PROFESORADO Y ATENCIÓN A LOS MÁS CAPACES

¿Están formados los profesores para atender a los más capaces?

La pregunta que subtitula este post es retórica, pero la respuesta es, en la inmensa mayoría de los casos, categórica:

NO

Pero, ¿por qué iban a saber hacerlo si nadie les ha enseñado? Muchos futuros profesores de educación infantil o primaria, de pedagogía u otros estudios vinculados con la educación y la escuela, no han recibido la más mínima formación sobre el particular.

Toda la problemática sobre los más capaces está ausente (siempre hay algunas honrosas excepciones), forma parte de otros programas de manera tangencial o se enseña con postulados del siglo pasado (principios del siglo, para ser más exactos).

Así, poco se puede esperar, ya que el aprendizaje y la formación requieren de acciones concretas, no “viene de fábrica”.

Incluso en universidades donde había líneas de investigación solventes y consolidadas de muchos años, y asignaturas sobre el tema han, para mi asombro y tristeza, desaparecido. ¡Qué falta de visión práctica y académica! Ya se ve que para muchos esto sigue siendo una mera opción, ¡pintoresca, quizás!

Hace años realizamos un sencillo estudio en el que trataba de comprobar cómo la formación podría afectar a las actitudes de los estudiantes. Algunas conclusiones decían:

El grupo de alumnos que asistieron al curso sobre educación de alumnos más capaces presentaron diferencias significativas con todos o con alguno de los grupos que no recibieron una formación especial sobre este tema.

La principal diferencia fue la encontrada entre el grupo con formación y el grupo de estudiantes de magisterio que, curiosamente, son los que se encontrarán con los alumnos de alta capacidad en la primera etapa de la escolaridad.

Estos resultados ofrecen, a nuestro juicio, una evidencia clara de cómo la información recibida afecta las actitudes de los futuros profesionales de la educación.

Aunque, debido a que el tamaño de la muestra es reducido, los resultados son limitados, pero sugieren la importancia de incluir cursos o módulos especiales en donde se desarrollen aspectos relacionados con la alta capacidad en los curricula de aquellas licenciaturas y diplomaturas afines.

Esta formación parece incluso más obvia en la preparación de los futuros maestros y, por tanto, también en la de aquellos que ya están ejerciendo como tales, mediante cursos, masters o diplomas relacionados directamente con este tema.

La formación del profesorado parece, por tanto, una de las herramientas principales en la educación de los alumnos más capaces. De su formación, dedicación y entendimiento, se derivará en gran parte el despliegue de los talentos.

En otra ocasión estudiamos las llamadas nominaciones de los profesores en la detección de los alumnos más capaces en sus aulas. Los resultados tampoco eran tranquilizadores, pues el 72% de los alumnos más capaces, identificados por medidas psicométricas, no eran nominados por sus profesores. ¡Alarmante!Este estudio concluía de esta manera:”(…) estos resultados nos permiten apuntar, al menos cuatro cuestiones que deberíamos tener en cuenta en el futuro:

Que los profesores pueden no identificar correctamente a los alumnos de alta capacidad, aunque algunos trabajos manifiestan resultados contrarios.

Que es necesario llevar a cabo procesos de identificación que, aun teniendo en cuenta los criterios de los profesores, se apoyen en criterios múltiples.

Que los profesores necesitan una formación específica para identificar a los alumnos de alta capacidad.

Los profesores no son capaces de identificar adecuadamente a buena parte de los alumnos de alta capacidad. Es preciso desarrollar una política activa de identificación de estos alumnos y no esperar, reactivamente, a que sean percibidos por ellos.

En suma, que si queremos que la atención a la diversidad sea una realidad global que afecte a todos los alumnos, y si queremos promover de una forma decidida el desarrollo de talentos que de otro modo corren el riesgo de perderse, es preciso planificar políticas educativas que se fundamenten, al menos en parte, en las evidencias que la investigación ofrece. Promover la excelencia, ofreciendo oportunidades educativas adecuadas a los más capaces, no solo es una exigencia del principio de atención a la diversidad, es una obligación del principio de igualdad de oportunidades que todo sistema educativo moderno debe defender.

¿Hemos avanzado?

¿Lo suficiente?

No

Para contribuir a paliar este problema vamos a poner en marcha en la Universidad Internacional de La Rioja (UNIR), en los próximos meses, un Experto Universitario en Altas Capacidades y Desarrollo del Talento (Certificate of Advanced Studies in Gifted Education and Talent Development), en el que venimos trabajando desde hace bastantes meses y que se enmarca en la línea de investigación sobre la alta capacidad y el desarrollo del talento que dirijo.

Inicialmente tendrá una extensión de 15 ECTS (375 horas), que pronto migrará a una formación más amplia, hasta cuadruplicarse. Este experto está alineado en sus contenidos y competencias con el “ECHA-training”, certificación promovido por el European Council for High Ability.

En este programa, se desarrollará completamente online y en un entorno virtual 3D, que lo hace pionero en su género. Buscaremos, a través de múltiples actividades formativas, fomentar en los participantes el logro de competencias como las que se señalan:

Todo ello en torno a asignaturas perfectamente actualizadas con las investigaciones y posturas teóricas más consolidadas en nuestro campo. Contaremos además con masterclasses de figuras de reconocido prestigio internacional en el campo del desarrollo del talento como Francoys Gagné o Steven Pfeiffer, entre otros.

Además los alumnos realizarán un trabajo final de contenido teórico-práctico, en español o en inglés, que incida en su actuación profesional en la escuela o donde realicen su labor.

Queremos contribuir de manera decidida a mejorar la situación escolar y personal de los alumnos de alta capacidad, convencidos de que, como siempre digo, “el talento que no se cultiva se pierde”.

¡La verdad es que no me llega el día de comenzar

este programa de formación!

Pero ya falta menos

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Vicerrector de Innovación y Desarrollo Educativo en la Universidad Internacional de La Rioja-UNIR desde septiembre de 2015, soy Catedrático de Métodos de Investigación y Diagnóstico en Educación y Doctor en Ciencias de la Educación y Ciencias Biológicas. Past-President del European Council for High Ability (2000-2004) y miembro del National Advisory Board del Center for Talented Youth (CTY) de la Universidad Johns Hopkins (2003-2011). Fundé y dirigí el centro para la atención educativa de alumnos de alta capacidad CTY España, International Charter Member del CTY de la Universidad Johns Hopkins (2001-2011). He sido profesor de la Universidad de Navarra durante 36 años (1979-2015). Mi carrera investigadora en el desarrollo del talento académico en jóvenes de alta capacidad me ha llevado a ser Consultant Editor de algunas de las revistas extranjeras más prestigiosas de este ámbito entre las que destacan: High Ability Studies, Education Today, Talent Development and Excellence, Sobredotaçao, Gifted and Talented International, Abilities and giftedness; así como de algunas de las españolas más reconocidas como la Revista Española de Pedagogía, Estudios sobre Educación, RELIEVE, Bordón, Educación XXI o Revista de Educación. Soy miembro de Sociedades Científicas como: International Association for Talent Development and Excellence European Council for High Ability World Council for Gifted and Talented Children National Association for Gifted Children (EE.UU) Sociedad Española de Pedagogía He publicado más de 150 trabajos de investigación en revistas españolas y extranjeras y soy autor y coautor de 30 libros y capítulos de libros, varios de ellos dedicados a la alta capacidad y el desarrollo del talento, así como a la evaluación de Sistemas Educativos.