60

RESEÑAS DE LIBROS PARA EL MUNDO EDUCATIVO

Cuando leo un libro que me gusta, suelo hacer una reseña para que mi mente no lo olvide, para dejar constancia de aquello que me ha llamado la atención y, también, me sirve como ejercicio de estructuración de mi propio pensamiento, debo destacar aquello que me ha entusiasmado y relacionarlo con mi propia experiencia personal. Una de estas lecturas ha sido: «Fracaso escolar y desventaja sociocultural. Una aproximación biográfica» de Ignacio Calderón Almendros.

RESEÑA

Antes de empezar con la obra que hoy nos ocupa «Fracaso escolar y desventaja sociocultural. Una aproximación biográfica» de Ignacio Calderón Almendros, conviene que recordemos que el Estudio de Caso es un método de investigación cualitativa que fundamentalmente tiene el objetivo de estudiar a una persona, dentro de su contexto determinado y en los ambientes en que se mueve, para llegar a comprender su realidad y si fuera posible, transformarla.

Fundamentalmente, se utiliza la observación y la entrevista al sujeto propio de la investigación y a personas que están dentro de sus círculos de desarrollo más próximo (familia, profesorado, amigos…).

Se suele hablar de pedagogía y de educación en las altas esferas de la sociedad, pero sin dar voz precisamente a las personas que –día a día– están siendo los agentes activos de la misma, es decir, el profesorado y el alumnado son los que menos influencia tienen en los desarrollos de leyes, decretos, normativas… que van marcando las pautas para que la educación se vaya produciendo en los entornos propiamente dicho.

«Hemos construido la pedagogía al margen de las personas para las que se dirige. Las políticas educativas se centran ahora en grandes cifras, extraídas de enormes herramientas estadísticas omnipresentes a lo largo y ancho del planeta, que comparan realidades radicalmente diferentes y desiguales sin ningún pudor.

Como respuesta a esta realidad y de forma casi residual, se han ido creando en las últimas décadas estudios que buscan «dar voz» a quienes no la tienen. Sin embargo, todas las personas tienen voz, aunque algunas no han sido oídas mínimamente. Por tanto, el primer paso para estudiar sus realidades es reconocer sus voces y el valor de lo que dicen. En el fracaso escolar, por ejemplo, algo tendrán que decir quienes lo sufren…».

UOC

Ignacio Calderón Almendros es profesor de Teoría de la Educación en la Universidad de Málaga (España). Interesado en la experiencia de exclusión e inclusión educativa de personas situadas en los márgenes, especialmente, desde la discapacidad y la desventaja sociocultural. Empeñado en que la escuela sea un lugar donde todas las personas podamos crear sentido. (UMA.)

En su obra, el autor investiga a una persona y su grupo de amigos que sufren durante su trayectoria escolar el fracaso, unido a la desventaja sociocultural. El investigador habla con el profesorado, con la familia, con los amigos… y de ahí nace una reflexión que nos lleva a conocer bien el entorno, a ver las causas de dicho fracaso y a conocer los orígenes de la situación de la alumna investigada.

CÁRCEL HASTA LOS DIECISÉIS

Un entorno familiar muy duro, con ausencia de valores, donde no se le da importancia a la formación de la persona, un profesorado que ha etiquetado a la alumna y que no presenta expectativas de cambio de esa persona y, por tanto, poco se trabaja con ella; unos amigos en las mismas circunstancias que están deseando irse a trabajar y agotar la escolaridad obligatoria como sea, aunque sepan que sin el título sus trabajos van a ser en precario; pero –al menos– se liberarán de la «cárcel» en la que hasta los 16 años deben estar metidos por obligación.

De este estudio podemos sacar muchas conclusiones que nos pueden ayudar en la tarea con adolescentes, que nos pueden ayudar a cambiar nuestra práctica educativa, que nos pueden ayudar a tener más en cuenta al alumnado y sus circunstancias, que nos pueden ayudar a dar salida a este tipo de alumnado, que nos pueden ayudar a cambiar la estructura escolar.

Nuestra pedagogía, nuestra empatía, nuestra visión de la escuela y el entorno, nuestra concepción de atender a TODAS las personas para hacer una escuela más inclusiva que atienda las necesidades personales del alumnado y que emocionalmente conecte con ellos, es la única forma de que se puedan abrir las puertas del aprendizaje.

Este libro se lo recomendaría al profesorado de secundaria que se siente imposibilitado con algunos alumnos que no saben cómo tratarlos. En la obra no se dan propuestas de actuaciones, pero sí conocimientos suficientes para concienciar en el problema, algo tan necesario para empezar a caminar en otro sentido, para hacer de la escuela un lugar diferente.


N. del E.: En esta colección, Reseñas de libros para el mundo educativo, podremos disfrutar tanto de la recomendación de nuevos títulos, como de la crítica constructiva de algunos otros. 

N. del E.: Dolores Álvarez Peralías es la autora de las reseñas contenidas en la serie Reseñas de libros para el mundo educativo –a la que pertenece este post–; y quien, generosamente, las ha compartido con INED21. Le agradecemos, profundamente, su generosidad y le felicitamos por su profesionalidad y la honda sensibilidad que proyecta en sus trabajos. Como siempre, un lujo.

Artículo anteriorSOLO, ¡TAMBIÉN PUEDES!
Artículo siguienteESTRATEGIAS PARA LA EDUCACIÓN DIGITAL
Maestra y pedagoga. He trabajado en Primaria y Secundaria. Durante veinte años he sido directora de centros educativos en los dos sectores de la enseñanza. Mi objetivo primordial siempre ha sido crear un buen clima de centro porque pienso que con ello se mejora el ambiente educativo y se facilita el aprendizaje. Mi pasión es el mundo educativo y aún, estando ya jubilada, es lo que me mueve a escribir, a leer, a compartir ambientes, encuentros y amistades. Sigo aprendiendo cada día y me muevo en redes sociales con cierta frecuencia.