Hoy me gustaría compartir con ustedes una esclarecedora conferencia de la docente e investigadora María Acaso. En ella hace mención de su exitoso proyecto «rEDUvolution», en el que –como en buena parte de sus entrevistas– propugna un modelo pedagógico que cuestiona muchos de los postulados inamovibles de la educación formal; postulados concebidos para conducir a la certificación –antes que para provocar en el aprendiente el PLACER por el aprendizaje–.

De entre los múltiples conceptos que expone, me gustaría destacar los siguientes:

1. EDUCACIÓN BULÍMICA

A lo largo de la conferencia, María define la Educación Bulímica como sigue:

«¿En qué consiste? Nos atracamos de datos, el día antes del examen, llegamos al examen, vomitamos los datos, y cuando justo salimos por la puesta, ¿qué ha ocurrido con esos datos? Que han desaparecido totalmente.

Este proceso, realmente, ¿lleva al aprendizaje?
NO.
¿A qué lleva este proceso?
A LA CERTIFICACIÓN.
FIN.

Yo, puede que con ese examen, pase a otro curso; puede que con ese examen, me den una nota; puede, incluso, que no haya estudiado nada y saque buena nota, o haya estudiado mucho y saque mala nota; pero, realmente, el aprendizaje NO HA SUCEDIDO».

En relación con esta afirmación, me llaman la atención las palabras del profesor y empresario Richard Vaughan, que como María Acaso, desarrolla su actividad docente y empresarial en ámbitos ajenos a la educación formal. De hecho, una prueba incontestable de la veracidad de las palabras de María es la siguiente afirmación:

«“El español se resiste a aprender inglés” […] y se sorprende [hablando de la opinión de Richard] de que los alumnos salgan del sistema educativo sin dominar el idioma a pesar de estar casi 20 años dando clases de inglés

CITA │ UNIR Revista

Demoledor. ¿No os parece? Relaxing café con leche.

2. EMPRENDEDURÍA

Otro de los conceptos que nos parecen reseñables de la conferencia de María es la importancia que confiere a la RELACIÓN ENTRE DOCENCIA Y EMPRENDEDURÍA:

«Es el momento de la emprendeduría en educación: donde muchos de nosotros [en referencia a los docentes], lo que tenemos que hacer es crear empresas, colectivos o asociaciones, a partir de los cuales generar el cambio; éste es un concepto muy norteamericano, pero creo que tiene una parte muy buena que es ésta de ser INDEPENDIENTES».

Otra de las autoras que ha subrayado la importancia de la emprendeduría y de su vinculación con el ámbito de la enseñanza-aprendizaje es Marta Grañó. En uno de sus recientes artículos, podemos leer:

«El Parlamento Europeo define la competencia emprendedora como la habilidad de la persona para transformar las ideas en actos. Está relacionada con la creatividad, la innovación y la asunción de riesgos, así como con la habilidad para planificar y gestionar proyectos con el fin de alcanzar objetivos.

Emprender no es sinónimo de crear una empresa. Emprender es una habilidad que lleva a las personas a materializar ideas, a adoptar una actitud proactiva ante los retos que surgen, a buscar soluciones a los nuevos problemas que se plantean y que les impulsa para alcanzar nuevas metas.»

Marta Grañó

En efecto, si reparamos en el parlamento de María y Marta, la emprendeduría debe abordarse desde dos perspectivas:

  • La del docente

Que debe ser emprendedor, entre otras cosas, para afirmase como profesional y alcanzar la independencia de la institución.

  • La del discente

Que debe recibir una formación que le prepare para aplicar su creatividad y su bagaje vital para resolver problemas de manera efectiva.

«Gran parte del éxito de las personas a lo largo de su vida se va a medir por su capacidad de adaptación  a los cambios y por su capacidad de innovar y de emprender nuevos proyectos.»

Marta Grañó

3. ARQUITECTO DE EXPERIENCIAS

Para María, un profesor, antes que un mero transmisor de contenidos debe ser lo que ella denomina «arquitecto de experiencias». De esta manera, las experiencias que crea:

«Tienen que ser EMPODERADORAS, tienen que hacer que el alumno se encuentre a sí mismo»; pues «el profesor es alguien que te hace reconocer tus propias potencialidades y llevarlas a cabo».

Desde mi punto de vista, no cabe la menor duda de que para lograr una experiencia de aprendizaje significativa, habremos de acudir al modelo de Educación Emocional.

Una de las profesionales que más ha destacado en la difusión de este concepto, es la psicóloga Beatriz Montesinos, que, con respecto a la educación emocional, defiende:

«No se necesitan grandes cambios, es tan sólo cuestión de cambiar la mirada y focalizarla en sitios donde no nos habíamos parado a mirar. Y sólo con eso se puede cambiar la vida de muchas personas… Como dice Luis López, autor y coordinador del libro “Maestros del corazón”»:

«Es maestro del corazón todo aquel docente que se siente persona y que parte de la base de que en frente tiene personas que sienten, que sufren, que dudan…, y que están construyendo un proyecto de vida

CITA │ EDUCACIÓN EMOCIONAL: ¿PARA QUÉ?

Os dejo, sin más con las sugestivas palabras de María Acaso:

 RETROALIMENTACIÓN

Terminaremos este post abordando las preguntas propuestas por María para abrir su conferencia –elaboradas en clara sintonía con el concepto de EDUCACIÓN DISRUPTIVA. ¿Te atreves a responderlas? Allá van:

  • ¿Cuál es el primer concepto que se te viene a la cabeza cuando recuerdas tu clase de la escuela?
  • ¿Recuerdas si tenías libertad en clase?
  • ¿Cuál es el mueble que más te recuerda tu día a día en clase?
  • ¿Qué te sugiere el término examen?
  • Puedes irte al cine o irte a clase: ¿qué elegirías?

Como ya es costumbre, os recomiendo la lectura de los posts (en español) que sobre el concepto de Educación disruptiva ha redactado Juan Domingo Farnós.

«Toda organización es más eficaz a través del aprendizaje social en red»

CITA │ CONOCIMIENTO EN RED