No hace mucho tuve la oportunidad de visionar a través de la red una conferencia de emprendeduría en Lyon (Francia). Me llamó especialmente la atención la intervención de una de las ponentes, llamada Claire Blondel.

Empezó hablando de emprendedores, y de los pobres ratios (6%) de creadores de empresas en Francia. La lectura que saca de esos datos es que en Francia está generalizado el miedo al fracaso.  Considera Claire Blondel que este miedo al fracaso radica en el sistema de educación, que establece la regla no escrita “prohibido equivocarse”.

Llega a esta conclusión a través de la experiencia que tiene con sus propias hijas. Ambas niñas entran en una escuela en Francia tras haber pasado sus primeros ocho años de escolarización en China, Camboya y Japón. Se trata de escuelas que utilizan el inglés como lengua vehicular. La ponente relata cómo desde su llegada, las niñas fueron perdiendo de manera progresiva el entusiasmo y la alegría que tenían con respecto al aprendizaje y la enseñanza. Incluso, una de las niñas le confiesa a su madre que está cansada de tener miedo a equivocarse.

Está confesión lleva a la madre a realizar una reflexión sobre las consecuencias de una educación basada en la penalización del error, y cree que las principales son las siguientes:

  • INTOLERANCIA

Cuando no se acepta la diversidad de respuestas a una misma pregunta se tiende a rechazar algo que puede ser válido en otro sistema.

  • BAJA AUTOESTIMA

Es lo que nos ha ocurrido a casi todos cuando hemos tenido una mala calificación.

  • FALTA DE AUTONOMÍA DE CARA AL ERROR

Se genera una dependencia de una supervisión externa que nos permita seguir adelante. Como ejemplo de lo contrario, la ponente habla de un sistema en una fábrica de Japón en el que cada trabajador es responsable de su trabajo.

  • FALTA DE PERSEVERANCIA

Asumimos el error con resignación, y seguir adelante no depende de nosotros, sino de nuestro supervisor, por lo tanto cejamos en el empeño.

Ante tales consecuencias, Claire Blondel reivindica el error como parte integral del aprendizaje. Propone “abrir la veda” a equivocarse, y aceptarlo como un derecho, para así evitar la generalizada incidencia del miedo al fracaso.

Como apoyo a la errorfilia, dejo esta cita de Winston Churchil:

“El éxito es ir de fracaso en fracaso sin perder el entusiasmo”

  • Josep Maria Turuguet Salgado

    De empleados a socios. El camino es larguísimo y serpenteante si es que llega a culminar. Papá estado sólo nos riñe y nos obliga a volver a casa antes de las 9. Sobre todo en España donde hay una diferencia clara entre proyectos, trabajos y simplemente “curros”. Por qué voy a comprometerme, total, es un curro.