¿CÓMO ESCOGEMOS?

¿Cómo escogemos a una persona?

Los procesos de selección siempre me han parecido complejos. Sean en el ámbito que sean.

Leo hoy en el periódico la historia de Jordi, y lo que ha hecho para que las empresas se fijen en su padre en sus procesos de selección. Este es el vídeo que hizo Jordi para despertar la atención sobre un problema real:

Su padre está en paro desde 2010. Con el vídeo –que difundió con el hashtag #contrataamipadre–, Jordi quería ayudar a su padre a encontrar un trabajo, y ha puesto en evidencia un problema real, el de muchas personas que, a pesar de su amplia experiencia y preparación, tienen muy difícil conseguir un trabajo, por el hecho de tener más de 50 años.

Y Jordi ha conseguido su objetivo. Con esta original iniciativa, muchas empresas se han fijado en él, ha participado en 30 procesos de selección y tiene 15 ofertas de trabajo, entre las que han seleccionado cuidadosamente una.

Curioso caso. ¿Por qué nadie le tenía en cuenta antes de esta iniciativa? ¿Qué tienen en cuenta en un proceso de selección? Los procesos de selección para un puesto de trabajo siempre me han parecido complejos; y, sin embargo, para los profesionales del tema… parece ser «pan comido».

Siempre recuerdo los procesos de selección de mi época en Arthur Andersen eran extraordinarios… aunque externamente parecíamos todos distintos, a medida que ibas conociendo más a tus compañer@s, te dabas cuenta de que tod@s estábamos «cortad@s con el mismo patrón».

¿Por qué seleccionan a una persona para un puesto de trabajo? Seguro que en el mundo profesional habrá montones de parámetros que se pueden objetivar, procesos que están pautados y criterios que se determinan con claridad, y seguro que mis amig@s del mundo de los Recursos Humanos van a decirme que cómo me pregunto algo así… pero, a mí, no deja de parecerme un misterio.

Y, si resulta complicado en el mundo profesional, ya no te digo nada en el ámbito personal…

¿CÓMO SELECCIONAMOS?

¿Cómo seleccionamos a una persona?

¿Por qué nos enamoramos de una persona?

¿Por qué no vemos a nadie más a partir de ese momento?

¿Por qué tu corazoncito se encapricha de alguien aunque tu cerebro no vea la razón?

Cualquiera que se haya enamorado alguna vez, es fácil que se haya preguntado el porqué… porque –realmente– no existe un patrón que te señale de quién te vas a enamorar, ni unas pautas que te orienten en esa selección. Sencillamente… pasa.

Cuando te enamoras de una persona, no lo haces por un solo motivo, depende tanto de lo físico, como de lo psicológico, según la psicóloga emocional, Ciara Molina. La ciencia ha intentado dar respuesta a la pregunta de qué hace que nos enamoremos y, según Molina, existen tres teorías principales:

Similitud familiar

La teoría de la similitud familiar, es más fácil que nos fijemos en aquellos que nos recuerdan a nuestros padres, porque estas similitudes nos aportan seguridad y confianza.

Correspondencia

La teoría de la correspondencia, de tener valores y gustos semejantes o de haber compartido experiencias similares.

Admiración

La teoría de la admiración, se produce cuando admiramos a otra persona, encontramos en esa persona cualidades, aspiraciones y aptitudes que siempre nos han fascinado.

Personalmente, me quedo con las última… Para mí, el amor tiene mucho de admiración. Aunque imagino que en cada persona encajará mejor una u otra teoría.

MOTIVOS CIENTÍFICOS

Motivos científicos por los que te enamoras…

Siempre habrá alguien que haya analizado por qué elegimos a una persona entre un millón. Los psicólogos indican que para que te enamores, es imprescindible que estés dispuest@ a que suceda. Vaya, que es como abrir una válvula de «permitido enamorarme», sin lo cual no es posible.

Pero, a partir de ese punto…

¿en qué te fijas?

Los neurocientíficos expertos en el enamoramiento han buscado las razones en la biología. Apuntan como causa de la atracción entre dos personas a una combinación muy concreta de hormonas en nuestro cerebro que altera su funcionamiento habitual: algo denominado «el colocón del enamorado».

En los años ochenta arrancó un estudio de la bioquímica del amor de la mano de la Dra. Helen Fisher, de la Universidad Rutgers en Nueva Jersey.

Fisher ha realizado multitud de investigaciones sobre este tema y ha descubierto que, cuando te enamoras de alguien, aumentan las concentraciones de dopamina y norepinefrina y disminuyen las de la serotonina.

Desde un punto de vista químico, parece que es muy evidente el proceso.

Dice la Dra. Brizendine –neuropsiquiatra, ha sido profesora en Harvard y en la Universidad de California, autora del libro «El cerebro femenino»– que enamorarse es una de las conductas o estados cerebrales más irracionales que cabe imaginar, tanto entre hombres como entre mujeres. El cerebro se vuelve «ilógico» en el umbral del nuevo romance, ciego a las deficiencias de la persona amada. Es un estado involuntario.

Ese tipo de amor convive en los circuitos cerebrales con estados de obsesión, embriaguez, sed y hambre. Los circuitos del enamoramiento son primariamente un sistema de motivación que es diferente del área cerebral del impulso sexual, pero que tiene superposiciones con la misma.

Parece que está claro que habrá que ir con cuidado con enamorarse… cuando la química del amor ha empezado, ya no hay nada que hacer para poder evitarlo. Caemos, irremediablemente, en un proceso complejo en el que no actuamos racionalmente.

Y aunque el proceso del enamoramiento y la química que se desencadena a partir de ese momento están muy claros, no existen estudios que hayan podido concluir sobre qué hace que te enamores de una persona y no de otra. No existen datos suficientes en el mundo que puedan determinar qué hará que te enamores de una persona en concreto.

Un proceso de selección tremendamente complejo de analizar. Seguiré buscando estudios que nos ayuden a entender cómo seleccionamos, y cómo podemos hacerlo mejor.

Termino de escribir en el AVE, llegando a Madrid, con muchas ganas de ver a Adriana y de compartir tiempo con ella,  porque es muy especial, una entre un millón…

Disfruta del fin de semana, de las personas a las que has elegido que estén contigo y de todo aquello que te gusta instintivamente. Está claro que escoger a las personas con las que quieres estar es un proceso complejo, pero creo que deberíamos confiar un poquito más en nuestro instinto.

No se ama por imposición… se ama por instinto.

Una persona entre un millón…

la canción más inspiradora que me ha llegado esta semana vía whatsapp… ¿puede haber algo más bonito que te manden una canción así?

Girl you’re so one in a million…

you are

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Investigadora y divulgadora en Educación e Iniciativa Emprendedora. Compagina la actividad docente en ESADE como colaboradora académica y tutora en asignaturas de Entrepreneurship con su trabajo de investigación de Doctorado sobre Educación e Iniciativa Emprendedora. Ello le permite investigar y adquirir conocimientos en estos ámbitos para colaborar con personas e instituciones a potenciar el espíritu emprendedor a través de cursos, conferencias, artículos y publicaciones Es licenciada en Administración y Dirección de Empresas y MBA por ESADE. Máster en Auditoría y Control de Gestión por la UdL. Máster en Gestión Ambiental por la Universidad de Barcelona. Doctoranda en Economía de la Educación. Convencida de la importancia de promover la iniciativa emprendedora… porque el futuro lo construimos hoy.