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RESEÑAS DE LIBROS PARA EL MUNDO EDUCATIVO

Cuando leo un libro que me gusta, suelo hacer una reseña para que mi mente no lo olvide, para dejar constancia de aquello que me ha llamado la atención y, también, me sirve como ejercicio de estructuración de mi propio pensamiento, debo destacar aquello que me ha entusiasmado y relacionarlo con mi propia experiencia personal.

Una de mis últimas lecturas ha sido: «Educar no es domesticar» de José Fernando Calderero.

RESEÑA

Prácticamente «todo el mundo» afirma rotundamente que la Educación es muy importante y quizás sea por eso por lo que los gobernantes quieren hacerse con ella. Pero ¿esa «Educación» es la verdadera, la que ayuda a cada persona a alcanzar su propia plenitud personal y a que impere la auténtica libertad, igualdad y fraternidad?

El autor recorre situaciones, conceptos, principios y buenas, o no tan buenas, prácticas educativas y escolares y nos va llevando a grandes reflexiones para que podamos llevarlas al ejercicio de nuestra práctica.

Nos plantea en todo momento la diferencia entre lo educativo y la enseñanza como dos realidades inseparables pero diferentes.

A lo largo de las páginas, salpicadas de numerosos hechos reales vividos en primera persona por el autor, se presenta el hecho educativo como algo de enorme trascendencia en la vida con el que se deben detectar, tener en cuenta y satisfacer las necesidades educativas personales.

Presenta un horizonte alejado de todo colectivismo e individualismo, que considera profundamente despersonalizadores y auténticos problemas del cuerpo social.

Su larga trayectoria en el mundo educativo hace que las numerosas afirmaciones, prácticas, anécdotas… que cuenta sean muy reales, creíbles y eficaces para que se reflexione sobre ellas. «Defensor a ultranza de la Educación Personalizada. Aunque cree que estamos asistiendo a un nuevo renacimiento que sitúa a la persona humana en el centro de todo, subraya que queda mucho por hacer para lograr que el ser humano no esté al servicio de los sistemas y las instituciones sino que estas y aquellos estén al servicio de cada hombre y mujer concretos».

Subraya que «para educar, en el sentido más profundo y noble de la palabra, es necesario que educadores y educandos tengan muy claros los objetivos que pretenden y que la actividad se desarrolle desde la libertad, en libertad y para la libertad. Acaba proponiendo al educador que actúe de forma que los hijos o alumnos deseen imitarlo».

Editorial Sekotia

APRECIACIONES PERSONALES

A pesar de las continuas referencias religiosas, cuestión que el autor en ningún momento esconde, dado su compromiso dentro del cristianismo y que a algunas personas pueden chocar, me parece un libro lleno de enseñanzas que pueden servir en la reflexión y práctica de los docentes y en general de aquellas personas preocupadas por la educación.

Tengo que decir que he disfrutado leyendo hasta la última página y eso que su lectura me ha cogido en medio de un viaje en el que mucho había que ver y que me quitaba tiempo de mi horario habitual de lectura. Recuerdo una noche en la que en el salón del hotel estaba leyendo y de fondo tenía la típica animación del Imserso en la que la gente baila al ritmo de las canciones de siempre, cuando me di cuenta mi marido estaba riéndose con mis hijos, por mensajería telefónica, de lo absorta que yo estaba leyendo, pasando olímpicamente de lo que para otros era un disfrute de cante y baile.

Aprecio muy positivamente que haga la distinción entre «Educación» y «Enseñanza» ya que, personalmente, es una tarea que, en mi también larga etapa docente, me he encargado de diferenciar. Sobre todo, en secundaria se confunden los términos y hay parte de los docentes que piensan que ellos deben dedicarse a enseñar porque la tarea educativa debe estar en las familias. Queda claro y evidente que la ESO es Educación Secundaria Obligatoria y que, por tanto, la tarea educativa debe entrar de lleno en la labor del profesorado.

