Hay dicotomías heredadas que oscurecen el significado de lo que pretenden aclarar. Un criterio para saber que algo se ha convertido en un anacronismo, es la falta de claridad. Hoy en el s.XXI la oposición ciencias y letras/humanidades, no tiene sentido. Hay factores políticos, económicos, sociales y culturales que pueden ayudarnos a explicar esta dicotomía y su falta de sentido. Dicho de otra forma: debemos crear y desarrollar nuevas estructuras de contenido y educativas, acordes con la sociedad-red en la que vivimos.

Primer argumento: la sociedad industrial se ha transformado en una sociedad del conocimiento. En ésta el nuevo capital disponible es la información. Las estrategias de transformación y creación de conocimiento definirán esa nueva economía que ya está con nosotros. Dicho lo anterior, en un sujeto para esa nueva sociedad y economía, ¿dónde se diferencia lo que es ciencias y letras? Resumidamente: la educación será interdisciplinar o no será, porque los propios perfiles que aparecen en esta economía del conocimiento, así los definen.

Segundo argumento: la información tiene una flexibilidad cuantitativa y cualitativa, que la nueva educación deberá resolver. Nuestra terminología ha incorporado este nuevo horizonte conceptual: Big Data, buscadores semánticos…Disciplinas híbridas se están anunciando delante de nuestro mercado laboral, éste no responde. Perfiles nuevos donde la programación, diseño, estructuración de contenidos, dominio de los diversos lenguajes (oral, escrito, audiovisual, multimedia) y las capacidades artísticas,  se funden en nuevas síntesis. Otro día analizaremos otros factores de este cambio. Antes de acabar: ¿dónde está el sistema educativo?…