«El proceso de aprendizaje es responsabilidad del alumno» escuchamos, en ocasiones, de manera sentenciosa. Esto no solo se aplica a los estudiantes, sino también a la labor de profesores y personal no docente. Así, en el ámbito del aprendizaje permanente, se desdibujan las fronteras y ya no acertamos a discernir quién es profesor, quién discente. Pareciera que todos nos hemos vuelto «sempiternos estudiantes» (cf.: «El usuario-alumno pasa a ser el nuevo rey»). Y ello, ¿a qué nos conduce?

A la preponderancia del APRENDIZAJE NATURAL.

COMO-APRENDEMOS-Magazine-INED21

Fotograma de la película: El amanecer del planeta de los simios

Este tipo de aprendizaje requiere una serie de condiciones que en la actualidad –como sabemos ya– favorecen su desarrollo.

  • Promoción de un proceso abierto entornos de aprendizaje en línea.
  • Confianza.
  • Creación de conexiones entre personas.
  • Producción de citas y referencias.
  • Alfabetización digital.

Todo esto implica grandes cambios de ejecución y planificación para el docente. Diríase que ha de experimentar un cambio de rol drástico. ¿En qué sentido? El aprendizaje social no incide sobre el control que pueda ejercer o no un profesor sobre un grupo de estudiantes; sino que aquel ha de hacer las veces de «facilitador», «coach» y «masajeador». Esta evolución de funciones tiene un significado claro: el docente tendrá que atender más a necesidades básicas de los alumnos como:

1

Autonomía.

2

Conexión social.

Hoy en día se puede aprender en cualquier momento y en cualquier lugar y mediante el uso de cualquier dispositivo.

REDES DE CONFIANZA

COMO-APRENDEMOS-Magazine-INED21

Fotograma de la película: El amanecer del planeta de los simios

En el mundo de la empresa, sólo existe este tipo de redes, lo cual puede ser extrapolado a otro tipo de organizaciones: políticas, educativas, de salud… De tal manera, que el papel que desempeñan con respecto a cómo se transfiere el conocimiento tácito en la organización, y cómo aprendemos para convertirlo en un saber explícito es fundamental.

RESPONSABILIDAD Y COMPROMISO

¿Hasta qué punto estamos dispuestos y queremos comprometernos como sociedad, para que se produzcan cambios masivos en las capacidades humanas que las tecnologías digitales son propensas a favorecer en los próximos años?

¿Hasta qué punto son nuestras visiones de futuro sobre humanidad, sociedad y tecnología actuales son válidas?

¿Hasta qué punto podemos ayudar a dar forma a la evolución de la tecnología con el fin de mejorar el desarrollo humano?

«La mejor manera de predecir el futuro es construirlo».

Douglas Adams

Necesitamos conocer los componentes básicos disponibles en un futuro próximo con el fin de saber cómo podemos usarlos y desarrollarlos para el beneficio de nuestra sociedad y mejora de nuestra educación.

¿QUÉ SE PUEDE HACER?

No tiene ningún sentido en continuar con nuestros propios planes, si los estudiantes no están con nosotros. Por ello, debemos estar dispuestos a modificar nuestros planes de reconocimiento sobre las necesidades de nuestros estudiantes. Ahora bien, parece que no debemos olvidar que debemos dejarles claro qué estamos haciendo. Como es previsible, esto tampoco será del agrado del aprendiente, porque no dejamos margen a su elección.

¿Por qué no hacemos que sean ellos quienes nos planteen qué quieren?

Como-Aprendemos-Magazine-INED21

Fotograma de la película: El amanecer del planeta de los simios

Debatamos siempre los objetivos de aprendizaje de la unidad y el contenido de las sesiones con nuestro grupo-clase, y tratemos de asegurarnos de que las actividades de evaluación coinciden con lo que hemos pactado.

Incluyamos en nuestro portfolio docente sus reflexiones sobre lo que funciona y lo que no funciona en su enseñanza. Compartamos cualquier duda o inquietud que tengan, o cualesquiera ideas de mejora sobre su desarrollo académico y personal. Indaguemos sobre los aspectos que mejoran la calidad de nuestra práctica docente.

ACHTUNG!

No basemos nuestra labor docente en la enseñanza y nuestras sesiones en nuestra jerarquía, sino en aprendizaje y redarquía.