Siempre se ha dicho que la profesión de docente es algo que viene unido a la vocación de cada uno de nosotros. Algo que se le supone a todos, como el valor en la antigua mili, se acrecienta en nuestra región de Castilla La Mancha a pesar de la cantidad de trabas y recortes que en los tres últimos años han impuesto nuestros gobernantes.  ¿Herencia recibida? Esa es la excusa que han puesto, pero  mejor diría herencia dilapidada. Los mandatarios populares han destrozado, dilapidado y todos los sinónimos de ARRASAR que les quiera poner el lector. Hace tres años cuando entraron en el gobierno de Castilla La Mancha la situación en la educación de nuestra región, aunque mejorable, era muy diferente a la que tenemos en estos momentos. El Consejero Marcial Marín se encontró con una red de centros prácticamente nueva, con más de 200 institutos y colegios que en los últimos diez años fueron construidos a lo largo y ancho de nuestra extensa región. No nos tenemos que ir muy lejos, solo con mirar el mapa escolar de la Sierra de Segura podremos comprobar dónde está la herencia: hace 10 años únicamente había un IES en Elche de la Sierra y otro en Yeste.  Para acercar la educación a nuestro entorno rural se construyeron los IESO de Socovos y Riópar y la Sección de Nerpio. De esta manera los alumnos no estaban obligados a viajar por carreteras de montaña.

Pero hay más cosas, por ejemplo, los libros de texto. El programa de gratuidad ha hecho posible que miles de familias hayan ahorrado mucho, pero mucho dinero en los libros de sus hijos. Después de alcanzar el gobierno de CLM, el PP ha mantenido este programa con libros gestionados por el anterior ejecutivo. No han sido capaces de renovar ni un solo ejemplar, dándose la situación de centros donde se han tenido que fotocopiar o compartir libro entre dos alumnos. Ahora cuando este programa se acaba, y hay que comprar los libros, las familias de Castilla La Mancha van a notar que “buena política” educativa está haciendo Cospedal. Vayan preparando unos 300 euros de media por alumno y por curso. Hagan cuentas y empiecen a cuadrar sus economías domésticas. Otra herencia recibida.

Los profesores son otra herencia recibida, por eso se han encargado de dilapidar más de 5,500 plazas docentes en tan solo 3 años. La forma ha sido sencilla: más horas y más alumnos por aulas. Lo peor que son tan cínicos de decir que de esta manera se mejora la educación. No hay mejor manera para avanzar que destruir, extraña política educativa. Añadir el tema de los famosos ordenadores del profesorado, que desde que han entrado Cospedal y Marín no han renovado ni un elemento. Lo peor es que no se pueden arreglar pues el servicio técnico lo tiene que pagar el centro y claro con un 50 % menos de su presupuesto no se puede. Luego nos vienen con “exclusivas populistas” de apoyo a la era digital. De risa esta situación.

Podría seguir con muchas otras cosas que han destrozado en nuestra educación regional que, con todos los errores cometidos, era MUCHO MEJOR que la que nos quieren imponer. ¿Cuántos querrían volver a la educación que había en el mes de mayo de 2011? Con eso me conformo, pero creo que al ritmo de destrucción que llevan la Cospedal y Marín, retornar a ese punto costará muchos años. Estas dos personas se están convirtiendo en el Caballo de Atila de nuestra educación. Está claro que en Castilla La Mancha para ser docente hay que morir en el intento.