Necesité obtener información sobre la flor de la margarita (Bellis perennis, averigüé), acudí a la Wikipedia y comprendí que no iba a ser tan fácil. Vean:

Planta herbácea perenne, ocasionalmente con pequeños rizomas, glabrescentes o laxamente pubescentes y hojas obovado-espatuladas, crenadas o dentada-redondeadas de 10-60 por 4-20 mm. Escapos sin hojas de hasta 20 cm de altura. Las brácteas involucrales tienen pelos pluricelulares más o menos abundantes en el dorso. Las flores hemiliguladas de 5,5-8,5 mm, sobrepasan el involucro en 2-5 mm, y tienen un tubo de 0,3-0,8 mm; son blancas, a veces teñidas de púrpura; los flósculos, amarillos, tienen 1,5-2 mm. El fruto es un aquenio de 1-1,5 por 0,5-1 mm, obovoideo, comprimido, algo peludo, con borde periférico engrosado; vilano ausente.1

Florece y fructifica de octubre a junio.

CONOCIMIENTO NARRADO 02 INED21

Cada ciencia es un idioma. Y me consta que la margarita tiene mucha épica y mucha lírica y hay mucha historia narrable en su vida y genealogía vegetal, no sólo en la literaria. Pero ahí la tenemos, pinchada con aguja y multietiquetada para que no escape nada al ojo atento del científico, cuyo interlocutor natural es siempre otro científico. Luego lo copian nuestros alumnos y lo pegan en sus trabajos con desenvuelta ingenuidad (posiblemente incluso alguno piense que es él que es tonto y que para los demás este texto es transparente).

Últimamente empieza a florecer cierta divulgación española (diría que tras la pista de la británica y tal vez, francesa). Pero no es suficiente. Mi interés por la margarita la debo a la lectura de un clásico poco conocido, Las plantas, de Jean-Marie PELT, auténticamente fascinante para unos seres bonitos pero muermos. El divulgador pone en movimiento los fotogramas ultraetiquetados de la ciencia y les da vida literaria, que es la que todos comprendemos.

AD INFINITUM

Los sociólogos claman por la «democracia del conocimiento», pero se podrían quedar roncos. Hay quien denigra la di-«vulgación» con la excusa de que así «el vulgo» no se eleva o, tal vez, con la secreta esperanza de mantener la distinción élite-vulgo que eternice su zona de confort. Es como si pretendiéramos que todo se leyera en su lengua original o que para saber de mitología griega los niños tuvieran que leer hexámetros homéricos.

Así ponemos la excelencia humana

en el infinito

La ciencia ha ido siempre a su bola, que es la de universidades y empresas. Si ha de comunicarse con «la gente» sólo tiene la prensa y los libros. También están las conferencias, pero se olvida el momento fundacional del conocimiento, que es la escuela. Y se fía a un objeto tan poco narrativo como es el libro de texto.

CONOCIMIENTO NARRADO 03 INED21

Los profesores de los niños aprenden sus argumentos en la universidad (ciencia) o en los libros de texto (paraciencia), con lo que los puentes narrativos entre ciencia y escuela siguen sin tenderse. Cada maestro carga con el peso de conseguir sus narraciones y posiblemente no tiene más recurso que la divulgación para adultos o las conferencias. Es decir: solo ante el peligro. A no ser que elija ser tan muermo como un libro de texto.

REDES DE CONOCIMIENTO NARRADO

Desde mi punto de vista la «democracia del conocimiento», esa que puede permitir una sociedad sana y una democracia auténtica, se basa en que entre la ciencia y la escuela se tiendan todos los puentes posibles. Los científicos, como los filósofos, hasta ahora, están haciendo ciencia y filosofía para si mismos o para la maquinaria económica. Lo que llega a la sociedad son migajas. Dicen que trabajan por la salud de todos, por ejemplo, pero mediada por las empresas que la suministran. Incluso los filósofos, que últimamente se han vuelto más comunicativos, trabajan para los fines privados de los que compran sus libros.

Los puentes narrativos entre ciencia y escuela

siguen sin tenderse

Sólo la escuela puede ser la cuna de la «democracia del conocimiento» y es la ciencia y, por tanto, la universidad, quien debe llegar hasta ella y no al revés, como hacemos ahora, poner la escuela al servicio de la universidad. Creo que ya lo dije, los cursos preuniversitarios empiezan, de hecho, en tercero de primaria.

La manera de que la universidad se acerque a la escuela, que es decir a toda la sociedad, es que aprenda a narrar. O que se deje narrar.

Por ejemplo, abrir canales permanentes con los profesores de la educación obligatoria.

¿Cómo?

Creando centros de conocimiento narrativo.

¿Dónde?

En cada ciudad grande o media, o en autobuses itinerantes de la divulgación, o en un portal de acceso universal.

¿Quién habitaría esos centros?

Maestros, editores, científicos, representantes de cada universidad, escuelas de maestros, representantes de museos, periodistas científicos. Hasta jóvenes alumnos interesados. Las familias.

¿Quién los dirigiría?

Consejos escolares municipales o locales.

¿Qué se haría en ellos?

Repensar constantemente el currículo. Explorar la manera de explicar con sencillez cada uno de sus aspectos, desde todos los puntos de vista posibles, desde los intereses de cada comunidad. Crear narraciones y metáforas. Orientar la edición escolar de libros para las bibliotecas de aula. Editar los centros mismos libros necesarios o urgentes. Pedir los científicos consejo a los maestros. Sugerir a la universidad temas o líneas que merezcan investigación. Pedir los maestros explicación a los científicos. Orientarse los autores. Organizar simposios sobre divulgación científica juvenil.

¿Quién se beneficiaría de ellos?

Los claustros y consejos escolares de centro. La universidad. El municipio. Las empresas locales. La sociedad en general.

CONOCIMIENTO NARRADO 06 INED21

Bien hecho, sería un gasto muy rentable y, tal vez, crearía esas redes de conocimiento narrado. Al fin y al cabo, la ciencia va tras el mundo. Y el mundo es el mayor espectáculo de sí mismo.

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Licenciado en Prehistoria e Historia Antigua. Profesor de EGB y Primária entre 1980 y 2000. Redactor de textos escolares y enciclopedias juveniles para la editorial TEXT/LA GALERA. Autor de novela juvenil. Postgrado de Edición en la UOC. Autor del proyecto Biblioteques d'Investigació Jove y del blog LLIBRE DE TEXT: L'ANCIEN RÉGIME. Miembro de la Societat Catalana de Pedagogia y del grupo "Narració i pedagogia". Actualmente retirado.