Uno de los conceptos más útiles en el trabajo de aula presencial u online, es el de secuencia didáctica. Desde el realismo educativo que propugnamos en INED21, queremos explicar las dimensiones y practicidad de lo que hemos desarrollado en nuestra práctica pedagógica: ¿qué entendemos y cuál es la consecuencia práctica de trabajar con secuencias didácticas? Definimos secuencia didáctica como el conjunto ordenado y lógico de actividades y estrategias didácticas para alcanzar un objetivo de aprendizaje. Lo resumiremos en tres pautas que nos ayuden a llevarlo a la práctica.

Primera pauta: una secuencia didáctica se construye una vez definidos los objetivos de aprendizaje. En toda unidad didáctica, deberíamos tener claridad sobre esta cuestión: ¿cuántos objetivos de aprendizaje queremos alcanzar? Una vez definidos, debemos secuenciar los mismos: desde el primero al último siguiendo un orden lógico y de complejidad. Un ejemplo: si queremos completar cuatro objetivos de aprendizaje en una unidad didáctica, debemos secuenciar esos objetivos con estos criterios: la relación lógica y de complejidad que hay entre los cuatro objetivos de aprendizaje.

Segunda pauta: para secuenciar cada objetivo de aprendizaje, debemos identificar las actividades y estrategias didácticas adecuadas para cada una de ellas. Desde nuestro realismo educativo, en nuestra ropuesta de equilibrio metodológico, defendemos que en el trabajo de aula, podemos y debemos simultanear diferentes estrategias de transmisión directa, constructivistas u horizontales. Pongamos un ejemplo: hay objetivos de aprendizaje donde es mejor empezar por una actividad individual de descubrimiento (constructivismo); una vez resuelta esa tarea de descubrimiento, relacionamos y explicaremos una serie de características de una teoría nueva mediante una explicación ordenada y clara ( transmisión directa); finalizando con una estrategia horizontal, en INED21 hemos desarrollado la metodología de navegacionismo inteligente: buscar y seleccionar por la Red ejemplos de lo que acabamos de aprender. El alumno ha pasado tres fases con diferentes actividades y estrategias en la secuencia didáctica, logrando el objetivo de aprendizaje propuesto: realismo educativo que nos lo proporciona el trabajo de aula directo.

Tercera pauta: para secuenciar cada objetivo es necesario comprender el contexto educativo donde se desarrolla cada secuencia didáctica. El contexto educativo implica, al menos, estas variables: qué alumnos y su nivel de aprendizaje, cuántos alumnos tenemos, tiempo/espacio y recursos disponibles y temporalización de nuestra programación. Pongamos un ejemplo: se deberá decidir una secuencia didáctica u otra, dependiendo de si tenemos una clase con pocos alumnos o muchos, si es un grupo avanzado o necesitado de refuerzo, o de los recursos disponibles. Aprender a utilizar secuencias didácticas, nos proporciona varias ventajas metodológicas: se pueden diseñar dos secuencias didácticas diferentes para dos grupos dentro de la misma aula;  tener disponible una secuencia didáctica de desarrollo curricular y otra de refuerzo del mismo; o finalmente tener una secuencia didáctica individualizada, en aquellos contextos educativos que nos los permitan: pocos alumnos, eLearning, o aprendizaje presencial por la Red. Esperamos desde INED21 poder servir de ayuda y orientación didáctica para todo el profesorado en su trabajo de aula: un ejemplo es el de secuencia didáctica.