El sistema educativo en nuestro país lleva muchos años arrastrando problemas, obstáculos e ineficiencias que lo hacen un enfermo muy visitado. Demasiado visitado. Todos tenemos la creencia de saber el diagnóstico y las medidas adecuadas para que el enfermo mejore. Repetimos: una creencia. Mientras tanto el enfermo, que a su vez son muchos, sigue en la habitación y viendo la televisión…
Se ha acostumbrado a que hablen de él, todo el que le visita. Partidos políticos, sindicatos, especialistas y médicos que trabajan con él, todos saben lo que tiene. Es paradójico: sigue enfermo. Hay un nuevo género que las  editoriales y medios de comunicación ya empiezan a descubrir: hablar y pontificar sobre el enfermo. Todo vale mientras el enfermo siga así…
Hay quien ha llegado a decir que interesa que el enfermo no se cure. Otros nos recuerdan que quien le llevó al hospital, es quien ahora quiere curarle. Da igual: el enfermo nos mira con indiferencia. La inercia es una fuerza muy infravalorada. Seguir en cama no está tan mal, al fin al cabo, para qué levantarse: lo que hay dentro y fuera del hospital no le gusta demasiado.
La cronificación de un problema es uno de los estadios últimos de cualquier sistema. Después llega la muerte del mismo. Hay metáforas que quisiéramos no fueran ciertas, las metáforas tienen un potencial crítico que desconocemos. El enfermo sigue delante de nosotros, todos le miramos con interés, indiferencia, angustia o extrañeza. Es un enfermo muy visitado. Quizás es hora de que nos reunamos para que el enfermo deje de tener tantas visitas…

  • Educación Sin Fronteras

    Queremos ayudar a curar al enfermo. Hace un par de meses, en Educación lanzamos la campaña de recogida de firmas “¡Lo que hay que Wert!” (en http://www.loquehayquewert.org) para exigir al ministro Wert que no hubiera más recortes en Educación. Hasta el momento, casi 10.000 personas han entrado en http://www.loquehayquewert.org/firma.php y han firmado la petición.

    Ahora, cuando los presupuestos generales del Estado para 2013 ultiman su tramitación en el Senado, las perspectivas siguen siendo tan poco halagüeñas como en septiembre: las cuentas públicas prevén una nueva disminución de la inversión del Estado en la enseñanza que, sumado al recorte que ya habido este año, supone un descenso de más del 30% en dos años. Inconcebible, aunque estemos en época de crisis (o precisamente porque estamos en crisis).

    Por eso, NECESITAMOS MUCHAS MÁS FIRMAS. Esta misma semana cerramos la campaña y la semana que viene vamos al Ministerio a entregar todas las firmas recogidas junto a una gran goma de borrar para “ayudar” al ministro a suprimir los recortes (al menos, que no diga que no tenía con qué corregir los presupuestos).

    Danos tu apoyo y firma ahora la petición. ¡Queremos ir a Madrid con más de 10.000 firmas!

  • Lola

    Y si tan solo fuera un enfermo imaginario que ha decidido acomodarse para soportar tanta estupidez.
    Lo que vale para un partido, no sirve para el otro y en este cortijo en el que vivimos la Educación queda
    relegada a un segundo plano y al antojo del que manda.
    No es para estar enfermo, es para estar muerto directamente y sin ganas de que te hagan la autopsia,
    por si leen los pensamientos y se asustan que ahora la ciencia ha adelantado mucho.
    Enfermo, sí, de que nos tomen el pelo.