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RESEÑAS DE LIBROS PARA EL MUNDO EDUCATIVO

Cuando leo un libro que me gusta, suelo hacer una reseña para que mi mente no lo olvide, para dejar constancia de aquello que me ha llamado la atención y, también, me sirve como ejercicio de estructuración de mi propio pensamiento, debo destacar aquello que me ha entusiasmado y relacionarlo con mi propia experiencia personal. Una de estas lecturas ha sido: «La evaluación en el aprendizaje cooperativo» de David W. Johnson y Roger T. Johnson.

RESEÑA

«Los grupos cooperativos permiten que todos los alumnos se beneficien de los distintos recursos a los que han tenido acceso otros compañeros.

El propósito de este libro es proporcionar una guía práctica sobre el uso de grupos de aprendizaje cooperativo como contexto para la evaluación de grupos, la coevaluación, la evaluación individual y la autoevaluación. Ofrece un amplio abanico de procedimientos de evaluación que en su mayoría requieren un contexto de grupo. Se presupone que la evaluación individual se corresponde con un aprendizaje individual, pero este es un concepto erróneo. Se ha demostrado claramente que la transferencia del grupo al individuo es mayor que de individuo a individuo.

Los ambientes cooperativos en el aula permiten a los alumnos cuidar los unos de los otros y favorecer al mismo tiempo su aprendizaje y el de los demás. El aprendizaje en grupos cooperativos crea un escenario en el que se pueden integrar bien diversos procedimientos de evaluación, el más adecuado para mejorar la formación de cada uno de los miembros del grupo y para tener éxito como profesor.

El propósito de este libro es servir de guía práctica para, en primer lugar, utilizar los grupos de aprendizaje con la finalidad de evaluar haciendo de ellos un contexto para la evaluación individual y la autoevaluación, y también…».

Sinopsis de la editorial

Los aspectos más destacables del libro nos lo mostró Manuel Jesús Fernández Naranjo (@manueljesusF) en seis estupendas infografías, con un trabajo de síntesis que bien viene tenerlo en cuenta y que podéis consultar aquí.

Roger T. Johnson es profesor de Currículum y Educación con énfasis en Educación de ciencias en la Universidad de Minnesota. Es codirector del Centro de Aprendizaje Cooperativo, en la misma Universidad. Obtuvo el grado de Doctor en Educación por la Universidad de California en Berkeley. Es autor de numerosos artículos y capítulos de libros y coautor con David Johnson de otros libros.

David W. Johnson es profesor de psicología en la Universidad de Minnesota. Es Co-Director del Centro de Aprendizaje Cooperativo. Recibió su grado de maestría y doctorado por la Columbia University. Es autor de más de 400 artículos de investigación y capítulos de libros. Ha escrito más de 40 libros. Ha sido Editor de la revista American Educational Research Journal. Ha recibido numerosos premios por su labor como investigador y educador por parte de muchas organizaciones. (Podéis ampliar bibliografía aquí.)

Evaluar siempre ha sido un problema porque es un tema al que se le ha prestado poca atención y no se ha estudiado en profundidad. Se ha innovado en clase, pero, después, se ha evaluado de forma tradicional. Recuerdo a un profesor de francés que nos estaba dando un curso y propugnaba que la mayoría del aprendizaje debía ser oral, que la comunicación era lo que realmente importaba… cuando llegamos al tema de la evaluación, resulta que pudimos comprobar que los exámenes escritos eran los que verdaderamente servían para la nota del niño o la niña.

¿Se puede cometer mayor disparate? De la misma forma se hace en algunos centros que se supone que trabajan de forma cooperativa, por proyectos… pero que, al final, se implantan los exámenes de siempre para poner las notas.

Para mejorar la evaluación individual a través del grupo nos encontramos con este excelente manual «La evaluación en el aprendizaje cooperativo» de Johnson y Johnson; claro, que, para ello, hay que trabajar de forma cooperativa; ya que está comprobado que el alumnado aprende bastante de sus iguales; y, en el equipo, puede desarrollar sus potencialidades para aprender de mejor manera.

«Este libro está dedicado a los miles de profesores que han adoptado nuestras técnicas de aprendizaje cooperativo y han creado un ambiente en el aula en el que sus alumnos se preocupan por lo que aprenden ellos mismos y también por lo que aprenden sus compañeros».

