Las nuevas sociedades de la información están en un desafío respecto a sus sistemas educativos. Estos surgen dentro de unas sociedades industriales, su estructura y dinámica eran una respuesta a unas necesidades que ya no son las nuestras. Todo ello ha desembocado en la crisis y explosión de la educación tradicional.
La Red y el nuevo paradigma de la información que implica, transforma las condiciones y características de lo que denominamos conocimiento. De ahí la necesidad de una revolución educativa, que se adapte al nuevo ecosistema de la información, el capital de las nuevas economías del conocimiento.
Revolución educativa porque la aceleración del conocimiento actual, hace correr el riesgo de la irrelevancia y anacronismo de la educación formal. Una revolución que implica unas características de la nueva educación informacional: un nuevo alumno en esta educación-red.
El cambio metodológico es el factor principal de este cambio: la Red necesita de unas nuevas metodologías horizontales, las metodologías informacionales. Nuestra metodología navegación inteligente es una solución a este desafío educativo, una metodología que se adapta a este nuevo escenario: el aula-red.
La transición de unas sociedades de la información a unas sociedades del conocimiento, es una de las claves políticas actuales y del futuro. La política educativa  es y será una de las políticas que definirán la política contemporánea: qué es conocimiento, qué educación y quiénes pueden construirlo, son preguntas que definen la política del conocimiento del s.XXI.