¿QUÉ ENTENDEMOS POR MOBILE LEARNING?

Sin duda, nuestra concepción del término va a depender de nuestro conocimiento sobre el desarrollo de las tecnologías de dispositivos móviles (PCs, portátiles, tabletas, teléfonos inteligentes, reproductores de MP3, etc.). Sin embargo, éstas –en sí mismas– no definen el concepto de «aprendizaje electrónico móvil».

El aprendizaje –como sabemos– no sólo tiene lugar en el aula o frente al PC de casa: las técnicas de «aprendizaje móvil» (m-learning) hacen posible que podamos aprender desde cualquier lugar. Esto significa que podremos rentabilizar nuestro «tiempo de inactividad» sin atender a la hora ni al lugar en el que accedemos al conocimiento.

De esta manera, podemos hacer uso de nuestras «habilidades» in situ, por ejemplo, mientras acudimos a una visita guiada por  lugares históricos o disfrutamos de las sorpresas que nos depara una excursión. El aprendizaje móvil es compatible con la distribución de contenidos educativos y la comunicación –entre diferentes miembros de un grupo (p.ej.: entre estudiantes)– por medio de dispositivos móviles.

El aprendizaje electrónico móvil incluye todos los sistemas que permiten al alumnado acceder al «conocimiento distribuido» (i.e.: ‘comunicación’ y ‘acceso a datos’, sin la dependencia que implica la conexión a redes eléctricas y de comunicación alámbrica (Karran, 2003). En efecto, los dispositivos móviles son portátiles, tienen su propia fuente de alimentación y permiten establecer puntos  de comunicación inalámbrica (laptops, tabletas, smartphones).

MOBILE-LEARNING-INED21

VENTAJAS DEL M-LEARNING

EFICIENCIA

Permite que se dé el aprendizaje en lugares que no tienen relación con los contenidos a los que se accede. También la rentabilización de tiempo (p. ej.: metro, tren).

PERSONALIZACIÓN

El aprendizaje tiene lugar en las «proximidades» del ámbito de uso de tecnología móvil personal. El aprendiente satisface –directamente– sus necesidades individuales de información (este modus operandi es compatible con el aprendizaje basado en la resolución de problemas).

CONEXIÓN

Debido a la constante conexión con las redes de información y comunicación, la interacción y la comunicación entre profesores y estudiantes puede intensificarse y el trabajo en grupo resulta más flexible.

SENSIBILIDAD AL CONTEXTO

El M-learning permite la detección y evaluación de información ambiental, por ejemplo, en una situación de aprendizaje sobre investigación que se desarrolle en un laboratorio o en un museo.

Con todo, el aprendizaje móvil, de ninguna manera, es un sustituto de los enfoques de enseñanza y aprendizaje tradicionales. La conveniencia de las estrategias de formación basadas en el M-learning dependen del marco, el grupo meta y de los objetivos de aprendizaje.

Desde una perspectiva financiera, el costo de la implementación de escenarios móviles vale la pena sólo si estas ofertas también responden a la demanda de los estudiantes. Por otra parte, la disponibilidad constante de información también puede ser percibida como una carga, cuando se interpreta como una limitación.

M-LEARNING Y E-LEARNING

Las tecnologías de aprendizaje móviles difieren de otras aplicaciones de e-learning; en particular, por sus especiales condiciones técnicas:

  • Pantalla más pequeña.
  • Ancho de banda (menor).
  • Espacio de almacenamiento (menor).

Se han desarrollado, específicamente, para su uso en cualquier lugar. De esta manera, los programas diseñados originalmente para dispositivos y aplicaciones de e-learning pueden complementarse con las tecnologías de aprendizaje móvil, por ejemplo, en forma de aplicaciones o sitios web que respondan a las necesidades de los nuevos formatos móviles.

COMPUTACIÓN MÓVIL

Con la informática móvil la libertad técnica se refleja en la ubicuidad de servicios en el campo de la tecnología de la información y en el uso independiente del tiempo.