EDUCACIÓN PERSONALIZADA

Relata con facilidad situaciones autobiográficas que te van conectando con tus propias reflexiones. Una de las cuestiones que creo que me llevan a apreciar lo que he leído es quizás la coincidencia en el tiempo de estudiante con el propio autor, esta circunstancia me ha hecho sentir como que leía mi propia historia de estudiante y principios de docente, esto me ha hecho conectar con la lectura y llegar a mis propias reflexiones, en muchos casos coincidentes con el que escribe; esto es, sentir que alguien parece que está escribiendo tu propia biografía, quitando connotaciones religiosas que hay que saber discernir y que en ningún momento tienen por qué alterar las enseñanzas que se desprenden.

«En la diversidad está la riqueza; “homogeneizar” seres humanos es atentar contra la dignidad personal. ¡No nos dejemos!»

Esta reflexión me lleva a pensar en mi tarea docente y en lo que siempre me tocaba defender. Cuando realizaba mi tarea de directora, con frecuencia, decía «detrás de un alumno problemático, casi siempre hay un problema familiar», no en todos los casos, como podemos leer en «Mal de Escuela» de Pennac. Escuchando el problema que hubiese ocurrido en la clase se me ponía en mente todo lo que esa familia concreta estaba pasando, cuando me quedaba a solas con el profesor o profesora y le contaba la situación familiar, la cuestión cambiaba mucho, se explicaban algunos comportamientos, en la mayoría de los casos como llamadas de atención, como petición de auxilio y de cariño de los que los adolescentes están tan necesitados.

El propio autor –aquí, en INED21 nos relata «En una reciente entrevista me preguntaban: ¿Para qué se educa?  ¿Cuál es el fin último de la educación? Contesté a las dos preguntas aportando mi definición de educación: “Ayudar a cada ser humano a establecer y mantener vínculos valiosos con la realidad, especialmente con las personas”».

Su defensa de la Educación Personalizada no debemos confundirla con la enseñanza individualizada ya que ignoraríamos la dimensión social de la persona, no se puede ser persona en solitario.

«La educación personalizada atiende a lo que las personas tienen en común, y lo que tienen de propio; aúna las exigencia de la individualización y socialización educativas, y constituye el tipo de educación más acorde con las profundas necesidades humanas y las condiciones del hombre en la sociedad tecnificada en que vivimos; estimula a cada sujeto para que vaya perfeccionando libre y responsablemente la capacidad de dirigir su propia vida; proporciona una formación integral, capaz de poner unidad en todos los aspectos de la vida de cada ser humano; propugna la participación de profesores, alumnos y padres en todo lo que es y supone la vida de la institución educativa; se ajusta a la existencia de valores universales y objetivos, acordes con el bien, la verdad, la belleza; se ocupa de formar en alumnos, profesores y padres el espíritu crítico frente a toda la información que reciben, para que sepan discernir la verdad del error, única forma de evitar la manipulación de las ideas».

(rep nº 252. Calderero y otros)

En definitiva, el libro es recomendable para todas aquellas personas que están preocupadas por la educación de los niños y niñas, sean docentes o no, salvando las continuas citas y ejemplos religiosos a los que nos hace referencia.


N. del E.: En esta colección, Reseñas de libros para el mundo educativo, podremos disfrutar tanto de la recomendación de nuevos títulos, como de la crítica constructiva de algunos otros. 

N. del E.: Dolores Álvarez Peralías es la autora de las reseñas contenidas en la serie Reseñas de libros para el mundo educativo –a la que pertenece este post–; y quien, generosamente, las ha compartido con INED21. Le agradecemos, profundamente, su generosidad y le felicitamos por su profesionalidad y la honda sensibilidad que proyecta en sus trabajos. Como siempre, un lujo.

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Maestra y pedagoga. He trabajado en Primaria y Secundaria. Durante veinte años he sido directora de centros educativos en los dos sectores de la enseñanza. Mi objetivo primordial siempre ha sido crear un buen clima de centro porque pienso que con ello se mejora el ambiente educativo y se facilita el aprendizaje. Mi pasión es el mundo educativo y aún, estando ya jubilada, es lo que me mueve a escribir, a leer, a compartir ambientes, encuentros y amistades. Sigo aprendiendo cada día y me muevo en redes sociales con cierta frecuencia.