientes del móvil, siguiendo temas de trabajo, sufren la denominada «depresión de la tumbona», un término acuñado por los doctores de la clínica psiquiátrica Wagner-Jauregg de Linz, Austria, y que atribuyen a la incapacidad de liberarse del estrés acumulado durante el año.

Habrá que hacer un poquito de auto-reflexión y darnos cuenta de que las vacaciones son necesarias.

CINCO MOTIVOS

Cinco motivos científicos para hacer vacaciones

Las vacaciones son necesarias. Y no se trata de una opinión, está científicamente demostrado.

1

Las vacaciones mejoran la salud

Algunas investigaciones han analizado el impacto de las vacaciones en la salud. Las vacaciones previenen las enfermedades cardíacas, según un estudio de la Universidad de Pittsburgh, realizado a lo largo de 9 años, en el cual probaron que las personas que no tenían la costumbre de tomarse unos días de vacaciones al año presentaban un 32% más de riesgo de morir de un ataque al corazón –se eligió esta enfermedad por su elevada correlación con el estrés– y 21% más de riesgo a morir por cualquier otra enfermedad.

2

El cerebro necesita descansar para ser más creativo

Si, las pausas son necesarias para nuestro cerebro.  Necesitamos «hacer nada» para encontrar soluciones a nuestros problemas, publicaba «el País»: «Es absurdo sentirse culpable por no hacer nada y permitir que la mente vague tranquilamente. Necesitamos poner el cerebro en ‘modo avión’ y aparcar el móvil y todo aquello que nos robe nuestra atención. Además, como ha demostrado la ciencia, cuando ‘hacemos nada’, estamos poniendo la base para encontrar soluciones a problemas que nos cuestan, conocernos más a nosotros mismos y ser más creativos».

3

Las vacaciones son necesarias

para cubrir una serie de necesidades básicas

En 2013 Harvard Business Review  realizó un estudio conjuntamente con Tony Schwartz –CEO de The Energy Project–, analizando a más de 12.0000 profesionales de distintas empresas e industrias. Los resultados que arrojó el estudio fueron que  los empleados, sin importar la industria o la empresa,  estaban mucho más satisfechos y productivos cuando podían cubrir sus “cuatro necesidades básicas”:

Necesidades físicas, a través de oportunidades para renovar y recargar regularmente energía en el trabajo.

Necesidades emocionales, sintiéndose valorados y apreciados por sus contribuciones, y teniendo un entorno emocional adecuado.

Necesidades mentales, cuando tienen la oportunidad de enfocarse en las tareas más importantes y definir cuándo y dónde hacen su trabajo.

Necesidades espirituales, haciendo más de lo que hacen mejor y disfrutan más, y sintiéndose conectados a un propósito más elevado en el trabajo.

Las cuatro necesidades básicas se recargan en vacaciones, físicamente es un modo de renovar energía, emocionalmente por la vía de compartirlas con tu entorno más querido, mentalmente cuando dedicas tiempo a aquello que te interesa y en lo que normalmente no puedes invertir tiempo y espiritualmente al disfrutar de esos momentos.

4

Las vacaciones mejoran el rendimiento

Un motivo centrado en el trabajo: las personas que hacen vacaciones consiguen niveles de rendimiento superiores cuando regresan al trabajo. Se ha probado a través de estudios como, por ejemplo, el que realizó Ernst & Young con sus propios empleados, en el que demostró que, por cada diez horas adicionales de vacaciones, las evaluaciones anuales del rendimiento de sus empleados mejoraban 8%, también encontró correlación entre tomar vacaciones y lealtad a la empresa –aquellos empleados que tomaban vacaciones regularmente permanecían más tiempo en la empresa–.  La relación entre productividad y descanso no es extraña, si le damos al cuerpo el descanso necesario, entonces todo el sistema descansa y podrá funcionar mejor después.

5

Las vacaciones nos hacen felices

La simple actitud de planificar las vacaciones nos hace felices, en ocasiones incluso más que llevarlas a cabo. Así se desprende de una investigación publicada en Applied Research in Quality of Life, según la cual el hecho de preparar un viaje o unas vacaciones incrementa nuestra felicidad durante las 8 semanas previas a la partida.

DESCANSA SIN REMORDIMIENTOS

Motivos de peso para disfrutar de las vacaciones y hacerlo con la conciencia tranquila.  

A ver si aplico la teoría en los próximos días y los dedico a descansar, a ver si soy capaz de pasar tiempo sin hacer nada para conseguir los efectos beneficiosos que tienen las vacaciones. Y es que habrá que hacer caso a los estudios que defienden la necesidad de vacaciones…

Felices vacaciones,

científicamente necesarias

para mejorar la salud,

para ser más creativ@s

para ser más productiv@s ,

y para ser más felices.

Las vacaciones son para descansar…

vívelas sin remordimientos.

Siempre con música, por supuesto…

Lush life

I live my day as if it was the last…

live my day as if there was no past…

doing it all night, all Summer

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Investigadora y divulgadora en Educación e Iniciativa Emprendedora. Compagina la actividad docente en ESADE como colaboradora académica y tutora en asignaturas de Entrepreneurship con su trabajo de investigación de Doctorado sobre Educación e Iniciativa Emprendedora. Ello le permite investigar y adquirir conocimientos en estos ámbitos para colaborar con personas e instituciones a potenciar el espíritu emprendedor a través de cursos, conferencias, artículos y publicaciones Es licenciada en Administración y Dirección de Empresas y MBA por ESADE. Máster en Auditoría y Control de Gestión por la UdL. Máster en Gestión Ambiental por la Universidad de Barcelona. Doctoranda en Economía de la Educación. Convencida de la importancia de promover la iniciativa emprendedora… porque el futuro lo construimos hoy.