Si atendemos a los objetos de aprendizaje y a su relación con ecosistemas informáticos, hemos de proponer una investigación que relacione aquellos con el Mobile learning. Así, mejoraríamos la calidad de los recursos de aprendizaje que pueden apoyar el desarrollo de:

  • El aprendizaje informal.
  • La construcción de comunidades.
  • El intercambio de recursos de aprendizaje.

Con la «re-evolución» que ello supone (innovación disruptiva producida por el empleo de las TICs, la irrupción de la Inteligencia Artificial y la solvencia de los programas expertos).

MOBILE LEARNING Y SOCIAL LEARNING

El M-learning puede mejorar nuestras expectativas sobre cómo aprovechamos los espacios y los tiempos que tenemos a «nuestra disposición»; pues –como venimos diciendo– potencia, en gran medida, los procesos de:

  • Inclusividad.
  • Ubicuidad.

Por otra parte, es evidente que debemos plantearnos qué incidencias no deseadas pueden sobrevenir en el uso del aprendizaje electrónico móvil. Ahora bien, estas incidencias –en su mayoría– estarán en relación con el canal, antes que con el modelo de aprendizaje. En efecto, el modelo de M-learning implica la cesión de responsabilidad a los aprendientes –no a los docentes, encargados de empresa, etc.–. En otras palabras, quien aprende tiene claro que su proceso de aprendizaje repercutirá en su empresa, en su trabajo, en sus competencias profesionales…

Este afán de superación resulta básico para medrar en una sociedad del conocimiento.

Lo cierto es que, a medida que investigamos, encontramos mucha literatura al respecto, pero casi todos los trabajos a los que hemos accedido constituyen «principios de aplicación» en las aulas; y la verdad es que, después de leerlos, nos damos cuenta de que todo queda muy difuminado.

Muchos profesionales del ámbito de la educación y de la empresa se preguntan si el M-learning puede establecer un compromiso con el aprendiente semejante al que se produce en la educación formal. La respuesta que encuentro es que sí, y la solución no es –de hecho– particularmente sorprendente: simplemente, tenemos que recompensar el aprendizaje social. Y ahí radica el quid de lo que yo sospecho –fuertemente– que será el único punto de éxito o de fracaso, no en relación a lo tecnológico o a lo académico, sino en lo tocante a la inercia institucional de financiación. ¿Apostarán las instituciones educativas y el mundo de la empresa por este modelo disruptivo de aprendizaje? Qui lo sa.

Por nuestra parte, debemos concebir un modelo educativo que proporciona una definición de cómo es el trabajo en el ámbito del aprendizaje móvil; y, luego, tratar de identificar el significado y las limitaciones de los proyectos que han de describirse –específicamente–para un público que trabaja en educación.

EPILOGO---Magazine-INED21

Dado que los dispositivos móviles están convergiendo, gradualmente, en:

  • Centros de información
  • Organismos educativos
  • Medidores de salud.

El aprendizaje móvil se convierte en un canal de aprendizaje viable que encaja en el estilo de vida de hoy en día.

Si miramos el efecto transformador que las tecnologías móviles han llegado a jugar en nuestra vida diaria, llega a ser muy tentador sugerir que el modelo educativo estándar, y particularmente el de la educación superior, se puede transformar. De hecho, pensamos que debe transformarse y –si es necesario– desaparecer. Todo, claro está, en beneficio de nuestra educación y de nuestra sociedad.

Lo que conocemos actualmente como AULA, no nos ofrece los espacios necesarios para transformar nuestra educación, ni nuestro modo de aprender. Hay que desmantelar los andamios de los Administradores que «están arriba» para romper su cultura gerencial de control y poder. Debemos abrir esos espacios para los que quieren aprender y disminuir los para los que pretenden mandar.

Cuando nos movemos a través de las redes, las pirámides ya no tienen sentido.