Mihály Csíkszentmihályi es uno de los autores imprescindibles en la psicología contemporánea. Hace tiempo escribí en la serie: “Una tarde con“, una introducción panorámica a su obra. Dos pequeñas reflexiones. Primera: hay dos ideas, al menos, que siguen aprisionadas en la mentalidad social: la comprensión de la creatividad desde los presupuestos del romanticismo; consecuencia de la anterior: el acercamiento irracional sobre esa realidad compleja que es la creatividad. Segunda: ambos supuestos han funcionado (¿no siguen aún?) en esa educación industrial que, quiera o no, ya es anacrónica. Empezar a comprender, desde una perspectiva interdisciplinar, el fenómeno de la creatividad es un primer paso para superar esas limitaciones. Pero tengamos cuidado: empieza a asomarse una saturación creativa en el debate actual. Que la creatividad sea necesaria, no implica que siempre sea necesaria. Es una observación rápida, otro día lo desarrollaré.

Mihály-Csíkszentmihályi

Mihály Csíkszentmihályi es, junto a Martin Seligman, uno de los creadores de la corriente de la psicología positiva. Una línea de investigación que tiene en la psicología humanista una influencia evidente. Y para aquellos que tenemos la enfermedad filosófica, hay páginas de Aristóteles que resuenan en ciertas afirmaciones suyas. Hablar de psicología de la creatividad, o de la experiencia del fluir (flow), es imposible sin citar a Mihály Csíkszentmihályi. Creo que uno de los aspectos más importantes de su obra es la crítica del paradigma romántico del genio y de la creatividad. O la conciencia en su acercamiento metodológico sobre la creatividad, más allá de cualquier reduccionismo psicologista. Todo sujeto es es un sujeto social, algo que influirá enormemente en el desarrollo de sus potencialidades. Y vuelvo a nuestro presente: nuestra época hiperconectada es consciente de la importancia de nuestras redes, de nuestro conjunto de relaciones y vínculos, de ahí la importancia de profundizar en esa nueva geografía cognitiva y emocional que es nuestro mundo actual. Uno de los peligros actuales es la creciente contradicción entre una educación formal industrial, y los nuevos escenarios de aprendizaje no formales, e informales, donde cada sujeto se desarrolla.

En este TED tan autobiográfico, Mihály Csíkszentmihályi nos habla de muchas cosas importantes que en su vida fue descubriendo, y de varias de sus investigaciones, que desembocan en la experiencia del fluir: el trauma de su niñez en la Segunda Guerra Mundial, y su temprana vocación que arranca ahí; ese azar maravilloso (perdonen, cómo me acordé del intenso Nietzsche, el maestro de Sils-María…) que le hace escuchar en Suiza a un psicólogo que no conocía: Carl Jung; su llegada a EE.UU, y su elección por la psicología; la correlación entre ingresos y felicidad: la carencia de los recursos básicos produce infelicidad, pero a partir de un mínimo, cualquier incremento no asegura más felicidad; la importancia de su enfoque de investigación con sujetos creativos, para identificar la experiencia del fluir, algo que nos lleva lejos de nuestra vida cotidiana, y la relación con el éxtasis; la descripción de siete condiciones para identificar la experiencia del fluir (hechas después de un trabajo ingente de metodología de entrevista); la relación en cada sujeto entre desafío y habilidades, para poder estudiar la dimensión del fluir, y el papel de la motivación y la importancia de salir de tu zona de confort para que sientas ese desafío necesario que implica el flow. Antes de terminar, cierren los ojos: ¿recuerdan aquellas actividades, o experiencias, donde el tiempo no era tiempo? Mihály Csíkszentmihályi nos hace reconocer aquello por lo cual la vida merece ser vivida…