Obsolescencia programada

La obsolescencia programada / planificada es la planificación o programación del fin de la vida útil de un producto o servicio, de modo tal que, tras un período de tiempo calculado de antemano por el fabricante o por la empresa, se deja de utilizar y se reemplaza por otro nuevo, mejor y que consume menos tiempo para luego tener más tiempo en pensar en qué cosa nueva voy a necesitar más tiempo para no tenerlo pero…

¿El ser humano está

programado por la obsolescencia?

Favorecer la obsesión de «ser grande» (i.e.: ‘de vivir como un adulto’) con siete años; esto es lo que se hace con la infancia por estos días. De esta manera, es difícil ser niño es estos tiempos; por esta razón, los niños hoy son todo menos niños. Como buena rebelde, no creo en este eslogan: «los chicos de ahora son diferentes». Los que hemos cambiado somos nosotros, los adultos, que hacemos adultos a nuestros niños.

Amo la risa contagiosa de los niños que se ríen, porque la niñez debe ser «niñez» para jugar y aprender sin presiones ni responsabilidades de mayores.

El juego es el gran protagonista del derecho a ser niño, sin embargo, hoy es muy difícil imaginar a un niño jugando a algo creado por sí mismo. Yo, cuando era chica, jugaba con una caja y esa caja era ‘una casita’; mi hermano «agarraba» una maderita media robusta y se transformaba en ‘un camión’ ¿y ustedes?, ¿imaginaban juegos?

La vida sin el juego

Parece que hoy prima el contexto infantil de la vida sin el juego; nuestros niños cada vez juegan menos, están encerrados en un mundo virtual, irreal, matando gente algunos, otros construyendo cárceles con mycraft, no los hacemos valorar un día en la plaza, el simple hecho de aburrirse… Su mundo pasa por la realidad de su propia pantalla y esta se convierte en un «chupete» electrónico.

La imitación de comportamientos adultos nos muestra que les estamos robando la infancia. «Jugar» significa estar en un proceso creativo que coadyuva a la formación de la personalidad.  Pienso que esos ‘juegos’ anulan el concepto de «juego», no hay diálogo y no nos comunicamos, porque vivimos hablando a un aparatito que carece de humanidad. Me pregunto:

¿Los papás de ahora saben jugar?

Tratemos de vivir con intensidad cada momento con nuestros niños porque nos perderemos muchas cosas de una infancia que nunca volverá, démos tiempo también en cantidad –muchas veces creo que no solo es necesaria la calidad y para ser niños se necesita invertir tiempo–.

Los niños son considerados seres íntegros con derechos y obligaciones; pero hoy vienen a pagar nuestras deudas, nuestras falta de tiempo, nuestros egoísmos… El diagnóstico es simple: no invertimos tiempo en nuestros niños.

Un niño primero es una persona, que llega a un mundo donde todo está por conocer por lo tanto es inocente, tienen una fuente inagotable de imaginación, una persona que está construyendo su mundo y todo lo asombra, copia todo lo que ve pero son extremadamente dependientes de nosotros; ¿a quién no le agrada lo espontáneos que son, lo traviesos, lo bulliciosos que son? pero no nos olvidemos que son personas y están ahora porque para ellos siempre es presente.

El valor de las cosas

Los niños de hoy en día no saben jugar, viven en un mundo hiperconsumista en el que, en realidad, no saben cuál es el valor de las cosas –no se les muestra, ni se les enseña–; por eso, piden cosas que no disfrutan más de un instante; otros, no tienen tiempo –con miles de tareas que realizan en la semana–; hay quien manda al niño a trabajar –para que «aprenda» el valor de las cosas–, llegando, incluso, a favorecer el desarrollo de esa lacra que denominamos explotación infantil. 

No aceleremos su paso por este mundo, seamos responsables y juguemos con nuestros hijos, porque, de repente, pueden crecer más rápido sin que nos demos cuenta y nos quedemos huérfanos de su infancia.

«Ya no quiero ser mayor, no quiero ser mayor.

No quiero ser un hombre domesticado.

Ya no quiero ser mayor, No quiero ser mayor

Prefiero ser un niño enamorado».

Roque Narvaja

Les dejo esto para pensar: La Convención de los Derechos del Niño es el tratado de derechos humanos más ratificado de la historia y su carácter vinculante obliga a cumplirla en todo el mundo. Estados Unidos es reacio a adoptar tratados de derechos humanos, por lo tanto, no lo firma. Estados Unidos tardó 40 años en ratificar la convención que prohíbe el genocidio. El otro país es Sudán del Sur.

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Profesora de Historia especializada en Nuevas Tecnologías. Declarada personalidad Destacada de la Educación por el Concejo Deliberante de la Ciudad de La Plata, Argentina. Profesora en la Secundaria de los Colegios Nuestra Señora de Lourdes y San Cayetano de la Ciudad de La Plata. Argentina. Autora del Sitio y Revista Educativo El Arcón de Clío www.elarcondeclio.com.ar. Autora de los Manuales para docentes de Construcción de Ciudadanía de la Editorial Alfaomega. Ganadora de VI Premios UBA (Universidad Nacional de Buenos Aires) a la divulgación de Contenidos Educativos. Distinguida por el Diario Clarín, Argentina entre los 13 docentes del año 2013 de Argentina. Empoderamiento Femenino y Educativo de Invery Crea España. Editores de Santillana Argentina y España."La educación como meta desde las aulas".