¿Quién y cómo se determina qué necesidades son mucho más importantes? ¿Es acaso una cuestión baladí el que muchas personas con capacidad para ser buenos o grandes músicos, investigadores, escritores, etc., corran el riesgo de perderse? O, aunque no se llegue a niveles de excelencia que conviertan a las personas en populares,

¿Puede una escuela moderna

ignorar las demandas individuales de desarrollo,

centrándose en un

esquema educativo

eminentemente grupal?

Planteadas las cosas de modo tan extremo, muchos pueden pensar que la escuela ya tiende a la atención individualizada en la medida de sus recursos. Aunque esto fuese así, lo que es bastante dudoso, queda por resolver el problema crucial: la adaptación de los programas, el desarrollo de otros nuevos que cubran las expectativas de los más capaces.

La experiencia acumulada en muchos países muestra fehacientemente que atender la educación de las personas de alta capacidad supone una mejora de la escuela en su conjunto, por lo que no sólo no debe esperarse a que otras necesidades estén cubiertas, cosa que nunca se logrará de modo satisfactorio, sino que la atención de este tipo de alumnos es prioritaria y no debe enfrentarse a otras necesidades.

Generalmente quienes razonan así suelen ser claros detractores de la atención a la diversidad, aunque quizá toleran mejor la atención a los alumnos que presentan deficiencias.

Por tanto, este modo de discurrir es un poco dialéctico y, sobre todo, equivocado. Ya señalé en un post anterior que la escuela debe tender a la individualización de la enseñanza, porque es el modo de adaptarse a las necesidades particulares de cada alumno. Esto es aplicable a todos los alumnos independientemente de su capacidad.

Podríamos plantear la cuestión de otro modo. Lo que debe procurarse es un sistema educativo de calidad, y no es posible hablar de calidad sin individualización, sin respuestas diferenciadas para cada alumno.

ALTA-CAPACIDAD-01-INED21

Si se promueve una escuela de este tipo se estará beneficiando a todos los escolares, a los de alta capacidad y a todos los demás. Si tenemos en cuenta que los talentos cuyo desarrollo no se aborda corren el riesgo de perderse, la importancia de planificar acciones educativas encaminadas a su desarrollo es patente.

La atención a los alumnos de alta capacidad no es opcional en ningún sistema educativo. Es cierto que deben utilizarse los recursos disponibles para muchas necesidades, pero no lo es menos que la atención a la capacidad es ineludible en una sociedad moderna.

Los países que NO atienden a las personas de alta capacidad

desperdician un

gran capital social

Espero haber planteado un suficiente número de aspectos controvertidos que inciten a la reflexión, incluso al debate entre los profesionales de la educación. Sobre todo de aquéllos que, al final, tienen en sus aulas la posibilidad de hacer fructificar o bien malograr los talentos que les son confiados.

No olvidemos que los niños de alta capacidad están ahí, y seguirán estando, los identifiquemos o no, los reconozcamos o no. Lo que importa es que no arruinemos sus posibilidades por abandono o negligencia, por comodidad o ignorancia.

La tarea, desde luego,

merece la pena

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Vicerrector de Innovación y Desarrollo Educativo en la Universidad Internacional de La Rioja-UNIR desde septiembre de 2015, soy Catedrático de Métodos de Investigación y Diagnóstico en Educación y Doctor en Ciencias de la Educación y Ciencias Biológicas. Past-President del European Council for High Ability (2000-2004) y miembro del National Advisory Board del Center for Talented Youth (CTY) de la Universidad Johns Hopkins (2003-2011). Fundé y dirigí el centro para la atención educativa de alumnos de alta capacidad CTY España, International Charter Member del CTY de la Universidad Johns Hopkins (2001-2011). He sido profesor de la Universidad de Navarra durante 36 años (1979-2015). Mi carrera investigadora en el desarrollo del talento académico en jóvenes de alta capacidad me ha llevado a ser Consultant Editor de algunas de las revistas extranjeras más prestigiosas de este ámbito entre las que destacan: High Ability Studies, Education Today, Talent Development and Excellence, Sobredotaçao, Gifted and Talented International, Abilities and giftedness; así como de algunas de las españolas más reconocidas como la Revista Española de Pedagogía, Estudios sobre Educación, RELIEVE, Bordón, Educación XXI o Revista de Educación. Soy miembro de Sociedades Científicas como: International Association for Talent Development and Excellence European Council for High Ability World Council for Gifted and Talented Children National Association for Gifted Children (EE.UU) Sociedad Española de Pedagogía He publicado más de 150 trabajos de investigación en revistas españolas y extranjeras y soy autor y coautor de 30 libros y capítulos de libros, varios de ellos dedicados a la alta capacidad y el desarrollo del talento, así como a la evaluación de Sistemas Educativos.