Nada más empezar el libro, ya sabemos que su contenido va a ser relevante y nos va a servir para el día a día en el aula, esa misma dedicatoria nos lo demuestra. Es necesario que reflexionemos sobre la evaluación; de cara a adecuar los procesos, las estrategias y los instrumentos a las nuevas metodologías, nos dice Zariquiey en su prólogo, experto en aprendizaje cooperativo.

Afortunadamente, esta metodología de trabajar en equipo se está extendiendo. Por eso, no podemos olvidar el apartado para evaluar. Y este manual debería servir de cabecera para los grandes interrogantes que se nos presentan, según Zariquiey:

  • ¿De qué forma podemos valorar lo aprendido por un estudiante que ha trabajado en un proyecto con otros tres compañeros?
  • ¿Cómo se puede evaluar el modo en que trabajan juntos?
  • ¿Cómo influye todo esto en la calificación ?

En esta obra encontraremos las respuestas, las ventajas de los grupos cooperativos, recursos, estrategias, dinámicas de cooperación, ventajas de la co-evaluación y de la autoevaluación, pautas para la acción; pero, siempre, desde un marco teórico que las dota de sentido… siempre con las perspectiva en que la responsabilidad individual no se diluya dentro del colectivo.

Los autores «…nos enseñaron a diseñar y poner en marcha una estructura que nos permite cooperar de manera eficiente, formar agrupamientos capaces de poner la diversidad al servicio de la inclusión, crear el contexto y el clima adecuados, gestionar y monitorizar el trabajo en equipo, etc.».

Zariquiey nos anima a poner en marcha estructuras y dinámicas cooperativas porque así seguiremos avanzando en el difícil camino de la diversidad desde una perspectiva inclusiva, dejando atrás la concepción individual y el pensamiento de que lo justo es darles a todos lo mismo, en beneficio de que la interacción social nos permita ofrecerle a cada persona lo que necesita, de esta forma estaremos educando en la diversidad porque trabajando juntos podemos conseguir potenciar lo mejor de cada persona.

«Lamentablemente, la tendencia a la competitividad y el trabajo individual reinante en la cultura académica de muchos centros educativos frena el trabajo en equipo, a pesar de que la realidad constata que la mayoría de los trabajos de investigación más importantes son llevados a cabo por equipos. Esto es así, aunque en el mundo laboral el trabajo en equipo está cobrando mayor importancia».

Los grupos mejoran la salud psicológica, mejoran las habilidades sociales, los grupos hacen que la evaluación tenga sentido porque se les hace partícipe de ella… son muchas las ventajas de trabajar en equipos.

«El propósito de los grupos de aprendizaje cooperativo es asegurar que todos los miembros aprendan y tengan, por tanto, un mejor rendimiento en la evaluación individual como resultado de lo aprendido en el grupo».

Este libro es recomendable en primer lugar para el profesorado que no trabaja en sus aulas de forma cooperativa porque en él va a encontrar razonamientos suficientes para cambiar de metodología y, evidentemente, es recomendable para el profesorado que trabaja en equipos porque en él va a encontrar la forma de sacar más provecho a la evaluación del alumnado tanto individual como colectivamente.


N. del E.: En esta colección, Reseñas de libros para el mundo educativo, podremos disfrutar tanto de la recomendación de nuevos títulos, como de la crítica constructiva de algunos otros. 

N. del E.: Dolores Álvarez Peralías es la autora de las reseñas contenidas en la serie Reseñas de libros para el mundo educativo –a la que pertenece este post–; y quien, generosamente, las ha compartido con INED21. Le agradecemos, profundamente, su generosidad y le felicitamos por su profesionalidad y la honda sensibilidad que proyecta en sus trabajos. Como siempre, un lujo.

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Maestra y pedagoga. He trabajado en Primaria y Secundaria. Durante veinte años he sido directora de centros educativos en los dos sectores de la enseñanza. Mi objetivo primordial siempre ha sido crear un buen clima de centro porque pienso que con ello se mejora el ambiente educativo y se facilita el aprendizaje. Mi pasión es el mundo educativo y aún, estando ya jubilada, es lo que me mueve a escribir, a leer, a compartir ambientes, encuentros y amistades. Sigo aprendiendo cada día y me muevo en redes sociales con cierta frecuencia.